Redacción Médica
19 de septiembre de 2018 | Actualizado: Miércoles a las 19:15
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Los estudiantes tienen un "aprendizaje superficial" que olvida la vocación

El enfoque del "aprendizaje superficial" no sirve para dar una atención de calidad

Miguel Galán posa junto a Julio Ancochea, jefe de Neumología de La Princesa.
Los estudiantes tienen un "aprendizaje superficial" que olvida la vocación
Marcos Domínguez
Miércoles, 30 de noviembre de 2016, a las 17:20
Ser capaz de enseñar Medicina no solo a los estudiantes y los profesionales, sino también de los pacientes, es "la cúspide de la profesión", según Miguel Galán de Juana, estudiante de sexto de Medicina. Un buen médico no solo es el que sabe sino el que transmite, apoya y lidera, y además protege los derechos del paciente.

Son algunas de las conclusiones alcanzadas en la última sesión ‘Be Neumo, be you’, celebrada en el Aula Respira del Hospital de La Princesa. En esta ocasión se ha centrado en la educación médica: ‘¿Una disciplina olvidada?’, rezaba el título de la ponencia ofrecida por Galán.

Nada más lejos de la realidad: “Se trata de una disciplina en auge”, ha explicado tras contar su experiencia en los congresos de la Asociación Europea para la Educación Médica (AMEE) y de la Conferencia Internacional de Educación en la Residencia. “Hay másteres y revistas especializadas en la disciplina”, ha destacado. “La educación médica puede ser basada en resultados”.

Galán ha explicado cómo los estudiantes de Medicina acaban cayendo en el “aprendizaje superficial”, el que se basa en memorizar para aprobar pruebas tipo test, olvidando el componente vocacional de la profesión. “Este enfoque no sirve para dar un trato excelente a la hora de, por ejemplo, dar una mala noticia”.

Hay  que tener en cuenta que la empatía, el liderazgo, el trabajo en equipo, etc. “se pueden enseñar”, y eso acaba “salvando vidas”. Galán ha advertido del peligro de “abandonar” la formación pre-grado, dejando que el profesional adquiera los conocimientos prácticos cuando ya están en la residencia. “Los formamos mal pero lo hacen bien”, ha concluido parafraseando a uno de sus mentores. Hay otra vía para formar al profesional sin abandonar la vocación en el camino.