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20 de julio de 2018 | Actualizado: Viernes a las 16:20
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Una razón más para ser 'runner': mejora la conectividad cerebral

Más neuronas asociadas previenen males como el alzhéimer

Los neurólogos han visto indicios de que el ejercicio regular preserva la salud del cerebro.
Una razón más para ser 'runner': mejora la conectividad cerebral
Redacción
Jueves, 15 de diciembre de 2016, a las 18:10
Investigadores de la Universidad de Arizona (Estados Unidos) han comprobado con imágenes de resonancia magnética que los cerebros de los corredores de carreras de resistencia poseen mayor conectividad funcional que los de los individuos más sedentarios.

Los autores compararon los escáneres cerebrales de corredores adultos jóvenes de campo a través con adultos jóvenes que no realizan actividad física regular alguna.

A la hora de examinar los resultados se toparon con que, en general, los corredores mostraban una mayor conectividad funcional (es decir, entre diferentes regiones del cerebro), incluida la corteza frontal, que resulta importante para las funciones cognitivas como la planificación, la toma de decisiones y la capacidad de cambiar la atención entre tareas.

Aunque se necesitan más investigaciones para delimitar si estas diferencias físicas en la conectividad cerebral dan lugar a diferencias en el funcionamiento cognitivo, estos hallazgos, publicados en Frontiers in Human Neuroscience, ayudan a sentar las bases para que los investigadores comprendan mejor cómo el ejercicio afecta al cerebro en adultos jóvenes.

David Raichlen, profesor asociado de Antropología, ha diseñado el estudio con el profesor de Psicología de la Universidad de Arizona, Gene Alexander, que estudia el envejecimiento cerebral y la enfermedad de Alzheimer como miembro del Instituto de Cerebro Evelyn F. McKnight de la UA.

“Una de las cosas que impulsaron esta colaboración fue que ha habido una proliferación reciente de estudios, en los últimos 15 años, que han demostrado que la actividad física y el ejercicio pueden tener un impacto beneficioso en el cerebro, pero la mayor parte de ese trabajo ha sido en los adultos mayores”, ha explicado Raichlen.

“La cuestión sobre qué está ocurriendo en el cerebro a edades más tempranas no se ha explorado realmente en profundidad y es importante –ha apuntado–. No sólo estamos interesados en lo que está pasando en el cerebro de adultos jóvenes, sino que sabemos que hay cosas que usted hace a través de su vida que pueden afectar a lo que sucede a medida que envejece, por lo que es importante entender qué está sucediendo en el cerebro en estas edades más jóvenes”, ha añadido.

Comparación a partir del índice de masa corporal y el nivel educativo

Junto con sus colegas, Raichlen y Alexander compararon las exploraciones de resonancia magnética de un grupo de corredores masculinos de campo a través con las de varones adultos jóvenes que no habían participado en ningún tipo de actividad atlética organizada durante al menos un año. Los participantes tenían aproximadamente la misma edad (de 18 a 25 años) con índice de masa corporal y niveles educativos comparables.

Las exploraciones midieron la conectividad funcional en el estado de reposo, o lo que ocurre en el cerebro mientras los participantes están despiertos pero en reposo, sin implicarse en ninguna tarea específica.

El ejercicio protege de las alteraciones de la senectud

Además, lo que los investigadores aprenden de los cerebros de adultos jóvenes tendría implicaciones para la posible prevención del declive cognitivo más adelante en la vida.

“Una de las preguntas clave que estos resultados plantean es si lo que estamos viendo en los adultos jóvenes –en términos de diferencias de conectividad– supone algún beneficio más adelante en la vida”, ha reflexionado Alexander, también profesor de neurociencia y ciencias fisiológicas.

“Las áreas del cerebro donde vimos más conectividad en los corredores son también las áreas que se ven afectadas a medida que envejecemos, por lo que realmente plantea la cuestión de si ser activo cuando se es un adulto joven podría resultar potencialmente beneficioso y, tal vez, tener cierta resiliencia contra los efectos del envejecimiento y la enfermedad”, ha concluido.