Ursula Von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea.
Von der Leyen: "Necesitamos IA para la salud, pero debemos hacerlo a la manera europea"
La presidenta de la Comisión Europea sitúa esta herramienta en el centro de la estrategia tecnológica de la UE y defiende un modelo que amplíe las capacidades de los profesionales sin sustituir su criterio clínico
La Inteligencia Artificial aplicada a la salud ha ocupado un lugar destacado en el discurso sobre el estado de la Unión de 2026 pronunciado por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. Y es que en una intervención centrada en la autonomía estratégica, la competitividad industrial y la capacidad de Europa para responder a un escenario internacional cada vez más complejo, ha identificado la IA como uno de los dos grandes "puntos de inflexión" de esta era, junto al cambio climático. Así, dentro de esta estrategia europea de Inteligencia Artificial, la salud ha aparecido como uno de los sectores prioritarios.
El mensaje central de Von der Leyen se ha articulado en torno a una idea: Europa debe aprovechar el potencial de la IA sin renunciar a sus propios principios. "Necesitamos IA para la salud. Pero, de nuevo, debemos hacerlo a la manera europea", ha afirmado durante su intervención ante el Parlamento Europeo. La frase ha condensado una de las principales líneas argumentales de su discurso: desarrollar y utilizar esta tecnología para mejorar la atención sanitaria, pero manteniendo el control humano y la responsabilidad de los profesionales.
IA sanitaria con el médico en el centro
Von der Leyen ha utilizado el diagnóstico y el tratamiento médico para explicar qué entiende por una aplicación europea de la IA. "¿Quiero que mi médico tenga acceso instantáneo con IA a todos los datos necesarios para elegir el mejor diagnóstico o tratamiento? Sí, por supuesto", ha planteado. Aunque, a continuación, ha marcado una diferencia clara respecto a la posibilidad de sustituir al profesional: "Pero, ¿quiero que mi médico sea un robot asistido por IA? Por supuesto que no. No quiero que un robot me diga si tengo cáncer o no". Por eso, su conclusión es clara: "La IA debe empoderar a nuestros médicos, no sustituirlos".
"La IA debe empoderar a nuestros médicos, no sustituirlos"
Este enfoque ha situado la supervisión humana como uno de los elementos centrales del modelo defendido por la Comisión, donde la IA se ha presentado como una herramienta para ampliar la capacidad de los profesionales sanitarios facilitando el acceso a información, apoyando la toma de decisiones y detectando patrones que pueden resultar difíciles de identificar mediante procedimientos convencionales, pero sin convertir al algoritmo en el último responsable de las decisiones clínicas.
Von der Leyen también ha vinculado esta visión con la necesidad de disponer de capacidades tecnológicas propias, defendiendo que entonces Europa debe desarrollar mecanismos de financiación capaces de impulsar tanto a empresas emergentes como a compañías consolidadas. El objetivo, según ha expuesto, es reforzar la autonomía tecnológica europea al mismo tiempo que se aprovecha la IA en sectores estratégicos.
El cáncer de mama como ejemplo de aplicación clínica
Para concretar el potencial sanitario de la IA, Von der Leyen ha recurrido a uno de los ámbitos en los que estas tecnologías pueden tener aplicación directa: el diagnóstico por imagen. En este caso, útil en el cáncer de mama. La presidenta ha destacado la importancia de la detección precoz y ha afirmado que las mamografías asistidas por Inteligencia Artificial pueden contribuir a detectar más tumores y hacerlo antes durante los programas de cribado. "La detección precoz es esencial y ahí es donde la IA puede intervenir", ha asegurado.
El ejemplo de este tumor ha servido para introducir una cuestión clave en el desarrollo de la IA sanitaria: la disponibilidad y calidad de los datos. Von der Leyen ha defendido que Europa cuenta con una ventaja potencial precisamente por disponer de industrias avanzadas y de grandes volúmenes de datos de calidad que, ha asegurado, constituyen "un valioso tesoro europeo".
De los modelos de frontera a los hospitales
La estrategia expuesta por Von der Leyen no se ha limitado al desarrollo de grandes modelos de IA. Uno de los mensajes centrales de su intervención ha sido que Europa no necesita necesariamente liderar la creación de todos los modelos de frontera para obtener valor económico y social de la tecnología. "No es necesario que seamos los que desarrollan la tecnología de frontera, sino los que le sacan mayor provecho", ha defendido. La prioridad, según ha explicado, consiste en "llevar la IA de las pantallas a la economía y la sociedad reales".
"No es necesario que seamos los que desarrollan la tecnología de frontera, sino los que le sacan mayor provecho"
En esa transición, los hospitales han ocupado un lugar destacado. La presidenta ha citado expresamente "las salas de los hospitales" junto a las plantas de producción, la agricultura de precisión, las redes energéticas, la conducción autónoma y la defensa como espacios en los que la IA puede generar valor tangible.
En este escenario, la Comisión quiere concentrar inicialmente sus esfuerzos en varios sectores considerados de alto potencial y en los que Europa dispone de datos relevantes. Entre ellos se encuentran la salud, el transporte, la agroalimentación, la fabricación avanzada, la defensa y el espacio. Así, Von der Leyen ha anunciado que en noviembre se presentarán nuevas iniciativas europeas para estos ámbitos.
Regulación, seguridad y supervisión humana
El discurso también ha situado la expansión de la IA sanitaria dentro de un debate más amplio sobre seguridad. Von der Leyen ha advertido de que los modelos de frontera plantean riesgos relacionados con la ciberseguridad, los usos maliciosos y los sistemas capaces de operar con un grado creciente de autonomía.
En este contexto, ha defendido el Reglamento de Inteligencia Artificial como una pieza fundamental para establecer salvaguardias y ha señalado que Europa puede desempeñar un papel relevante en la evaluación y verificación de modelos, la alerta temprana y la seguridad de la IA, en colaboración con socios internacionales.
La presidenta también ha insistido en que la IA debe desarrollarse con criterios de eficiencia energética y responsabilidad. "Queremos que la IA genere más valor de manera más responsable, y a un coste más bajo y con un menor consumo de energía", ha declarado. Pero ha añadido un principio que conecta directamente con su visión de la sanidad: "Sobre todo, queremos una IA con intervención humana".
En definitiva, su discurso ha dibujado una hoja de ruta en la que la salud se convierte en uno de los principales campos de aplicación de la Inteligencia Artificial en Europa. El énfasis no se ha situado únicamente en desarrollar tecnología, sino en conseguir que esta se integre en los sistemas productivos y sociales europeos y contribuya a resolver problemas concretos.