Castilla y León

Herrera pide que el Gobierno asuma como un problema propio la deuda de la sanidad y lidere la revisión en profundidad del sistema de financiación autonómica

Publicada

Redacción. Madrid
La recuperación económica, la sostenibilidad de los servicios públicos a través de una reforma del modelo de financiación y la modernización del modelo territorial han sido las tres prioridades que el presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, ha expuesto a Mariano Rajoy en su primer encuentro en el Palacio de La Moncloa, plasmadas en un documento de trabajo de diez folios que ha entregado al presidente del Gobierno. En el documento el Gobierno regional pide al Estado que tome como un “problema del Sistema Nacional de Salud” la deuda sanitaria que “afecta de forma importante a todas las comunidades” y asuma el liderazgo para corregir esta situación, a través de “una revisión en profundidad del modelo de financiación autonómica”.

La reforma debe contemplar “una financiación estable y suficiente de los servicios esenciales que evite recurrir de manera sistemática a recursos extraordinarios como la deuda pública para atender gastos ordinarios”.

De nuevo, Herrera ha defendido que las competencias ligadas a los servicios públicos esenciales permanezcan en manos de las comunidades porque son “el elemento más característico del Estado Autonómico”, en contra de lo que en su día propuso la presidenta madrileña, Esperanza Aguirre, pero ha pedido que se escuchen las propuestas que puede hacer Castilla y León porque ocupa “la primera posición de toda España en calidad de sus servicios”.

Así, la Comunidad apuesta por cohesionar el Sistema Nacional de Salud bajo el liderazgo del Ministerio, pero partiendo de que el problema de la deuda, que “afecta de forma importante a todas las comunidades, especialmente a las del régimen común”, se considere como “un problema del SNS”. En cualquier caso, la Junta valora positivamente los acuerdos alcanzados hasta ahora, como el pago de medicamentos de forma proporcional a la renta también en el caso de jubilados o pensionistas.

Por otro lado, la Junta pide que la Ley de Dependencia prime los servicios frente a las prestaciones económicas en el entorno familiar porque “tendría un triple efecto positivo”: mejorar la atención, reactivar económicamente el sector y determinar de forma homogénea el coste de los servicios a nivel nacional. De igual modo, apuesta por que la financiación con la que actualmente cuenta el Estado a través de la asignación del IRPF para fines sociales se distribuya previamente a las comunidades.

La Junta ha trasladado al Gobierno central su “apoyo explícito” para sacar adelante las reformas estructurales necesarias que ayuden a salir de la crisis.