Los expertos resaltan la importancia de los datos de vida real para conocer la efectividad de los fármacos

El 30% de pacientes con psoriasis no son elegibles para un ensayo clínico
La enfermedad que afecta a un 2-3 por ciento de la población.


16 mar. 2017 18:10H
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Tres de cada diez pacientes habituales de psoriasis no serían elegibles para un ensayo clínico. Por lo tanto, la experiencia adquirida en este grupo es básica para tener un conocimiento real de la efectividad y seguridad de los fármacos biológicos.

Esta es una de las conclusiones que se han puesto sobre la mesa en el marco del simposio satélite organizado por Janssen en el Congreso Americano de Dermatología de Orlando, con el objetivo de conocer la efectividad, seguridad y comodidad de los biológicos en el tratamiento de la psoriasis a largo plazo y su impacto en la calidad de vida y bienestar para el paciente.

El éxito de un tratamiento para la psoriasis -enfermedad que afecta a un 2-3 por ciento de la población general- se define por su efectividad a largo plazo, es decir, por el aclaramiento mantenido de la piel así como por un favorable/adecuado perfil de seguridad que impacta positivamente sobre la calidad de vida del paciente.

En este sentido, los nuevos fármacos biológicos para la psoriasis, en opinión del experto, están demostrando tanto su eficacia como su seguridad en el tratamiento a largo plazo en los pacientes con psoriasis. Según José Luis Sánchez Carazo, dermatólogo del Consorcio Hospital General Universitario de Valencia y moderador del simposio, “cada vez existen más evidencias de su eficacia recogida en los diferentes registros con mayor número de pacientes al año demostrando que son fármacos muy eficaces a largo plazo en el control de la enfermedad y que presentan un adecuado perfil de seguridad sin aumento de reacciones adversas o efectos indeseables a largo plazo”.

El PASI absoluto (Psoriasis Area and Severity Index -índice de gravedad y área de la psoriasis-), como explica Sánchez Carazo, se utiliza como criterio en práctica clínica para evaluar la eficacia a largo plazo de la terapia biológica y es la medida más importante en la evaluación de la mejora en la gravedad de la enfermedad. Además, prosigue el experto, es la clave para evaluar la calidad de vida en un paciente. “Un PASI absoluto < 2 o 3 da una visión del resultado/eficacia del tratamiento, independientemente del tiempo de evaluación. Podríamos decir que nos encontramos ya ante la segunda generación de fármacos biológicos con una mayor eficacia en cuanto a la obtención del PASI 75 con niveles cerca del 90 por ciento y con unos efectos adversos leves y perfectamente controlables”.

En concreto, durante el simposio, se han aportado datos de supervivencia de ustekinumab, biológico desarrollado y comercializado por Janssen, a largo plazo en condiciones de práctica clínica habitual tanto de trabajos españoles como internacionales, destacando que es el fármaco con mayor tasa de supervivencia, alcanzando un PASI ≤ 5 en el 94 por ciento de los casos. “Además, respecto a la persistencia, que es el tiempo en el que un determinado fármaco se mantiene como una opción adecuada para un paciente concreto, los diferentes registros de pacientes nacionales e internacionales demuestran que ustekinumab es el fármaco más persistente de los comercializados hasta ahora”.

El futuro del tratamiento de la psoriasis

Respecto al manejo del paciente con psoriasis, en la actualidad, en opinión del experto, tanto la eficacia como la seguridad de estos fármacos no suelen generar complicaciones, no obstante, existen situaciones complejas en las cuales tanto la experiencia del prescriptor como la existencia de guías cada vez más amplias y con mejores datos consiguen que este tipo de pacientes sean correctamente controlados.

Sin embargo, la preocupación más extendida entre los profesionales a la hora de tratar a los pacientes con psoriasis son las comorbilidades. Cada vez son más las evidencias que señalan que la psoriasis es la manifestación en la piel de una enfermedad sistémica, por lo que, en opinión del doctor Sánchez Carazo, se hace necesario un manejo integral del paciente y evaluar el perfil del fármaco frente a la mejoría o empeoramiento de las comorbilidades existentes. “El futuro pasa por la identificación de los genes implicados en el desencadenamiento de la enfermedad, es decir, el conocimiento exhaustivo del mapa genético individualizado de cada paciente permitirá posiblemente en un futuro próximo la posibilidad de un tratamiento personalizado para cada paciente”, ha comentado.
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