Rocío Juárez, aspirante al examen MIR.

Rocío Juárez, aspirante al examen MIR.

MIR

La preparación al examen MIR y el sentimiento de "perder" la juventud: "Estoy dispuesta para lograr mi sueño"

Rocío Juárez, médica, considera que este periodo es una "montaña rusa" de emociones, y lamenta que no todos sus seres queridos entiendan la dureza del proceso

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Menos de tres meses. Es el tiempo que tienen los aspirantes para preparar todo lo necesario antes del gran día: el examen MIR. Para Rocío Juárez, médica, este periodo no está siendo especialmente agradable. Sus días son un calco del anterior. Estudia durante 12 horas en la biblioteca mientras, a través de las vidrieras, ve cómo el resto de personas avanzan con sus vidas mientras la suya sigue "estática" en una silla. "Siento que se me está yendo la juventud", admite, aunque es consciente de que forma parte del proceso y que, tras el 23 de enero, todo ese esfuerzo habrá merecido la pena. Sin embargo, si la recompensa no es suficiente, cree que no repetirá la prueba. "Es probable que me marche de España", subraya.

Son ya bastantes meses los que Juárez lleva inmersa en la preparación del examen MIR. Por lo general, lo está llevando "bien"; lleva durante toda la carrera de Medicina concienciándose para este momento. Sin embargo, hay días mejores que otros. "Realmente es como una montaña rusa", afirma a Redacción Médica entre risas. La presión, la cantidad del temario y el saber que estás compitiendo contra miles de médicos por tan pocas plazas terminan pesando. Pero la clave, añade, es centrarse en el proceso y avanzar todos los días.

Objetivos de cara al examen MIR 2027

Juárez no tiene una especialidad concreta como objetivo, sino que tiene un abanico de opciones que le llaman la atención. Será viendo su número de orden, hablando con otros residentes y acudiendo a las jornadas de puertas abiertas cuando tome una decisión. Lo que sí tiene claro es que quiere centrarse en alguna especialidad médico-quirúrgica y quedarse en Madrid, su ciudad natal. "Me gustan Urología, Otorrino, Cirugía Plástica...", ha enumerado. No obstante, esas metas ahora mismo son secundarias. Su principal preocupación es hacer bien el examen para, posteriormente, preocuparse de la elección de plaza.

En casa, ningún familiar ha pasado por este proceso antes que ella. Su núcleo más cercano entiende la exigencia que requiere y la ayuda en todo lo posible, pero sí percibe cómo otros seres queridos no entienden que falte a cumpleaños o planes por quedarse a estudiar. Piensan: "¿Qué más da porque se falle un día?", y son esos momentos los que lo hacen "un poco más difícil" el proceso.

Perder "años de vida" por el examen MIR

Al final, Juárez presencia cómo las personas de su alrededor siguen avanzando en la vida. Tienen un trabajo, cambian a otro mejor, tienen parejas, se van a vivir con ellas... Todo eso es algo que, por el momento, no está viviendo, y es otra 'losa' que pesa en su objetivo de convertirse en especialista. "Siento que me estoy formando, sí, pero no puedo evitar pensar que estoy perdiendo un año de mi vida", se ha sincerado.

Esta mezcla de sentimientos ha hecho que, durante todos estos meses, haya reflexionado sobre su futuro. Aunque no tiene nada decidido del todo, cree que no volvería a repetir el examen MIR si no consiguiera una de las plazas que ella quiere. Es un proceso tan desgastante que ahora mismo no se ve preparada mentalmente para repetirlo. Y si termina por no conseguir los resultados deseados, cree que se marcharía a otro país para ejercer de médica. "He pensado mucho sobre eso, aunque el problema de migrar es el idioma", ha reconocido. Ha mirado opciones como Dinamarca, pero la barrera es el danés.

Todo son casos hipotéticos, aunque es necesario pararse a pensar sobre ellos, como también reflexiona sobre las guardias de 24 horas. Durante la carrera de Medicina, los estudiantes de primero escuchan algo sobre ellas y, a medida que se avanza en los cursos y se accede a las prácticas en los hospitales, se dan cuenta de que son una de las mayores reivindicaciones del colectivo médico. Juárez las teme, no quiere engañarse, pero a su vez tiene ganas de hacerlas porque eso significará que está empezando en el mundo laboral.