30 de marzo de 2017 | Actualizado: Jueves a las 12:40
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Las farmacias apuestan por los test rápidos para prevenir el VIH

Se estima que un tercio de los infectados no conoce su situación

Belén Martínez, presidenta de Sidálava, Blanca Bastida, integradora social, Pedro Rivero, presidente del COF Álava y Marisa Martínez, del Centro de Información de Medicamentos del COF Álava
Las farmacias apuestan por los test rápidos para prevenir el VIH
Redacción
Miércoles, 08 de febrero de 2017, a las 12:30
En el País Vasco hay unas 9.000 personas infectadas por el VIH, de las que alrededor de un tercio desconoce su situación. El test rápido de VIH permite detectar la infección en estadios iniciales, lo que supone mejoras en el pronóstico y calidad de vida del paciente, además de contribuir a frenar la diseminación del virus y ser una herramienta básica en la prevención y promoción de la salud.

En ese sentido, representantes del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Álava (COF) se han reunido con responsables de la Comisión Ciudadana AntiSida de Álava (Sidálava) para poner en común las diferentes iniciativas que llevan a cabo para la lucha contra la pandemia, con énfasis en los test rápidos de VIH, realizados en siete farmacias alavesas y en Sidálava.

Cada año se detectan 150 nuevos casos en total en el País Vasco

Las características del test rápido de VIH de inmediatez, anonimato y confidencialidad, reducen las barreras informativas y psicológicas que se plantean en el contexto de la atención sanitaria y garantizan el éxito del servicio, destaca un comunicado acerca del encuentro entre las dos instituciones.

Desde 2009 hasta finales de 2016 las farmacias alavesas han realizado 2.837 test de VIH de los que alrededor de un 0,9 por ciento han resultado positivos. En Sidálava se han realizado 3.827 test, con resultado positivo de 1,3 por ciento.

Otros programas

El presidente del COF, Pedro Rivero, también ha presentado a Sidálava otros programas en los que participa la institución a la que representa relacionados con la lucha contra el SIDA, como el intercambio de jeringuillas, el tratamiento con opiáceos a personas dependientes de los mismos (programa de metadona) o la distribución de cajas de preservativos a precio reducido, especialmente destinadas a facilitar su acceso a las personas más jóvenes.