Redacción Médica reúne a cuatro profesionales de diferentes ámbitos sanitarios para debatir esta iniciativa laboral

Rafael Reig; Elvira Velasco; Íñigo Cortázar; y Esperanza Alonso, ponentes del debate sobre prejubilación enfermera.


01 jun 2022. 19.00H
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La jubilación anticipada de manera voluntaria sin merma de la pensión es una de las principales reinvindicaciones de la profesión enfermera. Una cuestión "de urgencia" para el colectivo, que pide adelantar la edad de retiro para unas profesionales que, según indica el Sindicato de Enfermería (Satse), trabajan durante más de 40 años en condiciones "muy difíciles" y "penosas". Una situación que no solo tiene consecuencias en la salud física, psicológica y emocional de las profesionales con el paso del tiempo, sino también en la atención y cuidados que recibe el conjunto de la ciudadanía.

Para abordar esta cuestión, Redacción Médica ha reunido a cuatro profesionales del sector sanitario a diferentes niveles, que debaten sobre cómo tiene que llevarse a cabo este proceso, que comienza a estar muy presente en la agenda pública.

¿La prejubilación enfermera tiene que ser una condición extensible a todos los profesionales enfermeros o en función de las características de su puesto?

Elvira Velasco reflexiona acerca de las consecuencias del déficit de enfermeras.

Elvira Velasco Morillo, portavoz del Partido Popular en la Comisión de Sanidad y Consumo del Congreso de los Diputados: Hablamos de un tema que preocupa al conjunto de los profesionales de Enfermería; una profesión que está a años luz en equiparción de ratios respecto a otros países. Más que hablar de un tema tan específico, deberíamos de tener un marco; unos recursos perfectamente definidos y unas proyecciones para que se aborde la jubilación con otros indicadores y se contemplen todas las situaciones que los profesionales de Enfermería.

No podemos hablar de una situación que es urgente y necesaria sin antes conocer cuál es la situación del conjunto de profesionales que están desempeñando su trabajo en el Sistema Nacional de Salud (SNS).

Íñigo Cortázar, director general de Recursos Humanos del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam): Entendemos que debe ser en función de las características del puesto concreto. En Castilla-La Mancha y en otros servicios de salud, tenemos la posibilidad de la exención de las guardias en Atención Primaria a partir de los 55 años, por lo que tenemos que avanzar en esa medida. La jubilación debería aplicarse en aquellos ámbitos en los que existe penosidad, pero tenemos que ir anticipando las condiciones laborales de las que disfrutan, por ejemplo, en Primaria y extenderlo lo máximo posible en el ámbito hospitalario.

Esperanza Alonso, expresidenta de la Asociación Asturiana de Enfermería del Trabajo y Salud Laboral (AAET) y representante de la Sociedad Asturiana de Medicina y Seguridad del Trabajo (Samst): Desde el punto de vista de salud laboral, hay que mirar el puesto. Todos sabemos que hay pocas enfermeras, por lo que el primer paso podría ser buscar ciertos puestos para esos profesionales que han tenido a lo largo de su trayectoria un puesto de trabajo con penosidad, como pasa en otros países. Trabajan en turnos fijos de mañana o en turnos más cómodos y menos penosos y lo que hacen es básicamente mentoring, tutorizar, ayudar y desarrollar unas labores que de otra manera no se llevan a cabo.

Hay una situación intermedia en la que nos podríamos empezar a mover. Cuando hablamos de prejubilación enfermera hay que mirar la seguridad del paciente, dado que se necesitan ciertas habilidades que, con la edad, no se tienen.

Rafael Reig, secretario general de Acción Sindical del Sindicato de Enfermería (Satse): Creo que hay una cuestión de urgencia y es el reconocimiento de la situación real que están viviendo las enfermeras actualmente; no pueden esperar a que se hagan esos estudios, ese registro de profesionales o plantearnos qué gente se tiene que jubilar y bajo qué condición.

La profesión enfermera lleva muchísimos años esperando mejorar su situación. Si las condiciones laborales fuesen mejores, probablemente muchas enfermeras no pedirían la jubilación con tanta vehemencia. Solo pedimos para las enfermeras lo mismo que ya tienen otros colectivos que no tienen peores condiciones. Entendemos que una enfermera tiene derecho a que se regule el acceso a la jubilación anticipada, pero voluntaria, para mejorar su situación por todo lo que arrastra a lo largo de su vida laboral.

¿Se ha de establecer un mínimo de años cotizados para esa prejubilación?

Rafael Reig explica en qué consiste el itinerario laboral. 

Rafael Reig: Los que ya se han regulado para otras profesiones y colectivos. Nosotros hablamos de jubilación por coeficientes reductores y anticipar la edad de jubilación en función de los años que se han trabajado como enfermera, que deben ser 15 años mínimo. Cualquier enfermera lleva más de 40 años de vida laboral cuando llega el momento de jubilarse.


