Mónica García defiende que lo único que no cotiza es lo que se cobra en 'B' frente a la postura de los sindicatos

 Doctora andando por el pasillo de un hospital. ¿Las guardias médicas cotizan para la jubilación? Mitos y verdades
El pasillo de un hospital.


SE LEE EN 3 minutos
El Ministerio de Sanidad y los sindicatos del comité de huelga médica se han vuelto a reunir este lunes para intentar acercar posturas tras los paros convocados el pasado mes de mayo. En este escenario de negociación, la ministra de Sanidad, Mónica García, ha desmentido una de las quejas laborales más extendidas entre los huelguistas: la afirmación de que las jornadas de guardia no cotizan para la jubilación. El choque dialéctico pone de manifiesto la gran brecha existente entre la legalidad fiscal y la realidad práctica que viven los facultativos en el presente. 

La postura de Sanidad: el dinero legal siempre cotiza. Desde el punto de vista de la administración central, la premisa de los sindicatos carece de fundamento legal en la actualidad. La ministra García ha calificado de "falso" que estas horas queden fuera del sistema de protección social. Según ha explicado, dentro del ordenamiento jurídico de nuestro país, "las únicas horas que no cotizan son las que se pagan en B, las que se pagan en negro". 

Al ser las guardias médicas una actividad regulada, transparente y retribuida de forma oficial en todo el territorio, Sanidad defiende que estas horas cotizan obligatoriamente, se integran en la vida laboral y, por consiguiente, cuentan para la jubilación. Para el ministerio, si hay un descuento por contingencias comunes en la nómina, la cotización existe de forma objetiva. 

Guardias médicas: una cotización que 'no sirve' para jubilarse


Sin embargo, el descontento del sector médico se centra en la utilidad real de esas cotizaciones hoy en día. Aunque el dinero de las guardias no es opaco y tributa formalmente a la Seguridad Social, en la práctica no se traduce en un beneficio para el retiro de la gran mayoría de los médicos adjuntos. 

Al contar con sueldos base, trienios y complementos de carrera profesional, la mayor parte de los facultativos senior ya alcanzan la base máxima de cotización permitida por el Estado únicamente con su jornada ordinaria. De este modo, todo el dinero extra que ganan realizando guardias de 24 horas genera impuestos y deducciones actuales, pero no incrementará ni un céntimo su futura pensión final al estar ya topada de antemano.

A esto se suma el problema del cómputo del tiempo en la vida laboral actual. A pesar de la exigencia física y mental de encadenar turnos de un día entero, la normativa vigente establece que una guardia de 24 horas continuadas computa exactamente igual que una jornada ordinaria de 7 u 8 horas: como un único día trabajado. Los profesionales critican que el sistema absorba ese enorme exceso de horas en el presente sin que sume tiempo adicional en sus años cotizados para poder adelantar el retiro. 
Las informaciones publicadas en Redacción Médica contienen afirmaciones, datos y declaraciones procedentes de instituciones oficiales y profesionales sanitarios. No obstante, ante cualquier duda relacionada con su salud, consulte con su especialista sanitario correspondiente.