Redacción. Logroño
El Grupo Parlamentario Socialista ha presentado en el Parlamento de La Rioja una proposición no de ley por la que insta al Gobierno autonómico a, en el plazo de seis meses, aprobar un Plan Integral de Atención al Daño Cerebral Adquirido, con la coordinación de las distintas consejerías con competencias en este ámbito y la participación de profesionales y asociaciones correspondientes.
Asimismo, la iniciativa solicita la creación, en el Hospital San Pedro del Servicio Riojano de Salud, de una Unidad de Ictus, y la creación de una Unidad de Daño Cerebral en La Rioja.
En la exposición de motivos, el Grupo Socialista recuerda que “viene solicitando, de manera continua todos los años y a través del debate presupuestario de la Comunidad Autónoma de La Rioja, la creación de una unidad de daño cerebral, sin que hasta la fecha se haya procedido a la indicada creación”.
“El tiempo transcurrido y la falta de medios en este ámbito aconsejan la presentación de una propuesta en el Parlamento de La Rioja para la atención a las personas con daño cerebral adquirido”, considera el partido.
La atención al daño cerebral adquirido, tanto desde el sistema sanitario como el social, se encuentra entre las demandas crecientes como consecuencia de los graves efectos que presenta tanto a las personas afectadas como a sus familias y a la propia sociedad en su conjunto, según el PSOE.
Los accidentes con traumatismos craneoencefálicos, las patologías tumorales, las lesiones vasculares e incluso algunas patologías infecciosas y la anoxia pueden provocar, en muchos casos, daño cerebral con déficits físicos, cognitivos y, en definitiva, una discapacidad que requiere la adecuada atención sanitaria y social.
Una de las respuestas a este problema, según la propuesta presentada por el PSOE, se encuentra en la creación de unidades que atiendan esta situación que, dada su complejidad, exige una atención multidisciplinar, una asistencia inmediata en el campo sanitario, la adopción de medidas más allá del alta hospitalaria y en la que la rehabilitación neurológica, la atención personal, el impulso de la autonomía individual de los afectados y el apoyo a las familias son actuaciones, sin duda, imprescindibles.