La investigadora Nerea Gandoy.
El pez que 'inspira' el tratamiento de una enfermedad ultrarrara con un solo caso en España
La investigadora Nerea Gandoy desarrolla un modelo animal que permite ahondar en el conocimiento de esta patología genética
La RFT1-CDG es una enfermedad ultrarrara que se engloba en el campo de los defectos congénitos de la glicosilación. En palabras de Nerea Gandoy, investigadora en la Universidad de Santiago de Compostela (USC), se trata de una patología genética que, en casos moderados o graves, puede derivar en episodios neurológicos, trastornos digestivos o retrasos en el desarrollo. Tan solo 19 personas en el mundo la padecen (una de ellas es española), y ahora, la propia Gandoy puede haber dado con la ‘tecla’ para el abordaje de futuros tratamientos. La clave radica en el desarrollo de un modelo animal con una alta similitud genética con los seres humanos: el pez cebra.
“Hasta el momento de la defensa de esta tesis doctoral no existía ningún modelo sobre el que probar tratamientos o tratar de conocer cuál es el efecto que tienen las mutaciones en el RFT1 en los organismos vertebrados”, explica a Redacción Médica la investigadora gallega, autora de esta tesis doctoral dirigida por las profesoras Laura Sánchez y Maribel Quiroga y que forma parte del llamado ‘proyecto Pelayo’. La propia Gandoy pone de relieve la alta “implicación social” de un plan que pudo hacerse realidad a través de la plataforma de micromecenazgo de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (Fecyt).
¿Cuáles son las principales claves de su tesis doctoral?
La clave de este proyecto es tener por primera vez un modelo animal que permita ahondar en el conocimiento de esta enfermedad, ya que hasta el momento de la defensa de esta tesis doctoral no existía ningún modelo sobre el que probar tratamientos o tratar de conocer cuál es el efecto que tienen las mutaciones en el RFT1 en los organismos vertebrados.
¿De qué enfermedad hablamos? ¿Qué es la RFT1-CDG?
RFT1-CDG es una enfermedad ultrarrara que se engloba dentro del síndrome de los Defectos Congénitos de la Glicosilación, o CDG por sus siglas en inglés. Se trata de una enfermedad genética que afecta a genes relacionados directamente con el proceso de la glicosilación. Para hacernos una idea de la gravedad que supone el CDG, debemos tener en cuenta que el 70 por ciento de las proteínas de nuestro cuerpo necesitan ser glicosiladas para funcionar, por tanto, la presencia de mutaciones en estos genes provocará que las proteínas de los pacientes no funcionen de manera adecuada. Por lo tanto, los pacientes van a tener manifestaciones multisistémicas y altamente limitantes.
Existen apenas 19 casos de RFT1-CDG documentados en todo el mundo, con una sintomatología muy variada y extensa.
¿Cuáles son esos efectos?
Algunos de los síntomas y signos que son más fáciles de identificar y que pueden encender las señales de alarma son aquellos rasgos observables a simple vista como puede ser la hipotonía muscular, los pezones invertidos o los rasgos dismórficos característicos.
Todos estos síntomas vienen desencadenados por esos errores en la correcta glicosilación de las proteínas. Y pueden desencadenar otros muchos síntomas de mayor gravedad como puede ser los episodios neurológicos, los trastornos digestivos o un importante retraso en el desarrollo entre otros. Cabe destacar una característica bastante común de este subtipo que es la hipoacusia neurosensorial, este rasgo hace que a menudo el RFT1-CDG sea conocido como CDG de la sordera.
¿De qué manera puede ayudar esta línea de investigación a paliar esta enfermedad?
Al iniciar esta línea de trabajo, el conocimiento sobre RFT1-CDG era un lienzo prácticamente en blanco, relegado a la controversia sobre la función de la proteína y a una larga lista de síntomas y pacientes. Sin embargo, ahora aparece en este panorama un modelo animal estable que reproduce algunos de los síntomas y signos de los pacientes, como la microcefalia, las malformaciones craneofaciales o los problemas motores. Apareciendo por primera vez una herramienta real para profundizar en la fisiopatología de la enfermedad, este conocimiento permitirá poder desarrollar y testar futuros fármacos.
El estudio toma como base al pez cebra. ¿En qué grado se asemeja genéticamente a un ser humano?
La semejanza y homología genética que tiene el pez cebra con los humanos es una de las ventajas que ha situado a este animal modelo en la investigación biomédica. A partir de 2013 se conoce el genoma completo del pez cebra y se descubre que en torno al 70-80 por ciento de genes relacionados con enfermedades humanas están presentes en el pez cebra. Lo que lo hace un organismo ideal para el estudio de enfermedades genéticas.
Investigación contra las enfermedades raras
"Si cada grupo de investigación adoptara una enfermedad rara y avanzara en su estudio con los recursos disponibles en su propio laboratorio, lograríamos un progreso histórico en este ámbito tan olvidado"
¿Qué se puede esperar en el medio y largo plazo de esta investigación?
A medio plazo lo que tenemos en mente es continuar con la caracterización fenotípica, es decir seguir profundizando en los efectos que tiene la mutación introducida en los peces. Nuestra intención es hacer el salto a las ciencias ómicas y realizar análisis de expresión génica y proteómica para conocer que está ocurriendo a nivel bioquímico en el modelo. Actualmente estamos en fase de buscar colaboración con otros investigadores expertos en este campo, que quieran aportar su experiencia y conocimiento en el campo de estas ciencias y que tengan interés en nuestro modelo.
A largo plazo lo idílico sería que investigadores o empresas que se dediquen a la elaboración de fármacos se interesasen en el modelo y colaborar para desarrollar y testar fármacos que permitan mejorar o paliar los síntomas de los pacientes. Esta es una de las partes más difíciles de conseguir porque las enfermedades raras y más en concreto las variantes ultrarraras no suelen formar parte de los intereses de las farmacéuticas por el bajo número de pacientes.
¿Contará con apoyo de las instituciones para avanzar hacia posibles fármacos?
Los proyectos dedicados a enfermedades raras enfrentan serias barreras para acceder a financiación pública competitiva, ya que los criterios de asignación suelen priorizar patologías de alta prevalencia como la diabetes, el cáncer o el Alzheimer. Financiar la investigación de una enfermedad ultrarrara exige una gran resiliencia y estrategias alternativas. Aunque contamos con el apoyo del programa Precipita, la recaudación fue insuficiente para el presupuesto total, obligando a los grupos de investigación participantes a cofinanciar el proyecto con recursos propios. Con la publicación de los resultados esperamos poder llegar a la comunidad científica y causar interés en algún grupo o empresa que tenga interés en nuestro modelo.
Más allá de los resultados científicos, este proyecto aspira a servir de inspiración para la comunidad investigadora. Con este proyecto también queríamos inspirar a otros investigadores a aportar su grano de arena al campo de las enfermedades raras, demostrando que es posible generar conocimiento con gran impacto en la salud sobre terreno inexplorado y sin necesidad de grandes inversiones. Si cada grupo de investigación adoptara una enfermedad rara y avanzara en su estudio con los recursos disponibles en su propio laboratorio, lograríamos un progreso histórico en este ámbito tan olvidado.