25 may 2019 | Actualizado: 11:40

El instituto de investigación, la 'joya' de la nueva Ciudad de la Medicina

El hospital Ramón y Cajal, anexo al proyecto, ha solicitado que se amplíe el espacio para sus científicos

Miguel Díaz Batanero, director de Suelo de Metrovacesa y responsable del proyecto; y Manuela Carmena, alcaldesa de Madrid.
El instituto de investigación, la 'joya' de la nueva Ciudad de la Medicina
jue 02 mayo 2019. 18.50H
La Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Madrid dio su aprobación este mes de abril a la propuesta de modificación del Plan General de Ordenación Urbana que permitirá construir un importante complejo en el entorno de la antigua fábrica de Clesa, junto al Hospital Ramón y Cajal, del que es propietaria la empresa Metrovacesa. “Es un primer paso muy importante”, explica a Redacción Médica Miguel Díaz Batanero, Director de Suelo de la citada corporación y responsable del proyecto.

Y es que el proyecto, en el que participan la citada empresa y el Consistorio madrileño, tiene como fin construir un contenedor cultural de gestión pública en la antigua fábrica y además un conjunto de infraestructuras en conexión con el hospital, una suerte de ‘Ciudad de la Medicina’ que como ya adelantó Redacción Médica y confirma Díaz, será “de gestión privada” pero que podría albergar, como máximo exponente sanitario, una ampliación del instituto de investigación de biomedicina dependiente del hospital.

“Esta aprobación ha supuesto un cambio de uso de la parcela para proteger la fábrica y que otorga al espacio un uso terciario”, señala el responsable del proyecto. Díaz aclara que “no hay obligación” de que ese espacio responda a necesidades de la sanidad madrileña, pero admite que la iniciativa se debe “a responder a una demanda que así se podrá materializar”.

La ya conocida popularmente como ‘Ciudad de la Medicina’ contempla, por ejemplo, la construcción de una residencia que albergará tanto a estudiantes de carreras como Medicina o Enfermería, a residentes de las distintas especialidades del Ramón y Cajal, así como a familiares de pacientes hospitalizados. “Tenemos constancia de la alta demanda que hay por parte de los familiares”, aclara el directivo.

Con una extensión que Metrovacesa calcula de “entre 15.000 y 20.000 metros cuadrados”, la mencionada residencia no será la única construcción que albergue este espacio, si bien parece la más definida.

¿Un instituto de investigación?


En una entrevista a este medio el pasado mes de diciembre al concejal de Urbanismo, José Manuel Calvo, éste explicaba que otro de los proyectos que podrían ser una realidad en este espacio es un centro de investigación. Díaz, por su parte, no descarta su construcción, si bien aclara que todavía es un proyecto poco definido, aunque el hospital lo ha solicitado.

El hospital Ramón y Cajal, “a petición de la Junta Municipal de Urbanismo”, remitió la solicitud de una serie de espacios que mejoren las características del centro. “El Hospital hizo hincapié, por fuerte demanda, en aumentar el número de plazas de parking así como mejoras en la accesibilidad peatonal y motorizada y en la infraestructura de la estación de Cercanías y zona para la investigación biomédica”, según relatan fuentes del centro.

Díaz reconoce estas peticiones y señala que están trabajando para mejorar la zona de aparcamiento, así como para diseñar una infraestructura que dé cabida a aulas y espacios para conferencias. “El hospital nos dijo que necesitaban estas instalaciones”, matiza.

Mejor conexión con el Ramón y Cajal


El proyecto también pretende mejorar “la conectividad” de este terreno con el hospital, por lo que han planteado construir “una pasarela que cruce por debajo de las vías o quizá una vía subterránea”. Del mismo modo, la conexión con el centro sanitario también se pretende mejorar “con una ampliación de la estación de cercanías”.

El director del proyecto de Metrovacesa, que en todo momento insiste en que se encuentra en una fase primaria, sí se atreve a dar algunos plazos para la culminación de esta ‘Ciudad de la Medicina’. “Espero que a lo largo de este 2019 o principios de 2020 obtenga todas las aprobaciones para poder comenzar la obra el año que viene y quizá entrar en funcionamiento en 2022”. Una línea del tiempo que Díaz basa en que en los próximos meses se mantenga la misma “voluntad política” que han percibido hasta la fecha.
Aunque pueda contener afirmaciones, datos o apuntes procedentes de instituciones o profesionales sanitarios, la información contenida en Redacción Médica está editada y elaborada por periodistas. Recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.