"Atender el coronavirus es agotador y no saber cuándo se irá, desalentador"

Marta Arsuaga, médico de la unidad de infecciosas del Carlos III, atendió el primer caso de coronavirus en Madrid

Marta Arsuaga, médica del Hospital Carlos III
"Atender el coronavirus es agotador y no saber cuándo se irá, desalentador"
vie 30 octubre 2020. 12.30H

Era martes por la noche. Médicos y enfermeras se preparaban para el turno de guardia cuando llegó la noticia. Aquellas sospechas que llevaban sobrevolando la comunidad durante días se habían hecho realidad el 25 de febrero: el Covid-19 había llegado a Madrid. Una PCR confirmó el contagio de un joven de 24 años, tras haber pasado unos días en uno de los 'puntos calientes' del virus por aquel entonces. Italia. El primer positivo de los más de 301.493 que acumula en estos momentos la región madrileña. Esa misma noche, fue trasladado a la unidad especializada de aislamiento del Hospital La Paz-Carlos III. 

Allí le esperaba Marta Arsuaga y su equipo de la Unidad de Enfermedades Infecciosas, intentando bregar con la incertidumbre y el desconocimiento que traía este nuevo virus procedente de Wuhan. En esos momentos solo había 7 casos confirmados en toda España y apenas circulaba información sobre el coronavirus. Muchos pensaban que sería "poco más que una gripe algo 'fuerte'". "Pronto nos dimos cuenta de que no era así", cuenta la profesional a Redacción Médica.

Como primera medida, se decidió seguir el protocolo habitual en estos casos infecciosos y aislar al paciente bajo medidas estrictas para "prevenir una posible transmisión intrahospitalaria". Probablemente, a día de hoy, se habría descartado el ingreso y bastaría con un control periódico por teléfono desde Atención Primaria. "Entonces desconocíamos cómo se comportaría y qué complicaciones podría tener", reconoce Arsuaga. 

Los primeros casos de coronavirus en la comunidad se derivaron al personal de la Unidad de Aislamiento de Alto Nivel (UAAN) del Carlos III. No había mucha información disponible y la mejor opción era dejar estos casos en manos de aquellos que se habían enfrentado a otras enfermedades contagiosas como el Ébola en 2014 y la fiebre hemorrágica de Crimea en 2016. "Obviamente el modo de transmisión de un coronavirus y del virus Ébola no es el mismo por lo que no se utilizó el mismo protocolo en cuanto al equipo de protección individual utilizado", explica. 

El coronavirus como oportunidad para "estudiar y aprender"


La historia de este primer contagiado es solo una de los cientos que han pasado por la unidad de este hospital madrileño. Por suerte, su caso tuvo un final feliz y pudo volver a casa. No fue, sin embargo, el augurio de lo que ocurriría en los próximos meses. A las pocas semanas llegó la primera muerte, ala que siguieron otras tantas en "poco margen de tiempo". El Covid-19 comenzaba a mostrar sus peores efectos. 

 "Esta pandemia se va a llevar mucho más de lo que nos va a dejar"



"Cada caso es único y tiene una historia y unos seres queridos detrás. Hemos escuchado
grandes dramas familiares, eso no deja indiferente a nadie". 

Para los sanitarios, la llegada del virus fue solo el inicio de un periodo de continuos cambios a los que adaptarse. Desde las medidas para evitar la transmisión hasta los criterios de ingreso y alta. Incluso el tratamiento aplicado a los pacientes contagiados tras la primera ola. La avalancha de contagios obligó a cada hospital a diseñar e implementar "su propio protocolo", manteniendo eso sí, el contacto con el resto de centros de la red hospitalaria madrileña.

Estudios científicos posteriores han permitido aumentar los conocimientos disponibles acerca de la enfermedad y aplicarlos a la hora de "replantear los cuidados que proporcionados por los profesionales sanitarios". Además, el Hospital de La Paz "ha participado y participa en varios estudios y ensayos clínicos que arrojarán más luz sobre este nuevo virus", explica.

Como especialista en enfermedades infecciosas y en especial en enfermedades tropicales, Arsuaga ve la aparición de este nuevo virus un "aliciente” académico, ya que implica estudiar y
aprender
, aunque sabe que "esta pandemia se va a llevar mucho más de lo que nos va a dejar".

Coronavirus: una carrera "a largo plazo"


Han pasado ocho meses, y temas como la inmunidad o su posible evolución siguen siendo una incógnita. El Covid-19 es según Arsuaga "una carrera a largo plazo". La vacuna llegará pero "no tan pronto como nos gustaría" y se tardará "bastante" en conseguir la inmunidad 'de rebaño' en nuestro país. Paralelamente también habrá seguir estudiando "qué pasa con las reinfecciones". "A nivel personal diría que ha sido agotador y que el no saber cuánto tiempo se va a quedar entre
nosotros resulta desalentador". 

En su opinión, "lo único que nos va a ayudar en los próximos meses o en el siguiente año, es armarnos de paciencia" afirma la facultativa, con la esperanza de que las medidas que se están tomando sean las acertadas" y se aplane la curva de contagios "cuanto antes".

Echando la vista atrás, considera que hay "muchas cosas que podrían haberse hecho mejor", especialmente "la trivialidad con la que se vio al virus en los primeros momentos"  y que "impidió que se establecieran las medidas correctas para evitar la propagación". Incluso dentro de su propio equipo de trabajo, donde muchos compañeros han resultado afectados y "ha costado mucho conseguir suplantar las bajas".  

Los meses de verano han sido un 'suma y sigue' en la evolución de la pandemia. "Creo que todos quisimos disfrutar de él y dar un impulso a la economía y ahora lo estamos pagando", opina la facultativa, convencida de que "un mejor seguimiento de los casos" en ese periodo hubiera ayudado a evitar "la situación en la que estamos ahora".

Navidades con Covid-19: diferentes y más solitarias 


"Esperemos que no pase ahora lo mismo de cara a los puentes y las Navidades". Como muchos, cree que despediremos el año con unas fiestas atípicas y "más solitarias" debido a los límites de personas en las reuniones. "Una cena de 15 personas en un espacio cerrado sin mascarillas ni ventilación …. Impensable". Como parte del colectivo sanitario, Arsuaga confía en que nos comportemos de "forma responsable y estricta" si no queremos que el virus vuelva a "pasar factura" en forma de nuevos contagios. 

"La vacuna llegará pero probablemente no tan pronto como nos gustaría"



En el caso concreto de la Comunidad de Madrid, las "áreas de mejora" también son numerosas. Como profesional implicada en la pandemia, considera que "debería haberse reforzado la Atención Primaria", al ser "la piedra angular del sistema sanitario", además de "contratar a todos los rastreadores que se prometieron en un primer momento" y mejorar las  condiciones del personal sanitario. Ve problemas también en la información facilitada durante la pandemia y que, en su opinión debe ser "fiable y unidireccional a la población". "La gente está cansada de recibir información contradictoria cada semana y de ver como nuestros políticos juegan con la pandemia como si estuvieran en el recreo", reivindica. 

Aun así, la situación de la región no puede compararse con la de otras comunidades. La densidad de población, unido al tamaño y volumen de viajeros del aeropuerto hacen que el control del virus "sea más complicado" que en otras regiones.   




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