Los médicos han solicitado también esta prejubilación, ¿tienen diferencias de planteamiento?

Rafael Reig: Sí. El médico pide una jubilación flexible de 60-70 años y eso ya es indicativo de que su situación no es la misma que la de los profesionales de Enfermería. Generalmente, el médico quiere prolongar la edad de jubilación, aunque haya determinados profesionales médicos que quieren o aspiran a una jubilación anticipada. De hecho, se reguló la posibilidad de poder prolongar el trabajo activo hasta los 70 años.

Hay un matiz muy importante en el trabajo de la enfermera: en su jornada laboral diaria hay de principio a fin actividad y atención permanente.

Íñigo Cortázar: La palabra clave es la armonización; armonizar lo urgente con lo importante. En la Comisión de RRHH, nos centramos en la urgencia del momento por la importancia del tema, tanto en la entrada como en la permanencia del sistema.

Hay que armonizar el régimen de prestación de servicios de todos los trabajadores. El sistema de función pública tiene muchísimas ventajas, pero es susceptible de adaptación y de modernización, por lo que debemos dar pasos en ese sentido (…) Ojalá podamos llegar a un sistema de jubilación flexible que permita el Estatuto Marco, cuya reforma únicamente se va a limitar la temporalidad. Debemos avanzar hacia un modelo que dé respuesta a la sociedad a la que servimos todos.

Rafael Reig: El SNS requiere de muchas soluciones, pero todas esas posibilidades y esos planteamientos nos llevan a no atacar el problema de fondo que hay actualmente y es el que nosotros no podemos retrasar una solución para la situación actual que viven las enfermeras, que repercute negativamente en su salud. En general, cuando las CCAA se ponen de acuerdo, para nosotros no supone un gran avance, sino todo lo contrario.

Hay una cosa que se llama itinerario laboral, que concebimos como un proceso por el cual, en función del tiempo dedicado en unidad de especial penosidad o peligrosidad, y realizando turnos y noches, se pueda establecer algún tipo de regulación que permita ir mejorando las condiciones laborales de manera voluntaria e individual. Pero, el planteamiento es paralelo a la jubilación anticipada; nosotros creemos que la jubilación anticipada voluntaria debería ser un derecho ya de la profesión.

Esperanza Alonso: No es lo mismo prejubilación médica que la enfermera. No digo que el médico no tenga carga, pero tiene competencias y responsabilidades completamente distintas. Son todos sanitarios, pero el punto principal está en el día a día, por lo que no podemos decir prejubilación para todos en las mismas condiciones.

Esperanza Alonso; Íñigo Cortázar; Olalla Batres; Elvira Velasco; y Rafael Reig durante el debate.


Sanidad ha argumentado que antes de prejubilar a sanitarios se debe culminar el Registro de Profesionales. ¿Cómo acelerar el proceso de recopilación de datos?

Elvira Velasco: ¿Y por qué no se ha hecho? Los profesionales, que trabajan tanto en la salud pública como en la privada, tienen que estar colegiados, por lo que hay un registro de colegiación.

Esperanza Alonso: Creo que el problema no está en que no se tenga esa información, sino en qué haces y cómo usas esa información.

Cortázar: "Hay acciones para reconocer el esfuerzo de los profesionales de Enfermería".

Íñigo Cortázar: Es un tema puramente técnico. Creo que no hay ningún problema de voluntad política ni parte de las Administraciones ni por falta de transparencia.

Rafael Reig: Creo que aludir al Registro de Profesionales es una forma de alargar el problema de no abordar la jubilación anticipada para las enfermeras.

Íñigo Cortázar: Es una cuestión de recursos y de abrir el grifo formativo de las facultades y de las unidades docentes de EIR para formar enfermeras y especialistas. Al final, como en casi todo en la vida y en sanidad, estamos hablando de recursos y dinero.

¿Tiene capacidad el SNS para emprender prejubilaciones junto a reivindicaciones como la jornada de 35 horas? ¿Qué plazos necesitan las Consejerías y sistemas sanitarios autonómicos para adaptar sus plantillas a la nueva realidad si fuera aprobada?

Íñigo Cortázar: Si hay recursos, no hace falta plazo. Es decir, una medida como esta tendría un efecto inmediato y las enfermeras podrían acceder a la jubilación anticipada con toda la legitimidad y derecho al día siguiente de entrar en vigor la Ley.

En menos de un mes, en aproximadamente 30-40 días, teniendo los recursos, insisto, podríamos abordar esta modificación.

Elvira Velasco: Coinciden dos cosas. Por un lado, necesitamos personal para poderlo abordar. Por el otro, se tiene que valorar en el marco del Pacto de Toledo porque hay que ver la sostenibilidad del sistema de pensiones en su conjunto. ¿Y qué tenemos que hacer? Exigir qué coste va a suponer y cuál va ser el encaje dentro de lo que es el sistema de pensiones. 

