Imagen de una granja de vacas / Imagen de Envato
Muere por gripe aviar un hombre en EEUU tras su exposición a vacas lecheras contagiadas
Se trata de la primera víctima mortal que se registra en el país norteamericano por complicaciones derivadas de esta enfermedad en el año 2026
Las autoridades sanitarias del condado de Yakima, en el Estado de Washington (EEUU), han confirmado el fallecimiento de un paciente infectado por el virus de la gripe aviar tras haber estado expuesto a vacas lecheras contagiadas. Se trata de la primera víctima mortal que se registra en el país norteamericano por complicaciones derivadas de esta enfermedad en el año 2026 y la tercera desde febrero de 2024, cuando se detectó por primera vez la transmisión del patógeno al ganado bovino.
El paciente presentaba patologías médicas previas que agravaron su cuadro clínico. Ingresó en el hospital el pasado 31 de octubre por la severidad de los síntomas desarrollados tras el contacto con los animales infectados. Un día después, el 1 de noviembre, las autoridades locales oficializaron su muerte. Los equipos epidemiológicos mantienen una estricta vigilancia sobre los contactos cercanos del afectado con el objetivo de garantizar que no se haya producido ninguna transmisión secundaria.
Este suceso se enmarca dentro de un brote que afecta al sector ganadero de la región. Desde el 8 de octubre, el estado de Washington ha reportado infecciones por la cepa H5N1 de la gripe aviar en 33 rebaños de ganado lechero. Paralelamente a esta defunción, las autoridades confirmaron un tercer caso humano en el estado desde mediados de octubre, también vinculado a la exposición directa a vacas enfermas. A diferencia del caso letal, este tercer paciente presenta una sintomatología leve y se recupera sin necesidad de atención hospitalaria.
Más de 70 contagios en EEUU desde 2024
A nivel federal, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) han contabilizado más de 70 contagios en seres humanos a lo largo del país desde el año 2024. Los informes epidemiológicos señalan un patrón claro: la inmensa mayoría de los afectados son trabajadores de granjas que han mantenido contacto estrecho con aves de corral o ganado bovino portador del virus.
A pesar de la gravedad de este incidente en particular, las instituciones sanitarias recalcan que la mayor parte de las infecciones documentadas en humanos han cursado de forma leve. Hasta la fecha, todos los contagios registrados han sido catalogados como infecciones sin transmisión posterior. Esto implica que el virus ha pasado del animal al ser humano, pero no ha logrado propagarse a otras personas. En consecuencia, el riesgo epidemiológico para la población general sigue considerándose bajo.
Como medida preventiva ante la circulación del virus en las explotaciones ganaderas, las autoridades instan a los trabajadores de las granjas lecheras a extremar las precauciones. Se recomienda el uso riguroso de equipos de protección personal durante la jornada laboral y la notificación inmediata a los supervisores médicos de cualquier síntoma compatible con la enfermedad, con el fin de contener de manera oportuna posibles nuevos focos de infección.