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Abusar de los porros está asociado con más posibilidades de sufrir psicosis

Los especialistas también han observado que el cannabis altera la región cerebral encargada de las emociones negativas

Según un estudio llevado a cabo por el Instituto Nacional sobre el Abuso del Alcohol de Bethesda en Estados Unidos.
Abusar de los porros está asociado con más posibilidades de sufrir psicosis
Redacción
Jueves, 18 de enero de 2018, a las 18:40
El consumo de cannabis aumenta el riesgo de psicosis y altera la actividad de las regiones cerebrales que están vinculadas a emociones negativas. Esta es la conclusión a la que ha llegado una investigación liderada por el Instituto Nacional sobre el Abuso del Alcohol de Bethesda en Maryland (Estados Unidos).

Además, el estudio comprobó que estas alteraciones podían ser más pronunciadas en aquellas personas que comenzaron a fumar porros en edades más tempranas. Los hallazgos también revelan que el abuso de esta sustancia a largo plazo tiene efectos negativos en la función y el comportamiento del cerebro.

En el trabajo evaluaron los datos de la actividad cerebral en reposo de 441 adultos jóvenes, y los compararon con los de un pequeño grupo de 30 personas que abusaban del cannabis. Estos últimos presentaron una conectividad extrañamente alta en regiones cerebrales importantes para el procesamiento de la recompensa y la formación de hábitos. Estas regiones que también se han vinculado a la aparición de psicosis en trabajos previos.

Causa de depresión

"Los datos de las imágenes cerebrales muestran un vínculo entre los cambios en los sistemas cerebrales implicados en la recompensa y la psicopatología y el abuso crónico de cannabis, sugiriendo un mecanismo por el que el uso intensivo de este popular medicamento puede llevar a la depresión y otras formas más graves de enfermedad mental", ha explicado Cameron Carter, editora de la revista Biological Psychiatry: Cognitive Neuroscience and Neuroimaging que publica el trabajo.

"Curiosamente, la hiperconectividad fue más fuerte en las personas que comenzaron a usar cannabis en la adolescencia temprana", ha apuntado Peter Manza, uno de los autores del trabajo.

Según este experto, la medición de la actividad cerebral en reposo es un procedimiento relativamente fácil y no invasivo, por lo que el enfoque podría ser una medida útil para rastrear el desarrollo de síntomas psiquiátricos vinculados al consumo de cannabis.