Rafael Reig: La falta de recursos es un problema que se va a dar igualmente en la situación que estamos, con las jubilaciones que se van a producir de aquí a los próximos diez años.

Está claro que vamos a tener un problema de profesionales de Enfermería, pero hay que ir tomando medidas y que den resultados a corto y medio plazo como, por ejemplo, incentivar el retorno de los profesionales que están trabajando fuera.

Alonso reflexiona sobre la labor diaria de médicos y enfermeras y la petición de jubilación.

Esperanza Alonso: Estamos excusándonos siempre en que nos faltan recursos, pero hay que dar el paso porque nos quedamos sin enfermeras. 


Conclusiones


Esperanza Alonso: Soy partidaria de las prejubilaciones, pero con un sentido de prejubilación de actividad laboral. Las plazas de formación son fundamentales, de forma coordinada con el sistema de salud y con la jubilación de esos profesionales que se retiran para tener una perspectiva de futuro.

Por otro lado, parece que solo existen los riesgos biológicos y muchas enfermeras tienen otras patologías muy serias y mucho más invalidantes que cualquier pinchazo. Sin embargo, no se les reconocen. Es verdad que el sistema español de las enfermeras profesionales es duro y conseguir que se encuadre una enfermedad profesional es muy complicado.

Íñigo Cortázar: Hay que aprovechar este momento, que se está agotando, en el que las condiciones laborales de los profesionales sanitarios están en el centro de la agenda pública. La pandemia ha puesto de relieve el ejemplo de esfuerzo, compromiso y determinación de los profesionales que trabajan en los servicios de salud.

El sistema actual de descentralización de competencias es un firme defensor del mismo. A mí me parece que se ha avanzado mucho, principalmente en CCAA como la mía, en la cual las condiciones de los profesionales han progresado de una manera espectacular.

Pero esto no está reñido con que haya elementos de coordinación en el sistema que pueden y deben estar presente. En la Comisión de Recursos Humanos no hay colores políticos; hay un ambiente de trabajo espectacular porque todos tenemos los mismos problemas y proponemos las mismas soluciones, pero va siendo hora de proponer esto en la Comisión de Recursos Humanos y dar pequeños pasos, así como un calendario para llevar a cabo estas medidas como estas que, por parte de Castilla-La Mancha, estamos de acuerdo.

Elvira Velasco: La Comisión Nacional de Recursos Humanos es un órgano clave en la planificación de las necesidades de las enfermeras. Espero y deseo que se deje de obstaculizar el debate y que empecemos a tomar medidas. Tenemos que planificar, ordenar e identificar cuál es el diagnóstico para poner un tratamiento.

Requiere que nos impliquemos para dar respuestas y que tengamos itinerarios definidos. Es importante la labor no solo de los gobiernos autonómicos, sino también de los propios gestores. También que tengamos ese marco normativo que desde el Congreso podamos dar facilidades para que el Estatuto marco del personal sanitario no solo aborde el tema de la temporalidad, sino que seamos valientes e incorporemos otros criterios. También tenemos que tener en cuenta el marco del sistema de Seguridad Social, ese Pacto de Toledo donde hubo entendimiento por parte de todas las fuerzas políticas.

Rafael Reig: Creo que todos coincidimos en que es necesario tomar medidas urgentes. Entendemos que ese abordaje de nuevas soluciones no debe hacerse de manera aislada, sino de forma conjunta y aprovechando esa sintonía entre los responsables de Recursos Humanos, que son los que de verdad conocen en el día a día la problemática que nos aqueja a los profesionales. Creemos que esa estrategia debe tener un carácter nacional, partiendo de la armonización y mirando las mejores prácticas para implantarlas en los distintos servicios de salud como vía para mejorar sus condiciones de trabajo. Si esto sale adelante, probablemente se le esté ofreciendo una esperanza a los profesionales de Enfermería, así como al resto de profesionales del sistema sanitario.

En cualquier caso, creemos que la pandemia ha servido para que se dé reconocimiento del trabajo que hacen las enfermeras y se visualice el verdadero papel que desarrollan las enfermeras. Eso nos está ayudando mucho, pero también estamos viendo que se está pasando el efecto. Seguiremos intentando que la enfermera siga viéndose como el centro y el núcleo importante dentro del ámbito sanitario, con todo el respeto al resto de profesionales.

Por otro lado, en el colectivo enfermero, el 85 por ciento son mujeres. Esto nos hace pensar que otros colectivos pueden haber logrado el acceso a la jubilación anticipada voluntaria por ser mayoritariamente hombres. Las repercusiones que el trabajo de las enfermeras tiene en la salud son invisibles para la sociedad.

Los participantes debaten acerca de las diferencias entre la petición de médicos y enfermeras.

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