Administración de Ozempic.

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Avances

La semaglutida, principio activo de Ozempic y Wegovy, abre una nueva vía para frenar el envejecimiento

Un estudio revela que mejora la salud y prolonga la supervivencia de ratones hembra de edad avanzada

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La semaglutida, principio activo presente en los fármacos agonistas del receptor GLP-1 contra la obesidad y la diabetes tipo 2 -Wegovy, Ozempic y Rybelsus-, acaba de entrar en un terreno inesperado: la investigación sobre el envejecimiento. Un estudio publicado en Nature muestra que administrar este medicamento a ratones mejora diferentes funciones fisiológicas y prolonga su supervivencia.

El resultado es llamativo, pero tiene un límite fundamental: el experimento se ha realizado en animales, no en personas. Los investigadores utilizaron hembras de 20 meses de edad, una etapa avanzada de la vida de estos animales. A un grupo le administraron diariamente semaglutida mediante inyecciones subcutáneas y continuaron el tratamiento hasta la muerte. En otro grupo, los animales recibieron un placebo.

La diferencia en supervivencia fue significativa. La mediana de vida de los ratones tratados pasó de 742 días en el grupo de control a 834 días en el grupo que recibió semaglutida, es decir, 92 días más. Los investigadores observaron además que el retraso de la muerte aparecía en distintas categorías, no únicamente en animales que desarrollaban tumores, un resultado compatible con una reducción general del deterioro asociado a la edad.

Mejor función física, cognitiva y metabólica

Pero el estudio no se limita a medir cuánto tiempo vivieron. Otro grupo de ratones fue sometido al tratamiento para analizar qué ocurría con su organismo. Los animales tratados mostraron una mayor actividad exploratoria y un mejor rendimiento en pruebas de coordinación y función muscular. También resistieron durante más tiempo el ejercicio hasta el agotamiento.

En una prueba de memoria, los ratones tratados necesitaron menos tiempo para localizar la salida. Asimismo, presentaron un mejor control de la glucosa y una mayor sensibilidad a la insulina.

Los investigadores encontraron además cambios en varios procesos biológicos. El tratamiento redujo distintas señales relacionadas con la inflamación y con procesos asociados al envejecimiento, como la senescencia celular y el daño en el ADN. También se observaron cambios relacionados con el funcionamiento de las mitocondrias, el metabolismo y el mantenimiento de las proteínas.

¿Semaglutida o comer menos?

Una de las claves del trabajo está, sin embargo, en la alimentación. La semaglutida redujo en torno a un 24 por ciento la ingesta de alimentos de los ratones. Así, durante cinco meses siguieron a tres grupos de ratones: controles, animales tratados con este principio activo y animales sometidos a restricción calórica -comer menos sin sufrir desnutrición-.

Los resultados mostraron muchas similitudes. Ambos tratamientos frenaron determinados aspectos del deterioro fisiológico asociado a la edad. Pero también aparecieron diferencias. Los animales tratados con semaglutida mostraron trayectorias más favorables en las pruebas de comportamiento exploratorio, memoria y control de la glucosa mencionadas.

Además, los animales sometidos a restricción calórica presentaron una reducción del gasto metabólico, mientras que este efecto no se observó de la misma manera con semaglutida. Para los autores, estas diferencias plantean la posibilidad de que la activación del receptor de GLP-1 tenga efectos que no dependan exclusivamente de reducir la cantidad de comida ingerida.

Las limitaciones: una sola especie, una sola cepa y hembras

Pero esta interpretación todavía debe considerarse una hipótesis de investigación, no una aplicación clínica, ya que el estudio presenta varias limitaciones importantes. Los experimentos de longevidad se realizaron únicamente en ratones hembra de una única cepa de laboratorio y los propios investigadores explican que eligieron hembras para evitar factores de confusión relacionados con la agresividad y las lesiones entre machos. Por tanto, todavía queda por determinar si los resultados se reproducen en machos, en otras cepas y bajo diferentes condiciones.

Y, sobre todo, no sabemos si ocurriría algo parecido en humanos. La semaglutida ya ha demostrado beneficios clínicos frente a diferentes problemas metabólicos y cardiovasculares, pero eso no significa que sea un tratamiento contra el envejecimiento. Una eventual mejora de la supervivencia en personas podría deberse a la reducción de enfermedades asociadas a la obesidad y al metabolismo, sin implicar necesariamente que el fármaco ralentice el proceso biológico del envejecimiento.