Gonçal Lloveras, exdirector de la Clínica Diagonal, achaca la acusación a haber destapado "irregularidades"

El gerente detenido por desviar fondos hospitalarios: "Es una venganza"
Fachada de la Clínica Diagonal de Barcelona


16 sep 2022. 15.30H
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El exgerente de la Clínica Diagonal (Barcelona), Gonçal Lloveras, ha calificado su acusación judicial como "claramente una venganza o un método de presión" como consecuencia de haber detectado supuestas irregularidades en el centro sanitario. Es una de las claves de su defensa después de haber sido detenido por la Policía por haber desviado presuntamente 400.000 euros de la institución. 

"Yo empiezo a detectar lo que yo consideré unas irregularidades que no me gustaban nada y que no pienso explicar", ha narrado en una entrevista concedida a RAC1 para aclarar la acusación de corrupción. El implicado ha asegurado que hay documentos que certifican esa realidad en manos de dos personas diferentes, ya que afirma que está amenazado de muerte.

El exgerente del centro sanitario ha insistido en que todas las compras realizadas en su gestión superaron los "procedimientos normales y establecidos de la casa". Además, ha sostenido que su despido respondió a esta acusación pero que posteriormente una jueza determinó que su salida de la empresa había sido improcedente, lo que según él avala sus afirmaciones.

Lloveras ha calificado de "absolutamente surrealista" la acusación de haber transferido fondos defraudados a los Emiratos Árabes y ha explicado que la cuestión andorrana responde a que la empresa quería abrir un hospital allí.


Las claves del caso de la Clínica Diagonal


Los Mossos d'Esquadra detuvieron a Lloveras y dos personas más el pasado 7 de septiembre acusados de administración desleal, corrupción entre particulares, falsificación de documentos, frustración de la ejecución y blanqueo de capitales, y también investigan a otras ocho personas más.

Según un comunicado de la policía catalana, los implicados crearon un entramado empresarial que podría haber infringido un perjuicio real a la clínica de más de un millón de euros. El modus operandi consistía presuntamente en desviar fondos del centro sanitario con la compra de material "a un precio muy superior al del mercado y con unas condiciones económicas muy perjudiciales para el centro".

Lloveras ha explicado que pasó a disposición judicial el viernes día 9 de septiembre, pero que no pudo declarar debido al estado de ansiedad y a que no durmió estando bajo custodia policial
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