Anays Martínez, cardióloga y MIR de Neumología.

Anays Martínez, cardióloga y MIR de Neumología.

MIR

Anays, la médica migrante que cambió Cardiología por Neumología tras casi 20 años: "Al principio fue duro"

Su objetivo en España era volver a entrar en Cardiología, pero tuvo que compaginar la preparación del MIR con la crianza de un bebé y, aunque logró un buen número de orden, no fue suficiente para cumplir su deseo

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Anays Martínez, médica, pone rostro a las dificultades que algunas médicas migrantes tienen que atravesar para cumplir sus sueños. Tras ejercer como cardióloga en Venezuela y trasladarse a Chile, ha tenido que rehacer su carrera profesional en España. Se presentó al examen MIR con el objetivo de entrar a Cardiología; sin embargo, su número de orden no fue lo suficientemente alto y tuvo que optar por Neumología. Un giro drástico que, aunque al principio fue difícil, hoy lo celebra cursando su cuarto año de residencia.

Martínez se graduó de Medicina en Venezuela en 2001 y se formó en Cardiología. Mientras ejercía, esta especialista era consciente de que, cada año que pasaba, la situación socioeconómica en su país empeoraba, y decidió marcharse a Chile a comenzar una nueva vida junto a su familia. "Revalidé mi documentación y empecé a trabajar como cardióloga en el 2020", ha explicado a Redacción Médica, añadiendo que su objetivo era ofrecer una estabilidad a su hija Sophia.

Sin embargo, su hoja de ruta no fue la esperada. En aquel momento, Chile atravesó una profunda crisis marcada por las consecuencias del Estallido social y el impacto de la pandemia. La situación era insostenible y, de nuevo, Martínez tuvo que cambiar sus planes y encontrar otro destino con el que asegurarle una calidad de vida óptima a su hija. Su marido es español. Ella había visitado nuestro país en alguna ocasión y había quedado enamorada. Por tanto, después de valorarlo, decidieron que la mejor opción sería probar suerte en España.

Migrar a España tras pasar por Venezuela y Chile

La familia se instaló en Alicante, una ciudad que a Martínez le recordaba, con sus distancias, a Venezuela. Allí pudo homologar su título de médica, pero no el reconocimiento de su especialidad. "No podía ejercer como cardióloga", ha lamentado. Así que, mientras pensaba en cómo iba a encaminar de nuevo su vida profesional, encontró un trabajo de facultativa en el aeropuerto. "Atendía a los pasajeros que bajaban del avión para detectar los casos de covid", ha subrayado.

Durante ese periodo de tiempo, Martínez tuvo a su segundo hijo. Tan solo tenía nueve meses cuando decidió que se presentaría al examen MIR. Al final, su meta ha sido la misma desde que se marchó de Venezuela: proporcionar una buena calidad de vida a sus hijos. Por eso, consciente de que conseguir plaza en Cardiología sería difícil, no tiró la toalla en ningún momento. "La preparación a la prueba requiere de una dedicación exclusiva, que yo no tenía por aquel entonces", ha indicado.

Dejar Cardiología tras casi 20 años por Neumología

Los resultados se publicaron y, aunque no tuvo el número de orden deseado, sí que consiguió una buena puntuación. No pudo elegir plaza en Cardiología y tampoco se planteó repetir el examen. Después de las dificultades que supuso preparar el examen mientras compaginaba la crianza de un bebé con el estudio, no podía volver a pasar por lo mismo. Así que, entre todas las opciones, la que más le llamó fue Neumología en el Hospital Universitario San Juan de Alicante. "Son dos especialidades que están muy relacionadas", ha admitido a este periódico.

Dejar atrás una rama sanitaria que le ha acompañado desde hace casi 20 años no es tarea fácil. Al principio fue "muy difícil" porque Martínez seguía "enamorada" de la Cardiología. Sin embargo, descubrió con la Neumología otro mundo que la encandiló. "Estoy muy contenta con mi elección", ha reconocido. Eso sí, "nunca" ha dejado de sentirse cardióloga.

Diferencias entre España, Venezuela y Chile

Después de haber formado parte de tres sistemas sanitarios diferentes, Martínez tiene claro que el de España es el mejor. En Venezuela, detalla, la seguridad social no tiene "nada que ver" con la española. Considera que es un sistema "quebrado", que no aporta "nada" al paciente y donde vivió momentos muy complicados como profesional. "He presenciado cómo un familiar traía medicamentos al paciente para que pudiera tomarlos, así como la muerte de un paciente porque no podía pagar un marcapasos", ha lamentado. Unas situaciones que no concuerdan con sus valores de médica, ya que está formada para preservar la vida de las personas, y no para que se "escape" por problemas económicos.

En Chile, en cambio, el sistema sanitario es dual. La seguridad social funciona "bastante bien", pero existe un sector privado muy potente. "Hay mucha lista de espera, y el que se va por el ámbito privado, cuando tiene una enfermedad compleja, como un cáncer, acaba en bancarrota", ha lamentado.

Por todas esas vivencias, Martínez considera que España tiene un sistema sanitario que aporta "muchísimo", tanto al profesional como al paciente. "Vas a un hospital solo preocupado por tu enfermedad, no por la parte económica", ha insistido. Y eso, para profesionales que han trabajado en otros países, es algo que se debe elogiar. "Debemos valorarlo y utilizarlo con cabeza", ha concluido.