Varios blíster de ibuprofeno.

Varios blíster de ibuprofeno.

Víricö

Los riesgos ocultos del ibuprofeno según el cardiólogo Aurelio Rojas: "Es de los peores fármacos para el corazón"

El especialista alerta sobre los riesgos del uso frecuente de AINEs, especialmente en deportistas e hipertensos

Publicada

Pocos fármacos son tan cotidianos como el ibuprofeno. Está en casi todos los botiquines, se toma ante cualquier dolor de cabeza, contractura o molestia muscular, y forma parte de la rutina de muchos deportistas que recurren a él de forma habitual para aliviar molestias tras el entrenamiento. Precisamente por esa normalización es fácil perder de vista que, desde el punto de vista cardiovascular, no es un fármaco inocuo. Así lo advierte el cardiólogo Aurelio Rojas, que en un vídeo publicado en su cuenta de Instagram (@doctorrojass) explica por qué lo considera "uno de los peores fármacos para el corazón" cuando se usa con frecuencia.

El aviso de Rojas no se limita al ibuprofeno. En el texto que acompaña al vídeo, el cardiólogo extiende la advertencia a otros antiinflamatorios no esteroideos (AINE) de uso igual de extendido. "Dentro de este grupo también entran naproxeno o dexketoprofeno, tratamientos muy útiles en algunas ocasiones necesarias, pero potencialmente peligrosos si se utilizan sin control", detalla el cardiólogo. Estos fármacos pueden causar daño en algunos órganos, como los riñones, que "a veces" puede ser "irreversible" cuando se usan sin supervisión médica.

Más riesgo de infarto y trombosis

El primer mecanismo que explica Rojas tiene que ver con el efecto del fármaco sobre la coagulación de la sangre. "El ibuprofeno, como otros antiinflamatorios no esteroideos, bloquea la COX-2, lo que se traduce en disminución de las prostaciclinas, sustancias vasodilatadoras y antiagregantes", detalla. La consecuencia de ese bloqueo da lugar a una "mayor tendencia a la agregación plaquetaria, vasoconstricción, formación de trombos... un terreno perfecto para infartos".

Igualmente, este fármaco también afecta de forma directa a la presión arterial. "El ibuprofeno sube la presión arterial y favorece la retención de líquidos, sobrecargando tu riñón", explica Rojas, un efecto que considera especialmente delicado en ciertos perfiles: "Puede ser un grave problema si tu corazón no está bien o incluso si haces deporte". Pero esto no es todo, pues el ibuprofeno, "al inhibir las prostaglandinas renales, reduce la perfusión glomerular, lo que se traduce en subidas de tensión, más riesgo de infarto y de ictus", explica. Es decir, el propio deterioro de la función renal termina retroalimentando el riesgo cardiovascular del que hablaba al principio.

¿Para quién es realmente un problema?

Pese a la contundencia de sus explicaciones, Rojas es claro en que el riesgo no es igual para todo el mundo. "Estos riesgos dependen de la dosis, la duración y el perfil del paciente", matiza. En personas jóvenes y sanas que lo usan de forma puntual "el riesgo es mínimo".

El problema aparece en otros perfiles muy concretos: "En deportistas, personas con hipertensión o problemas de corazón o riñones, conviene evitarlo y buscar alternativas más seguras que tienes que consultar con tu médico". Aunque la automedicación es el verdadero punto de riesgo. "Lo importante es que no tomes medicación por tu cuenta, porque ya has visto que a veces hasta un simple ibuprofeno puede ser un problema para tu corazón", concluye el cardiólogo.