17 de octubre de 2017 | Actualizado: Lunes a las 21:50
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El chupete puede prevenir la muerte súbita

Sanitas asegura que "este hábito impediría un estado de sueño demasiado profundo, previniendo la parada respiratoria"

Hasta esa edad el chupete no solo no es perjudicial para su salud, sino que puede prevenir algunas enfermedades.
El chupete puede prevenir la muerte súbita
Redacción
Jueves, 17 de agosto de 2017, a las 12:10
"Explicar a los pequeños que el chupete se ha olvidado accidentalmente en algún lugar es una técnica recomendada para padres que buscan que sus hijos abandonen" el chupete, señalan desde Sanitas. Sin embargo, según Patricia Zubeldia, odontóloga responsable de la Dirección Médico-Asistencial de Sanitas Dental, “no es necesario que los niños pasen por este momento antes de los tres o cuatro años. Hasta esa edad, cualquier problema bucodental ocasionado por la succión del chupete se corregirá en un máximo de seis meses”.

Según explica la compañía, hasta los tres o cuatro años, el chupete no solo no es perjudicial para su salud, sino que puede prevenir algunas enfermedades. Zubeldia señala algunos efectos positivos de esta práctica, como por ejemplo, su contribución a reducir la probabilidad de muerte súbita infantil. "Este hábito impediría un estado de sueño demasiado profundo, previniendo la parada respiratoria y además, el chupete transmite satisfacción al bebé y es una fuente de bienestar y confort”, añade Zubeldia.

Riesgos de usar el chupete más allá de la edad recomendada

No obstante, en caso de prolongarse el uso del chupete más allá de la edad recomendada, este hábito puede ocasionar problemas en el desarrollo natural de la boca, según Sanitas. El chupete puede influir en "la alineación de los dientes y los cambios en la forma del paladar. También causar problemas de maloclusión dental, producida cuando las dos arcadas dentales, la de arriba y la de abajo, no encajan correctamente al realizar la mordida".

Además, el uso del chupete tiene cierta relación con un mayor riesgo de padecer otitis, según la compañía. “La succión constante del chupete puede provocar que los tubos auditivos estén más abiertos de lo normal, lo que permite que segregaciones de la garganta se filtren al oído medio. Esto puede conllevar la transmisión de bacterias que generen infecciones”, afirma la odontóloga Zubeldia.

Recomendaciones

Ya que se trata de una etapa difícil para los niños, Sanitas ha elaborado una serie de recomendaciones para abordar el abandono del chupete. La compañía aconseja "ofrecer al niño alternativas para los momentos en los que solía recurrir al chupete: un abrazo, acercarle su peluche favorito o facilitarle otros juguetes o actividades que le sirvan de entretenimiento para olvidar la ausencia".

Además es importante "no adelantarnos y esperar a que el niño tenga la madurez suficiente para evitar pasar del chupete al dedo, una práctica aún más perjudicial". Según Sanitas, también se debe "huir del castigo, regañinas, gritos o chantajes. Por el contrario, acudir al refuerzo positivo para conseguir motivar la conducta".

Otras recomendaciones son "alabarle cuando no esté con el chupete y recordarle lo mayor que es", así como "esperar a momentos estables y sin cambios y evitar hacerlo coincidir con el cambio de colegio, de cama o con la llegada de un hermanito".

"Evitar siempre tener el chupete a mano o visible en casa" también puede ayudar a que el pequeño abandone su uso y tampoco hay que "ofrecérselo en momentos de pena o rabieta". Sanitas también incluye entre sus recomendaciones "inventar una historia o cuento personalizado en el que algún personaje de ficción se lleve el chupete del niño o explicar a los pequeños que el chupete se ha olvidado accidentalmente en algún lugar".

Por último, otra recomendación de Sanitas es la de "cortar la tetina o pincharla para que la sensación de chuparla no sea placentera, disuade de su uso a muchos pequeños".