Uno de los objetivos debe ser que “la innovación esté junto al paciente con independencia de su situación y condición social”



14 nov 2013. 16.52H
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Redacción. Barcelona
La sostenibilidad del sistema sanitario pasa, en opinión del secretario general del Instituto para el Desarrollo e Integración de la Sanidad (IDIS), Juan Abarca, por una reforma del sistema que se fundamente en cuatro pilares: “definición de la cartera de servicios, evaluación de la gobernanza del sistema, mejora de la eficiencia en la gestión y corresponsabilidad de los ciudadanos en la utilización del sistema sanitario”. Todo esto permitiría, en opinión de Abarca, que “la innovación esté junto al paciente con independencia de su situación y condición social”.

De izquierda a derecha: Agustí Barnadas, portavoz de la Sociedad Española de Oncología Médica y jefe del Servicio de Oncología Médica del Hospital Santa Creu i Sant Pau de Barcelona; Bartolomé Martínez, director territorial del Grupo Hospitalario Quirón en Barcelona; Juan Abarca, secretario general de IDIS; Roser Vallés; directora general de Ordenación y Regulación Sanitarias de la Conselleria de Salut; Manuel Vilches, director general de IDIS; Núria Mas, associate professor de Economía de IESE y Jordi Plaja, director general de Otsuka Pharmaceutical.

Abarca, que ha participado en la jornada ‘¿Cuáles son los grandes retos de la Sanidad española del 2020?’, organizada por OtsukaPharmaceutical y propio IDIS en Barcelona, ha destacado además el papel de la colaboración público-privada y de la industria farmacéutica en el acceso a la innovación. En este sentido, el director general de OtsukaPharmaceutical, Jordi Plaja, ha explicado que “es necesario trabajar en equipo, entender bien las necesidades de la sociedad y hacer una propuesta de valor de nuestros medicamentos antes del lanzamiento, durante el lanzamiento y una vez que los productos estén en el mercado, colaborando en proyectos globales que garanticen el acceso de la innovación al sistema sanitario nacional, tanto público como privado”. En su opinión, la solución para poder ofrecer excelencia en la atención sanitaria y que el sistema sea sostenible para “por añadir valor más allá del medicamento, por incrementar la eficiencia gracias a las nuevas tecnologías y por ser capaces de aunar en una misma estrategia los intereses del paciente, del pagador y del prescriptor”.

Fórmulas de riesgo compartido

Ante el reto de mantener el acceso rápido y equitativo a la innovación, ante la actual coyuntura económica, algunas compañías farmacéuticas están llevando a cabo ciertas fórmulas de riesgo compartido, proceso mediante el que dos o más partes acuerdan compartir determinados riesgos asociados a la obtención de unos resultados acordados y deseados por todos. “Esto se debe a la evolución de los sistemas de pago a los proveedores sanitarios de la regulación del precio a la regulación del resultado”, ha explicado Jordi Plaja, quien ha hecho hincapié en que llegar a acuerdos de este tipo supone “el alineamiento de objetivos entre el financiador o el pagador y la compañía farmacéutica, pero que requiere, para ello, de disponibilidad de sistemas de información y de transparencia”.

Se pueden diferenciar alrededor de cinco fórmulas de riesgo compartido en la actualidad: acuerdos precio-volumen, acuerdos globales de retorno o devolución, acuerdos de ‘acceso a pacientes’, acuerdos basados en el cumplimiento y acuerdos basados en resultados clínicos.

En este sentido, el director general del IDIS, Manuel Vilches, ha destacado el papel de la sanidad privada en el marco de la corresponsabilidad necesaria. Así, se estima que los centros sanitarios de titularidad privada participan en más del 40 por ciento de los ensayos clínicos que se realizan en España y más de la mitad de los equipamientos de alta tecnología sanitaria se encuentra en el sector hospitalario privado. “Estos datos son muestra de que en los últimos años el sector privado ha demostrado tener un gran potencial en el ámbito de la investigación de nuestro país; la apuesta de nuestro sector por la investigación, especialmente en fase tempranas, es obvia y constituye un motivo más para que la colaboración público-privada sea una realidad y permita seguir ofreciendo los mejores avances para los pacientes y ayude a situar a España en una buena posición de liderazgo para asentar y consolidar una investigación clínica de primer nivel internacional”.

La apuesta por la investigación y por la innovación de la industria farmacéutica innovadora requiere, en este marco, de la colaboración de la sanidad público-privada para crecer y, asimismo, facilitar el acceso a las opciones terapéuticas más eficaces a los pacientes. En opinión de Jordi Plaja, “somos conscientes de que son necesarios cambios, porque el sistema como tal no es sostenible, el modelo de negocio debe modificarse. Pero, de acuerdo a nuestros valores, creemos que la clave está en la innovación, en invertir en eficiencia, y si recortamos la capacidad de las empresas para innovar no sólo seremos menos competitivos, sino que además tendremos una sociedad que está perdiendo oportunidades de vivir mejor”.


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