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11 feb. 2019 14:48H
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MADRID, 11 (EUROPA PRESS)

Un nuevo estudio de la Universidad de Vanderbilt (Estados Unidos) ha revelado que los ciclos hormonales de las mujeres no solo las hacen más propensas a la adicción a las drogas, sino que también están más afectadas por los factores desencadenantes que llevan a la recaída.

La responsable de esta investigación, Erin Calipari, señala que las mujeres representan una población "especialmente vulnerable", con tasas más altas de adicción después de la exposición a las drogas. "Las mujeres que se vuelven adictas a las drogas pueden ser un proceso fundamentalmente diferente al de los hombres. Es importante entender esto, porque es el primer paso para desarrollar tratamientos que sean realmente efectivos", indica.

El siguiente paso, según la investigadora, es averiguar los aspectos específicos de cómo los cambios hormonales afectan los cerebros de las mujeres y, en última instancia, desarrollar medicamentos que podrían ayudar a anularlos.

Pero antes de que esos futuros medicamentos estén disponibles, apunta que los centros de tratamiento podrían usar la información de este estudio para educar a las mujeres acerca de sus conexiones mentales más fuertes con lugares y objetos. "Eso puede significar una mayor probabilidad de recaída solo, por ejemplo, visitando un lugar donde usaron drogas o sosteniendo el tipo de cuchara que usaron en el proceso", detalla.

Su trabajo, publicado en la revista 'Neuropsychopharmacology', argumenta que, históricamente, los investigadores han evitado usar animales hembras en estudios médicos para no tener que explicar las influencias de los ciclos hormonales. "Por eso, el desarrollo de medicamentos a menudo se ha centrado en corregir las disfunciones en los hombres, lo que puede explicar por qué las mujeres a menudo no responden a los medicamentos o tratamientos disponibles de la misma manera", comenta Calipari.

En este estudio, a las ratas macho y hembra se les permitió consumir cocaína presionando una palanca, con una luz preparada para encenderse durante la dosificación. Cuando sus niveles de hormonas circulantes eran altos, las ratas hembras hicieron asociaciones más fuertes con la luz y tenían más probabilidades de seguir presionando la palanca todo lo necesario para obtener cualquier cantidad de cocaína.

Las mujeres estaban dispuestas a 'pagar' más en presencia de estas señales para obtener cocaína. Los resultados son transferibles a los seres humanos a través del análisis del comportamiento. "Descubrimos que los animales presionarán una palanca solo para obtener la luz, esos estímulos ambientales. Eso tiene valor para ellos" reflexiona.

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