Dichos informes recogen la evidencia científica de los fármacos y contribuyen a evitar redundancias en las evaluaciones

 María Jesús Lamas, directora de la Aemps, publica una segunda ronda de IPT de marzo.
María Jesús Lamas, directora de la Aemps.


26 mar. 2024 10:10H
SE LEE EN 4 minutos
La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps) ha hecho públicos los Informes de Posicionamiento Terapéutico (IPT) de cinco fármacos dirigidos a tipos concretos de carcinoma, mieloma, cardiopatía y asma. Se trata de la segunda batería de evaluaciones que emite este marzo el organismo de María Jesús Lamas, que plasma en ellos la evidencia científica de los nuevos medicamentos.

El primero de estos informes se refiere al durvalumab (Imfinz), un tratamiento para el carcinoma hepatocelular (CHC). Se trata del sexto cáncer más frecuente más frecuente y la tercera causa de muerte por cáncer a nivel mundial, con una incidencia estimada de 6.695 casos en España solo en 2923.

El citado fármaco se centra en los pacientes adultos que presenten un tumor avanzado o irresecable, para los que el durvalumab en monoterapia ha logrado el objetivo de no inferioridad estadística frente al sorafenib (Nexavar) en términos de supervivencia global (SG). “El tratamiento mostró un beneficio de supervivencia similar y clínicamente significativo al de Stride en el tratamiento de 1 L del CHC”, recoge el informe de la Aemps.

Respecto al IPT de mavacamten (Camzyos) para la miocardía hipsertrófica sintomática (clase funcional II-III) en adultos, el ente que dirige María Jesús Lamas constata una mejora de la “capacidad de ejercicio” y una reducción de los síntomas. “Debería considerarse como una opción en pacientes que no están controlados pese a dosis máximas toleradas de un betabloqueante no vasodilatador o un calcio-antagonista no hidropiridínico”, reza el informe, que recuerda que esta es la enfermedad cardiovascular monogénica más común y está presente en una de cada 500 personas.

La AEMPS ha emitido también su dictamen sobre el tezepelumab (Tezspire) dirigido a asma grave no controlada, una enfermedad inflamatoria crónica de las vías respiratorias que produce sibilancias, dificultad para respirar, opresión torácica y tos, “particularmente por la noche o de madrugada”. En lo que respecta al fármaco, el organismo considera demostrada su eficacia en adultos y adolescentes a partir de 12 años que no están adecuadamente controlados a pesar de la administración de corticosteroides inhalados a dosis altas en combinación con otro medicamento.

“Durante los estudios, se observaron reducciones estadísticamente significativas y clínicamente relevantes en las exacerbaciones graves del asma en pacientes que recibieron tezepelumab 210 mg subcutáneo C4S”, apunta.

Terapias para el mieloma múltiple


Para finalizar, la Aemps ha centrado sus IPT en dos terapias para el mieloma múltiple, caracterizado por la proliferación clonal de células plasmáticas principalmente en la médula ósea. La primera de ellas es el selinexor (Nexpovio) combinado con dexametasona y está dirigida a pacientes adultos que han recibido al menos cuatro tratamientos.

“Selinexor en combinación con dexametasona está autorizado para el tratamiento del MM en pacientes adultos que han recibido al menos cuatro tratamientos previos y cuya enfermedad es refractaria al menos a dos IP, dos IMD, y un AcMo anti-CD38, y que han presentado progresión de la enfermedad al último tratamiento”, indica el informe, que subraya que esta terapia ha demostrado su eficacia “principalmente a través del estudio de fase IIb, Storm.

Otro fármaco, el teclistamab (Tecvayli) en monoterapia para el tratamiento de pacientes adultos con mieloma múltiple en recaída y refractario (en aquellos que han recibido al menos tres tratamientos previos), “ha demostrado su eficacia principalmente a través del estudio principal MajesTEC-1 de fase I/II”, aunque el informe señala a las “limitaciones importantes” de la investigación, “lo cual contribuye a una incertidumbre considerable en los resultados observados”.
Las informaciones publicadas en Redacción Médica contienen afirmaciones, datos y declaraciones procedentes de instituciones oficiales y profesionales sanitarios. No obstante, ante cualquier duda relacionada con su salud, consulte con su especialista sanitario correspondiente.