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Los médicos navarros: “La exigencia de saber euskera es desproporcionada”

Alertan de que el decreto de lenguas que se está preparando genera desigualdad en el acceso al empleo público

El consejero de Sanidad, Fernando Domínguez, y el presidente del Sindicato Médico de Navarra, José Manuel Lera.
Los médicos navarros: “La exigencia de saber euskera es desproporcionada”
Sergio López
Lunes, 09 de octubre de 2017, a las 15:10
El Sindicato Médico de Navarra se ha sumado al coro de críticas que está recibiendo la nueva ley sobre el uso del idioma vasco en la Administración foral. La norma, impulsada por el Ejecutivo presidido por Uxue Barkos (Geroa Bai), no ha sido bien acogida por la mayoría de los sindicatos, siendo el sindicato profesional de médicos uno de los más enérgicos en sus alegaciones. En la misma línea, el Consejo de Navarra (órgano consultivo), considera que varios de los artículos que buscan “imponer” el euskera fuera de la zona vascófona serían “ilegales”.
 
En su escrito de alegaciones ante el ‘Proyecto de decreto foral por el que se regula el uso de las lenguas propias de Navarra en sus administraciones públicas’, el Sindicato Médico de Navarra (SMN-CESM), se muestra preocupado por la baremación de esta lengua y porque sea reconocida como mérito fuera de la zona vascófona.
 
El texto hace un detenido recorrido por las tres zonas lingüísticas de navarra para concluir que “si la realidad no demanda el conocimiento del euskera, la exigencia de conocerlo deviene desproporcionada y contraria al principio de igualdad, ya que introduce un factor de diferenciación que no se justifica desde la perspectiva del interés público”.  El Sindicato Médico también se queja de que el proyecto de decreto deje abiertos “y por tanto indefinidos” los puestos que requerirán euskera; también critica la baremación, que “no debería ser superior a la adjudicada al resto de idiomas comunitarios”.
 
Para esta organización, aprobar la norma tal y como está redactada supondría extender fuera de la zona vascófona algunos problemas que ya se están dando en esta: en concreto, el que algunos profesionales no pueden consolidar sus plazas en concurso público porque les falta el requisito del vasco. Mencionan, en concreto, el caso de los pediatras en el norte de la región: dado que no hay candidatos con euskera, algunas plazas quedan desiertas y se cubren con sustituciones.
 
“En el caso de que en un concurso oposición una plaza con requisito del vascuence no sea cubierta, consideramos que debería adjudicarse, en propiedad, al siguiente candidato aprobado, aunque no cumpla el requisito del idioma, pudiendo ofertársele el compromiso del aprendizaje del euskera”, explican.

Derecho a ser atendido en la lengua propia
 
En esencia, el nuevo Decreto da el mismo tratamiento al euskera en todas zonas de Navarra, considerándolo un mérito en el acceso al empleo público, algo que ahora solo sucede en el norte vascófono. Para el sindicato, esto no solo no se ajusta a la realidad sociolingüística de Navarra, sino que podría ser inconstitucional, al “atentar contra el derecho a no ser discriminado del aspirante”.
 
El Consejo de Navarra ha venido a dar la razón a este sindicato y al resto de centrales y partidos que han expresado sus dudas. Según el dictamen (no vinculante) de este órgano consultivo, varias disposiciones serían “ilegales”. UPN y PP han pedido la retirada del borrador y el PSN ha pedido la comparecencia “urgente” de la presidenta de Barkos para que explica qué piensa hacer con un decreto que “ya era muy criticado y ha recibido un golpe en la línea de flotación”.
 
El decreto lo apoya el tripartito del Gobierno, formado por Geroa Bai, Bildu e Izquierda-Ezkerra. Justifican su necesidad en el derecho a ser atendido en la lengua propia, ya que actualmente menos de un 1% de las plazas de funcionarios de Navarra tendrían acreditado el euskera, mientras que la población que lo habla es del 13%. Esta población se reparte en tres zonas lingüísticas en las que los porcentajes de conocimiento de esta lengua son 56%, 12% y 3%, de norte a sur.