Servicio de neonatología.

Servicio de neonatología. Hospital Universitario 12 de Octubre

Madrid

El 12 de Octubre analiza por primera vez el uso de analgésicos y sedantes en recién nacidos críticos

El Servicio de Farmacia destaca la importancia de la protocolización y uso de fármacos más seguros

Publicada

El Servicio de Farmacia del Hospital público 12 de Octubre de la Comunidad de Madrid, en colaboración con el Servicio de Neonatología, el Instituto de Investigación i+12 y la Universidad Complutense de Madrid, analiza por primera vez el uso de analgésicos y sedantes en recién nacidos críticos. El trabajo concluye que el paracetamol y el fentanilo se consolidan como opciones más seguras de analgésicos en primera línea, el segundo cuando se requieren opioides, así como la dexmedetomidina cuando se precisa sedación.

También documenta la vía intranasal de administración, como opción menos invasiva y subraya también la importancia de contar con protocolos estandarizados e integrados en sistemas de prescripción electrónica para garantizar la máxima seguridad.

La investigación, desarrollada durante 13 meses sobre una cohorte de 357 recién nacidos ingresados en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales del Hospital 12 de Octubre, durante más de 24 horas, revela que el 53,2 por ciento de los pacientes requirió sedación o analgesia, con una mediana de duración de la terapia de 4,5 días. El estudio evidencia además que la necesidad de este tipo de fármacos se eleva exponencialmente en los neonatos que precisan ventilación mecánica, alcanzando al 92,7 por ciento de esta población frente al 35,9 por ciento en los niños no ventilados.

Patrones de prescripción

En cuanto a los patrones de prescripción, el análisis constata un cambio de paradigma respecto a evidencias científicas previas. El paracetamol fue el analgésico no opioide de primera línea, administrado en más de la mitad de los pacientes. Para las infusiones continuas de mantenimiento, el fentanilo se empleó como primera opción en el 96,3 por ciento de los casos que precisaron opioides, reservando la morfina (empleada en el 18,9 por ciento) para situaciones más prolongadas o postoperatorios, y el remifentanilo en dosis puntuales para procedimientos (fundamentalmente la intubación orotraqueal).

La dexmedetomidina se consolidó como el sedante principal (utilizado en 68 pacientes), limitando el midazolam a situaciones críticas que requerían sedación profunda. Esta estrategia favorece el perfil neuroprotector de la dexmedetomidina frente a los posibles efectos adversos del midazolam en el neurodesarrollo.

Además, el trabajo registra el uso incipiente de la vía intranasal para administrar fentanilo y dexmedetomidina en procedimientos específicos (como canalización de accesos vasculares o inyecciones intraoculares), ofreciendo una alternativa eficaz y no invasiva.

Dolor y seguridad del paciente

Por último, el Servicio de Farmacia resalta el alto compromiso con el control del dolor y la seguridad del paciente. Un 50,7 por ciento de los recién nacidos tratados con opioides o benzodiazepinas recibió terapias de sustitución —con la metadona presente en el 53,1 por ciento de los pacientes tratados con opioides— para prevenir o tratar de forma activa el síndrome de abstinencia. Todo ello se acompañó de un perfil de seguridad favorable, con eventos adversos registrados únicamente en el 9,2 por ciento de los tratados, manifestados de forma leve como hipotensión o bradicardia.

Para Mª Dolores Canales-Siguero, del Servicio de Farmacia del Hospital 12 de Octubre y primera autora de la investigación, estos resultados ponen de manifiesto la importancia de avanzar hacia protocolos estandarizados y basados en la evidencia que permitan individualizar los tratamientos y mejorar la seguridad. Además, destaca la importancia de registrar de forma detallada, mediante sistemas de prescripción electrónica asistida, "las dosis administradas acumuladas y los posibles efectos adversos para poder seguir mejorando en el abordaje del dolor en los recién nacidos más vulnerables".

María Teresa Moral-Pumarega, jefa de Sección de Neonatología del Hospital 12 de Octubre e Investigadora Principal de este estudio destaca, por su parte, que "en Neonatología, aliviar el dolor y garantizar la seguridad de los recién nacidos más vulnerables forman parte inseparable de una atención de calidad. Su cuidado en la Unidad no es solo tratar su enfermedad, es proteger su bienestar y su neurodesarrollo desde el comienzo de la vida. Para ello, es muy importante continuar optimizando los protocolos clínicos basados en la evidencia. La colaboración con Farmacia nos permite revisar los tratamientos desde distintas perspectivas, reforzar la seguridad en la prescripción y administración de medicamentos y avanzar conjuntamente hacia una utilización más segura y racional de los fármacos, especialmente en una población tan vulnerable como la neonatal y los recién nacidos prematuros".