Redacción Médica
19 de julio de 2018 | Actualizado: Jueves a las 18:00
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Premio por optimizar el tratamiento en síndrome mielodisplásico

El Imibic concede a Joaquín Sánchez su galardón a la publicación más relevante

El Grupo de Biología celular en hematología. Hipercoagulabilidad del Imibic, al que Sánchez pertenece.
Premio por optimizar el tratamiento en síndrome mielodisplásico
Marcos Domínguez
Viernes, 23 de diciembre de 2016, a las 11:40
El Instituto Maimónides de Investigación Biomédica de Córdoba (Imibic) ha entregado los premios a los mejores trabajos científicos desarrollado por investigadores del centro, recayendo el de publicación más relevante en Joaquín Sánchez, hematólogo del Hospital Reina Sofía.

El estudio, publicado en la revista Leukemia, evaluaba la eficacia de azacitidina en la práctica clínica, comparándola con los resultados de los ensayos clínicos, “en la línea de obtener resultados en salud”, comenta Sánchez a Redacción Médica.

Se analizó a más de 800 pacientes, de los cuales 250 habían recibido el fármaco (que se administra de forma subcutánea, “una quimioterapia a bajas dosis”). El ensayo clínico de aprobación de azacitidina mostraba una mejora en la supervivencia global de nueve meses.

El nuevo trabajo demostró que la mejoría se observaba “en aquellos pacientes con alteración en el cromosoma 7, lo cual ya estaba confirmado en el ensayo”, pero en el resto no fueron capaces de obtener los mismos resultados. Estudios posteriores fueron en la línea del firmado por Sánchez.

Diagnóstico en edad avanzada

La relevancia de esta publicación, concluye Sánchez, es que “nos obliga a diseñar bien los tratamientos”, determinando aquellos pacientes que se van a beneficiar del fármaco concreto. “Tenemos que perfilar más y optimizar los tratamientos”.

El investigador indica que el futuro pasa por describir el “panorama mutacional” del síndrome mielodisplásico y la búsqueda de formas más amables de administración ya que la mediana de edad del diagnóstico es de 70 años.

Además, los nuevos fármacos son tan eficaces como la quimioterapia tradicional, por lo que “ya no se pone porque no hay beneficio con respecto al tratamiento subcutáneo” como el de la azacitidina.