Diccionario de enfermedades

Neuroma de Morton

Causas, síntomas y tratamientos del neuroma de Morton

¿Qué es el neuroma de Morton?


El neuroma de Morton es una enfermedad que afecta al metatarso, normalmente en el tercer y cuarto dedo del pie. La patología se desarrolla por el engrosamiento del tejido alrededor de uno de los nervios de los dedos de los pies. La dolencia se suele manifestar como un ardor en la bola de la piel, así como picazón o entumecimiento en los dedos afectados.

En ocasiones, aplicar inyecciones de corticosteroides o hacer una cirugía resulta fundamental para tratar la enfermedad. Su desarrollo está relacionado con el uso de zapatos de tacón alto o calzado apretado, y muchas personas sienten alivio cuando empiezan a utilizar zapatos con tacones más bajos y una puntera más ancha.

Además, las personas que padecen juanetes, dedo martillo, pie cavo o plano, tienen más probabilidades de sufrir la enfermedad. También quienes participan en actividades deportivas atléticas de alto impacto como atletismo, debido a que los pies pueden sufrir una lesión repetitiva. Las personas que practican esquí de nieve o escalada de montaña también son propensas a sufrir el neuroma de Morton, pues los zapatos ajustados utilizados pueden ejercer presión sobre los dedos.


Síntomas del neuroma de Morton


Los síntomas habituales son:
  • Hormigueo o entumecimiento en los dedos del pie.
  • Dolor en la parte anterior del pie, con posibilidad de extenderse hacia los dedos del pie.
  • Dolor con la pisada.
  • Deformidad del pie.
  • Inflamación de la zona.


Prevención del neuroma de Morton


Si bien es cierto que no es del todo posible una prevención total y eficaz de la patología, pueden adoptarse algunas medidas para reducir el riesgo de padecer la dolencia. Entre las acciones a llevar a cabo se encuentra la utilización de un calzado cómodo, el mantenimiento de un peso corporal saludable, el evitar hacer actividades de alto impacto y la realización de ejercicios de estiramiento.
  • Calzado adecuado: es recomendable utilizar zapatos con una puntera amplia, soporte adecuado y tacón bajo. Así, se puede lograr disminuir la presión sobre los nervios del pie y evitar la afección física.
  • Peso saludable: seguir una dieta equilibrada es otra de las medidas a tener en cuenta, pues el exceso de peso puede aumentar la presión y contribuir al desarrollo de la patología.
  • Evitar actividades de alto impacto: reducir la participación en actividades como bailar o correr puede ayudar a prevenir la irritación del nervio interdigital.
  • Ejercicios de estiramiento: llevar a cabo de manera regular ciertos tipos de ejercicios para estirar y fortalecer la zona muscular del pie puede ayudar a mejorar el sistema nervioso del pie, y así reducir la posibilidad de padecer un neuroma de Morton.


Tratamiento del neuroma de Morton


La enfermedad del neuroma de Morton tiene tres vías terapéuticas distintas. La primera se circunscribe a un tratamiento conservador. En este se le recomienda al paciente cambiar de zapatos y usando un calzado con una parte delantera más ancha, utilizando también plantillas ortopédicas para redistribuir la presión en la planta del pie.

Por otro lado, en este tipo de tratamiento se hace especial hincapié en el uso de medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINE) como el ibuprofeno, ya que pueden ser útiles en bajar la inflamación y aliviar la afección. Además, en algunos casos, el médico puede recetar inyecciones de corticosteroides para aliviar la dolencia.

Otra opción para tratar la patología en casos leves o moderados es la fisioterapia, en la cual estarían la realización de ejercicios de movilidad y fortalecimiento, masaje y terapia física de modalidades como la aplicación de calor, frío o estimulación eléctrica en el pie.

La tercera y última vía de tratamiento del neuroma de Morton es el paso por el quirófano. Se puede, mediante esta intervención, llevar a cabo una descompresión del nervio, que consiste en cortar los ligamentos y tejidos circundantes para llegar a bajar la presión en la zona y aliviar así su dolor. También se puede extirpar el neuroma, aunque solo en los casos más graves. Pero esta alternativa tiene riesgos y complicaciones como la posible pérdida de sensibilidad en la zona afectada o la formación de un neuroma recurrente.
Aunque esta información ha sido redactada por un especialista médico, su edición ha sido llevada a cabo por periodistas, por lo que es un contenido meramente orientativo y sin valor de indicación terapéutica ni diagnóstica. Recomendamos al lector/a que cualquier duda relacionada con la salud la consulte directamente con el profesional del ámbito sanitario correspondiente.