20 de abril de 2018 | Actualizado: Jueves a las 22:00
Especialidades > Dermatología

Detectan la proteína que las células del melanoma necesitan para sobrevivir

La eliminación de LOXL3 en células tumorales frena su crecimiento y provoca su desaparición

Según una investigación llevada a cabo por la Universidad Autónoma de Madrid.
Detectan la proteína que las células del melanoma necesitan para sobrevivir
Redacción
Martes, 23 de enero de 2018, a las 10:40
La ausencia de proteína LOXL3 es letal para las células del melanoma. Este importante hallazgo de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) podría abrir la puerta al desarrollo de terapias basadas en la eliminación de esta proteína en este tipo de cáncer que es incurable si no se detecta en etapas iniciales.

El trabajo, publicado en la revista Cell Death & Differentiation, demuestra que las células de melanoma utilizan LOXL3 (Lysyl Oxidase-Like 3) para crecer y saltarse los controles responsables de evitar el desarrollo del cáncer.

"Curiosamente, las células de la piel donde se origina el melanoma, los melanocitos, no expresan LOXL3, y no necesitan esta proteína para vivir. En cambio, si los melanocitos sufren mutaciones que les permiten crecer de forma descontrolada, la presencia de LOXL3 favorece que continúen creciendo y puedan convertirse en melanomas capaces de invadir tejidos cercanos y diseminarse por el cuerpo", explican los autores.

Silenciamiento génico y tecnología Crispr/Cas9

"Al impedir que LOXL3 se exprese en las células derivadas de tumores de melanoma, éstas dejan de crecer y acaban muriendo por apoptosis o muerte celular programada. La eliminación de LOXL3 en células tumorales antes de que el melanoma se convierta en un tumor agresivo podría frenar su crecimiento e incluso provocar su desaparición", continúan.

El equipo se centra ahora en el desarrollo de fármacos capaces de eliminar LOXL3 en lesiones premalignas, como son determinados tipos de lunares. "Estos deberán ser antes ensayados en modelos animales para determinar su eficacia", apunta Patricia G. Santamaría, coautora del estudio.

“Sin embargo, si se elimina LOXL3 mediante una técnica denominada silenciamiento génico, o mediante la tecnología Crispr/Cas9, esas mismas células tumorales no soportan los daños acumulados, dejan de crecer y acaban muriendo por apoptosis", señala por su parte Amparo Cano, líder de la investigación.

Estos resultados han sido obtenidos por investigadores de la UAM en colaboración con el Instituto de Investigaciones Biomédicas Alberto Sols, la NYU, Ibidell y CNIO.