Redacción. Madrid
La Federación de Asociaciones Científico Médicas Españolas (Facme) y las tres sociedades nacionales de médicos de Atención Primaria (Semfyc, Semergen y SEMG) han enviado sendos comunicados conjuntos en los que expresan su rechazo de plano al Plan de Garantías de Sostenibilidad del Sistema Sanitario Público anunciado por el Gobierno de la Comunidad de Madrid. Las quejas son múltiples, aunque las críticas coinciden en dos puntos básicos: no se ha contado con los profesionales médicos para llevar a cabo la reforma y no hay, a su juicio, datos objetivos sobre los beneficios del modelo público-privado que justifiquen su implantación.
El manifiesto de Facme subraya en su preámbulo que “aunque quieran rebautizarla sus promotores y aliados ungiéndola de ‘colaboración’ público-privada, privatizar significa transferir al sector privado la gestión de un servicio público”. “Existen muchas cosas a mejorar en la gestión sanitaria pública, pero se debe evitar a toda costa su desmantelamiento”, comentan al mismo tiempo que afirman que la creencia de que “la gestión privada es más eficiente que la pública se fundamenta sobre premisas ideológicas”.
Para Facme, “no se puede afirmar, con datos sólidos, que la gestión privada sea más eficiente que la pública ni lo contrario (…) no se ha llamado a consulta a los agentes implicados; no se ha propuesto en un programa electoral; no existe, por tanto, legitimación técnica, social o política”. Por otra parte, la federación, que agrupa a 37 sociedades científico médicas de toda España, destaca que se está poniendo la sanidad en manos de empresas dependientes, en algunos casos, de fondos de capital-riesgo, “una maniobra que puede comprometer seriamente la capacidad de las administraciones públicas para hacer efectivas sus competencias de planificación y control”.
Asimismo, el manifiesto de Facme también lanza mensajes individuales a los partidos políticos mayoritarios, pidiendo al PP que, “si los ciudadanos le han dado el poder hegemónico, tiene la obligación de dar una coherencia a sus políticas en todo el territorio nacional”. Al PSOE y al resto de partidos nacionales también les ha pedido que defiendan los intereses de los ciudadanos y abandonen la “guerra de trincheras” para acometer, mediante el diálogo, las reformas que precisa el sistema.
Las sociedades de Primaria advierten a Madrid de que no tiene “patente de corso”
Semfyc, Semergen y SEMG señalan en su comunicado conjunto que la “legitimidad otorgada por las urnas no puede convertirse en ningún caso en patente de corso para adoptar decisiones que afectan negativamente al conjunto de la sociedad, dificultan el acceso equitativo de los ciudadanos a los servicios públicos y ponen en peligro el futuro y la continuidad de las prestaciones sanitarias”.
Sobre la oferta hecha a los profesionales por el Gobierno madrileño para participar directamente en la gestión de los centros de salud, las tres sociedades de Primaria la califican como un “brindis al sol”, “pues les obliga a la creación de estructuras asociativas que en la actual coyuntura económica representan aventuras empresariales de alto riesgo y difícilmente financiables”. Otro de los puntos censurados es la falta de detalles del Plan, un “escueto documento” que “induce irremisiblemente sentimientos de inseguridad legal, laboral y profesional”.
Los Colegios Profesionales madrileños ofrecen alternativas
En paralelo, los Colegios Profesionales Sanitarios autonómicos han remitido un documento de consenso en el que reconocen que la financiación que recibe la Comunidad de Madrid del Estado es insuficiente para cubrir las necesidades del sistema sanitario y recomiendan alternativas como la creación de un plan de educación para la salud de la población que promueva un uso racional de los recursos sanitarios. En otro orden insisten en la falta de información concreta sobre el plan y se muestran contrarios a medidas específicas como el euro por receta o la externalización del personal sanitario.