Catalunya

CiU propone que la región gestione sus propias plazas MIR

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Eduardo Ortega Socorro.
Convergencia i Unió (CiU) no se olvida del elemento sanitario en su proyecto soberanista. En el programa electoral que presenta con motivo de las próximas elecciones del 25 de noviembre, indica que “també en salut, un sol poble”, y con este fin promete reorganizar y llevar a Cataluña algunas responsabilidades que pertenecen al estado central, prometiendo “un sistema sanitario público, universal, participativo y descentralizado” de renovar su mandato. De esta manera, “la Generalitat gestionará el programa de formación postgraduada de especialistas (MIR y otras especialidades sanitarias)”. Asimismo, se reforzará la identidad propia del Catsalut. “La sanidad pública en Cataluña es el Catasalut y su red sanitaria de utilización pública”, y la acreditación para recibir asistencia sanitaria en la región será dada por estas instituciones.

El partido, cuyo candidato es Artur Mas, actual presidente de la Generalitat, también promete que se reforzará “el papel esencial de enfermería en el sistema sanitario”, especialmente en actividades de prevención y promoción de la salud, “en el contexto de la autonomía de gestión”. Asimismo, se creará “un registro de profesionales de la cadena sanitaria”, se promoverá una carta de derechos y deberes en base a los “valores del ejercicio público de las profesiones sanitarias” y ser revisará el Llibre blanc (Libro blanco) correspondiente.

Asimismo, se promoverá la salud mental con un enfoque interpartamental, así como un “reordenación de la larga estancia sociosanitaria y de salud mental”. En cuanto a sanidad privada,  se promoverá la participación de estos centros en las evaluaciones del ente público catalán (un área que  también será reforzada), se facilitará que entren en el sistema de historia compartida y se creará un código ético de convivencia para la sanidad pública y la privada.

Riesgo compartido y servicios de la farmacia

Respecto a la política farmacéutica, CiU indica que promoverá nuevos acuerdos de riesgo compartido con la industria farmacéutica. Además, defenderá  “el actual modelo de oficina de farmacia, que asegura la proximidad y el servicio profesional al ciudadano” además impulsará “un nuevo marco de relación con las oficinas de farmacia, promoviendo el papel del farmacéutico como agente de salud y reconociendo los servicios que ofrece al ciudadano”, unos servicios cuya implantación se fomentará.