El pensamiento de una médica agredida: "Qué triste que te maten de guardia"
Una especialista en Psiquiatría denuncia que su agresor ha vuelto al hospital a pesar de la orden de alejamiento
Ser agredida por un paciente, denunciar, conseguir una orden de alejamiento y que, meses después, el agresor vuelva a ingresar en el centro. Es lo que ha denunciado una psiquiatra infantil en un hospital de Castilla La Mancha desde su perfil de Twitter y ante lo que no piensa tomar acciones legales porque "tengo todas las de perder". Está enfadada. "Quien nos tiene que proteger no lo hace".
Esta profesional explica a Redacción Médica que a pesar de tener una orden de alejamiento, el juez ha decretado el ingreso del paciente por lo que desde el centro "poco se puede hacer". "No obstante, mi jefe y la asesoría jurídica están intentando solucionar que se cumpla la orden y que se traslade a otro centro", añade.
Guardia yo y que no puedo verlo, por una orden de alejamiento a lo que me dice que sabe que somos dos psiquiatras y que lo vea el otro, le explico que trabajo en la planta de arriba, la cual esta a menos de 300m y me dice que entonces me vaya a otro lado a
— Culiparda de extrarradio. (@vicemeeme) November 16, 2021
Siente impotencia también por sus compañeros. "Estamos expuestos y no podemos hacer nada, y menos los psiquiatras. Se alega enfermedad mental y eso hace que se eximan responsabilidades en determinados pacientes. Era la primera vez que sufría un incidente de "este calibre". "Una compañera denunció por amenazas y un año después de lo que me ocurrió, a otro compañero también lo agredieron en la misma unidad", explica.
Tras la agresión: angustia, insonmio y pesadillas
Esta facultativa recuerda cómo fue el momento de la agresión. "En ese momento estás en shock, de hecho, estuve consolando a mi compañera y diciéndole que estaba bien, que no me había pasado nada", sin embargo confiesa que mientras el paciente le estaba golpeando pensó "que triste que te maten en una guardia". También se acordó de su madre y lo único que pudo hacer fue "hacerse una bola y taparse la cabeza".
Sin embargo, los días previos a trabajar, "sobre todo cuando toca guardia otra vez", comenzó con "angustia, insomnio y pesadillas".
Justo tras el incidente, esta psiquiatra -que ha preferido mantener el anonimato- denunció al agresor. Sus compañeros del hospital le ayudaron con los trámites: el personal de seguridad informaron de los hechos y pasaron fotografías a la policía y un compañero de otra especialidad le gestionó todos los pasos que debía dar. "En cuanto al hospital, digamos que fue verano y que no había gente", señala la profesional, quien sí agradece el apoyo del abogado del Colegio de médicos. "Me estuvo acompañando y aconsejando. En ese sentido muy bien".
A su vez, considera de forma rotunda que los profesionales sanitarios están desprotegidos. "Y con los niveles de agresividad que hay hoy en día, no tardemos mucho en lamentar alguna pérdida", puntualiza.