Fachada de la OMC.
Los médicos de la privada buscan una vía para proteger su autonomía y frenar las cláusulas abusivas
El Foro Nacional de Médicos en Ejercicio Privado de la Organización Médica Colegial lanza una guía de recomendaciones para establecer marcos contractuales más transparentes
Los médicos de la sanidad privada ya disponen de un listado de recomendaciones para buscar un marco de contratación más transparente y equilibrado. El Foro Nacional de Médicos en Ejercicio Privado de la Organización Médica Colegial (Fonmep) ha sido el organismo encargado de elaborar el documento que sentará las bases para evitar cláusulas abusivas y proteger la autonomía de los profesionales del sector. Todo ello, como indica la propia organización, en un contexto marcado por el auge del ámbito sanitario privado y, con él, el del seguro de salud -que en el último año ha marcado una facturación récord y ha logrado superar la barrera de los 12,8 millones de usuarios-.
El listado tiene su origen en el "creciente peso de la contratación mercantil en el ejercicio privado de la Medicina". Así lo expresa Fonmep, que explica que esa ha sido la 'palanca' que ha puesto de manifiesto "la necesidad de contar con referencias que permitan compatibilizar la libertad contractual entre las partes con la protección del paciente, la calidad asistencial y los principios deontológicos que rigen el ejercicio médico". Es decir, de establecer un marco que sea capaz de blindar las condiciones de los médicos de la sanidad privada.
Las recomendaciones para los médicos de la privada
"La experiencia acumulada por los Colegios de Médicos y las consultas recibidas evidencian la existencia de prácticas que, en determinadas ocasiones, pueden condicionar las decisiones diagnósticas o terapéuticas, supeditar la práctica médica a criterios exclusivamente económicos o generar incertidumbre para el profesional", apunta el Foro Nacional de Médicos en Ejercicio Privado de la Organización Médica Colegial.
Bajo esa idea, el organismo recuerda que este tipo de situaciones no solo tienen sus efectos en la labor diaria de los profesionales del sector privado, sino que tienen consecuencias directas para los pacientes.
Para evitar estas circunstancias, la organización procedente de la OMC despliega una serie de pautas dirigidas a los médicos de la sanidad privada. Así, la primera, que sirve como piedra angular de este listado de recomendaciones, se centra en garantizar la autonomía clínica del profesional frente a los intereses empresariales. Las decisiones diagnósticas y terapéuticas deben responder exclusivamente al criterio técnico del médico, fundamentándose en la lex artis, la evidencia científica y los principios éticos, sin someterse jamás a presiones económicas ni a las exigencias organizativas de las entidades contratantes.
En esta misma línea de protección asistencial, Fonmep hace un llamamiento a prohibir aquellos incentivos o penalizaciones que puedan alterar la praxis médica. De esta forma, se desaconseja de forma explícita el uso de evaluaciones o mecanismos económicos diseñados para influir en la toma de decisiones con los pacientes, al tiempo que se veta la imposición de tareas o condiciones accesorias que no cuenten con la debida retribución financiera.
Por otro lado, la transparencia en las condiciones económicas se consolida como un requisito indispensable para evitar desequilibrios. Los acuerdos contractuales deben especificar con absoluta claridad los sistemas de retribución, los plazos de pago y los criterios de actualización anual -por ejemplo, vinculados al IPC-, prohibiendo que las clínicas u hospitales privados modifiquen estas tarifas de manera unilateral sin la previa negociación con el profesional.
En lo relativo a la vigencia del vínculo laboral, el documento promueve un trato transparente en la duración y rescisión de los contratos. Con ello, el objetivo se centra en erradicar las resoluciones injustificadas y sin causa, exigiendo plazos de preaviso razonables. Asimismo, se sugiere fijar una indemnización equivalente a una mensualidad por año trabajado en caso de que la entidad decida romper la relación de forma improcedente o no renovar la vinculación.
El marco también pone el foco en la eliminación de cláusulas abusivas habituales que menoscaban los derechos del profesional. En este sentido, se catalogan como inaceptables las disposiciones que exigen renuncias de derechos, las normativas internas que imponen restricciones a la libertad técnica y científica del profesional, o las cláusulas de confidencialidad desproporcionadas que terminan por generar indefensión jurídica en el médico.
La última de las líneas busca dotar a los profesionales de herramientas prácticas de prevención, se incluye un checklist detallado para revisar cada contrato antes de su firma. Como respaldo adicional frente a eventuales desacuerdos, se potencia el papel de los Colegios Oficiales de Médicos mediante un servicio de mediación ideado para solucionar los conflictos contractuales de forma equitativa y justa antes de llegar a la vía judicial.