Marc Cucurull, oncólogo del ICO.

Marc Cucurull, oncólogo del ICO.

Innovacion

La primera vacuna personalizada contra el cáncer de pulmón tardará en llegar "entre 5 y 10 años"

Se comprobará la eficacia de este tratamiento personalizado, capaz de potenciar la inmunoterapia, en 2028

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El cáncer de pulmón vuelve a encontrarse con una potencial vía terapéutica, después de que Reino Unido haya iniciado un ensayo clínico que aspira a potenciar la respuesta del sistema inmunitario frente al tumor. A través de una vacuna que se fabrica de forma individual para cada paciente, los investigadores identifican las mutaciones específicas del tumor que pueden ser reconocidas por el sistema inmunitario. A partir de esa información, se elabora una vacuna personalizada. Aunque el ensayo, conocido como Neovacc, únicamente incluye a diez pacientes, los oncólogos consideran que se trata de una de las estrategias más innovadoras y prometedoras desarrolladas hasta la fecha para potenciar la inmunoterapia frente al cáncer de pulmón. Además, en caso de que los resultados del ensayo sean positivos, se considera que se tendrán los primeros datos de eficacia en dos años.

Marc Cucurull, oncólogo del Institut Català d'Oncologia (ICO), afirma en Redacción Médica que la especialidad médica “se encuentra ante un ensayo muy prometedor, porque explora un mecanismo de acción totalmente innovador. Se trata de una terapia que podría potenciar la eficacia de tratamientos que ya utilizamos hoy en día, como la inmunoterapia”. Pese a este importante paso para mejorar la supervivencia en cáncer de pulmón, el facultativo también resalta que “todavía es pronto para hablar de un cambio de paradigma en el tratamiento de la enfermedad. Se trata de un ensayo clínico de fase I, cuyos resultados tardarán en ser lo suficientemente maduros como para valorar realmente su impacto”.

Con respecto a si existe ya evidencia suficiente para confirmar su eficacia, el facultativo explica que“el reclutamiento es necesariamente lento porque requiere fabricar una vacuna personalizada para cada paciente. Además, deben seleccionarse pacientes cuyos tumores presenten múltiples neoantígenos”. En este sentido, Cucurull recuerda que este ensayo clínico no se desarrolla únicamente en Reino Unido, ya que diferentes hospitales españoles también participan: “El Hospital Clínic de Barcelona, el Hospital Vall d’Hebron y el Hospital 12 de Octubre, entre otros, participan en la misma investigación”.

Aunque el objetivo inicial es evaluar la seguridad, “sí se puede empezar a generar expectativas porque ya existen resultados preliminares que indican que esta vacuna parece activar las células T de memoria. Esto podría hacer que el sistema inmunitario estuviera mejor preparado tanto para prevenir una recaída como para combatir una enfermedad ya diseminada”.

¿Cómo funciona la vacuna frente al cáncer de pulmón?

Con respecto al mecanismo personalizado de la vacuna, Cucurull afirma que la principal diferencia respecto a otras vacunas terapéuticas es que se trata de una completamente personalizada: “A diferencia de otros tratamientos terapéuticos que utilizan antígenos comunes presentes en las células del cáncer de pulmón para activar las células T, en este ensayo se fabrica una vacuna específica para cada paciente a partir del análisis genómico de su tumor”.

Para ello, es necesario “obtener una muestra del tumor y analizar todo su genoma. A partir de ese análisis se identifican mutaciones capaces de generar neoantígenos específicos y comunes a todas las células tumorales de ese paciente. Posteriormente se diseña una vacuna de ADN dirigida contra esos neoantígenos concretos”. De esta forma, se llegan a activar “las células T específicamente dirigidas contra el tumor del paciente. Combinada con la inmunoterapia convencional, basada en inhibidores de los puntos de control inmunitario, esta estrategia podría conseguir una respuesta mucho más eficaz y personalizada”.

Los primeros resultados, en dos años

Pese a que actualmente el ensayo clínico se encuentra en fase I, si los resultados llegan a ser positivos, “se dispondrá de los primeros datos de eficacia dentro de un par de años. Después será necesario desarrollar, como mínimo, ensayos clínicos de fase II antes de plantear una aprobación. En conjunto, este proceso podría tardar entre cinco y diez años”. No obstante, el especialista asegura que actualmente los ensayos clínicos, especialmente en inmunoterapia y terapias personalizadas, “están diseñándose para obtener resultados de forma más rápida. Si los datos de la fase I fueran especialmente positivos, es posible que estos plazos pudieran acortarse”.

España, en la vanguardia frente al cáncer de pulmón

Otro tratamiento que está cerca de ver la luz en España ligado al cáncer de pulmón es la vacuna de ARN, que apunta a 2030 en su llegada España. Esta otra vacuna, conocida como BNT116, está confeccionada con ARN mensajero y forma parte de un ensayo internacional, en el que participan seis centros españoles, la cual habría demostrado ya un perfil de seguridad adecuado.

Ahora mismo, el perfil de paciente que podría beneficiarse de la vacuna es muy específico, ya que tendrían que sufrir cáncer de pulmón no microcítico localmente avanzado, irresecable o metastásico, con alta expresión de PD-L1 (mayor del 50 por ciento) y que no hayan recibido ninguna terapia previa. Víctor Moreno, director de la Unidad de Fase 1 de Oncología Start de la Fundación Jiménez Díaz, uno de los centros que participa en el ensayo, señala que actualmente se administra de forma intravenosa, pero, en el futuro "cabe la posibilidad de que se puedan explotar otras vías de administración como la subcutánea, lo que facilitaría su aplicación".

Actualmente, España es uno de los países con mayor número de ensayos clínicos en Oncología y diferentes grupos de investigación trabajan para desarrollar tratamientos más eficaces frente al cáncer de pulmón. En este sentido, el especialista destaca que “Actualmente, el estudio en esta área es una de las más dinámicas de la especialidad. Existen numerosos tratamientos innovadores en desarrollo y muchos de ellos se están investigando en hospitales españoles de referencia”.

El Hospital de la Santa Creu i Sant Pau es un ejemplo en este sentido, ya que su Servicio de Neumología continúa reclutando pacientes para demostrar la necesidad de implantar el cribado del cáncer de pulmón en el Sistema Nacional de Salud (SNS). Por otra parte, el Grupo Español de Cáncer de Pulmón (GECP) ha impulsado el primer consenso internacional destinado a revisar estas definiciones en la era de la quimioinmunoterapia neoadyuvante, lo que demuestra que España continúa desempeñando un papel destacado en la investigación del cáncer de pulmón.