24 de septiembre de 2018 | Actualizado: Domingo a las 18:00

Mi tercera vez en el examen MIR

Jaime Álvarez, especialista en Medicina Nuclear, se presenta por segunda vez consecutiva para acceder a Radiología

Mi tercera vez en el examen MIR
José A. Puglisi
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Sábado, 28 de enero de 2017, a las 20:00
Jaime Álvarez Cuenca es un veterano del MIR. En su pecho cuelga la medalla de quien ha salido ileso de su primer encuentro con la prueba de acceso a la formación sanitaria especializada. “La primera vez escogí plaza y completé mi formación”, ha confesado. Sin embargo, el destino le ha devuelto a las ‘trincheras’ de la residencia. “En la convocatoria 2015-2016 me presenté y aprobé el examen, pero decidí repetirlo una vez más para superar la nota conseguida”, ha indicado a LA REVISTA de Redacción Médica. Dos aprobados después, este ‘gurú’ del MIR prueba suerte por tercera vez.

El candidato, que ya cuenta con la especialidad de Medicina Nuclear, será uno de los 13.437 médicos que se presentarán para acceder a una de las 6.328 plazas ofertadas por el Ministerio de Sanidad en la actual convocatoria. A pesar de su experiencia académica y profesional, no será una tarea sencilla. Para Álvarez Cuenca, el gran reto recae en “abarcar, en un tiempo proporcionalmente limitado, un temario extenso y, a la vez, cumplir con el resto de actividades asociadas como revisión de desgloses, corrección de simulacros, y visualización de los videos de corrección, principalmente en los últimos meses de preparación”.

La evolución en la exigencia de la evaluación MIR conlleva a un cambio en el perfil de los candidatos a la residencia. “Creo que cada vez los candidatos se preparan mucho más a conciencia y con mayor profundidad”, ha apuntado este especialista en Medicina Nuclear, quien reconoce que “cada año el nivel de exigencia del examen es mayor y se profundizan en temas que, en algunas ocasiones, y en la vida real, son de dominio de especialista”. De ahí que aplauda a las instituciones que favorecen a la preparación de los aspirantes. “Es indiscutible el papel que juegan las academias de preparación; creo que los candidatos van muy bien preparados al examen”, precisa.

Al prisma de la experiencia

Jaime Álvarez Cuenca.

Desde el acceso a Medicina Nuclear de Álvarez, el examen ha estado sujeto a un gran número de novedades estructurales. “El MIR en los últimos años ha cambiado bastante, según el modelo típico de examen que conocíamos, como pudimos ver durante la última convocatoria”, ha precisado. A partir de su experiencia, “han aumentado el número de preguntas en cuestiones relacionadas con temas sociales, “por ejemplo, en el manejo de redes sociales”. “En algunas ocasiones, terminan siendo preguntas con interpretaciones muy subjetivas y que no valoran de forma objetiva tus conocimientos reales”, añade.

Con el objetivo de lograr una plaza en Radiología, Álvarez ha tenido que adaptarse a las nuevas necesidades de la prueba de acceso a la formación sanitaria especializadas. Pero no es el único cambio. Para el veterano aspirante también han tenido que modernizarse sus criterios al momento de escoger la localidad para desempeñar su nueva especialidad en el Sistema Nacional de Salud (SNS).

Según ha explicado el candidato, los factores fundamentales al momento de escoger el mejor centro en donde realizar la residencia se centran en “el apoyo para investigación y publicación por parte del equipo docente”. A esto suma otras peticiones relevantes para sus intereses profesionales, como una “docencia que, en la medida de lo posible, no se vea afectada por la carga asistencial del Hospital Universitario, así como contar con las posibilidades de asistir a eventos académicos dentro y fuera de España”. A esto suma la  revisión “del tema de la salida laboral de la especialidad deseada”.

Dos caras de un examen

Álvarez Cuenca está satisfecho con la modernización del examen. Al menos, con varios de los cambios propuestos durante las últimas convocatorias por parte del Ministerio de Sanidad. “Me parece productivo el nuevo formato MIR”, afirma en relación a la eliminación de un distractor en las preguntas de la evaluación, “no solo por relevancia estadística, sino también que es más práctico y genera menos esfuerzo mental el tener que elegir entre cuatro opciones”.

Cada vez menos 'repetidores' del MIR
La reespecialización en el MIR ha decaído. Según los datos del Ministerio de Sanidad, sólo el cuatro por ciento de los médicos que lograron plaza MIR, en la última convocatoria, tenían un título de especialista. La tasa alcanzada representa una caída por cuarto año consecutivo, siendo la cifra más baja desde la convocatoria 2012-2013. De esta manera, se percibe que cada vez son menos los médicos que, una vez terminada su especialización, vuelven a prepararse para optar por una nueva residencia. No obstante, muchos de quienes lo hacen suelen estar vinculados a la búsqueda de mejores sueldos o de más salidas laborales. 

Es importante recordar que la eliminación del distractor también ha ayudado a reducir el tiempo necesario por los candidatos al MIR para completar el examen. Según cálculos a los que ha accedido LA REVISTA de Redacción Médica, existe una media entre 19 y 21 minutos menos, según la velocidad de lectura del médico, en comparación con la media de tiempo requerida durante las convocatorias anteriores. Un tiempo que, desde la Administración Pública, han recomendado emplear para revisar las respuestas o leer con mayor detenimiento las preguntas.

En cuanto al aumento en el uso de imágenes y de casos prácticos, Álvarez precisa que “me parece una medida acertada, valora globalmente conocimiento del tema preguntado y la capacidad de relacionar varios aspectos de dicho temario”. El aspirante a una plaza de Radiología también agradece el esfuerzo realizado “cada año por parte de Sanidad para mejorar la calidad de las imágenes, ya que, en algunos casos, es indispensable para contestar adecuadamente la pregunta asociada”.

A pesar de la buena recepción de los cambios, aún hay margen de mejora. En concreto, el especialista en Medicina Nuclear recomienda “un examen en dos sesiones. Un MIR de dos continuos, como se hace en algunos países, con el fin de evitar el agotamiento mental que supone la realización de un examen de esta envergadura de cinco horas”. A esto sumaría una reestructuración en el tipo de preguntas del examen, enfocadas a “evaluar conocimientos que sean útiles para la práctica clínica de los futuros residentes y desecharía aquellos temas y preguntas que resultan anecdóticos, difíciles de recordar y de poca utilidad”.

Jaime Álvarez Cuenca es un veterano del MIR. Sin embargo, el próximo 28 de enero se verá con el resto de candidatos en el fondo de la trinchera. Ahí, con un ambiente bañado en nervios y expectativas, se armará con sus conocimientos para acceder a una plaza de la formación sanitaria especializada. Si todo sale según lo previsto, una nueva medalla será colgada en su pecho cuando, con su número de orden, escoja su plaza en la sede del Ministerio de Sanidad.