Diccionario de enfermedades

Espirometría

¿Qué es una espirometría?
Una espirometría sirve para conocer el funcionamiento de los pulmones, su capacidad y ver si existe alguna dificultad en la entrada o salida del aire a través de los bronquios.

¿Qué es una espirometría?


Una espirometría consiste en soplar a través de una boquilla que está conectada a un aparato y este a un ordenador. El aparato (espirómetro) mide la cantidad de aire que sale de los pulmones, la fuerza y la velocidad con que lo hace.

¿Cuándo se solicita?


Una espirometría se solicita cuando existe sospecha de una enfermedad pulmonar:
  • En pacientes con falta de aire durante el ejercicio o en reposo
  • En personas que cogen catarros con mucha frecuencia
  • En personas con tos, pitos o expectoración crónica
  • En personas con enfermedades generalizadas (de varios órganos) que pueden también afectar al pulmón, etc.
  • En personas con asma o EPOC para ver si responden adecuadamente al tratamiento con medicinas que abren los bronquios (test de broncodilatadores).
  • Puede también solicitarse antes de una operación para conocer cuál es la capacidad pulmonar de la persona que se va a operar.
  • En personas que tienen muchos glóbulos rojos (poliglobulia) para ver si hay algún problema pulmonar.

¿Cómo debe prepararse el paciente para una espirometría?


La espirometría no necesita estar en ayunas. El paciente no debe haber fumado ni tomado bebidas con cafeína en las horas anteriores a su realización. Habitualmente se solicita al paciente que abandone los inhaladores 12 horas antes, para ver cuál es la situación pulmonar sin el tratamiento. En algunas ocasiones sin embargo, esto no es necesario, por lo que debe preguntarse al médico. Algunas medicinas por boca pueden también interferir en el resultado de la prueba por lo que el médico debe conocer toda la medicación que está tomando el paciente.

¿Existe alguna contraindicación?


Ninguna, si bien algunas personas no la pueden hacer correctamente por dificultad para soplar, generalmente personas mayores, con problemas en la boca o en la dentadura.



¿Cómo se hace una espirometría?


Para realizar la espirometría el paciente debe sentarse en una silla; no debe llevar ropa muy ajustada al cuerpo. Se le suele colocar una pinza en la nariz para que no se le escape el aire y se observa que es capaz de adaptarse bien a la boquilla por donde va a soplar.

Posteriormente se le pide que llene los pulmones de aire y lo suelte en varias ocasiones. Por fin se le pide que coja mucho aire, lo retenga y de forma brusca lo eche a través de la boquilla, de forma rápida y mantenida hasta que no le quede nada de aire en el pulmón. Esto suele repetirse varias veces para ver que los resultados son adecuados y repetitivos. La prueba tarda unos minutos y no produce ninguna molestia al sujeto que la realiza.

Efectos adversos


Algunas personas pueden marearse un poco por tener que coger y soltar aire en varias ocasiones.

Cuidados posteriores


No precisa de cuidados posteriores.

¿Cuáles son los valores normales de una espirometría?


Los valores más importantes a tener en cuenta son:
  • FEV1. Es la cantidad de aire expulsado durante el primer segundo de una espiración forzada, es decir, todo el aire que se logra expulsar en el primer segundo tras solicitar al paciente que eche de golpe el aire que tiene retenido en los pulmones.
  • CVF (Capacidad vital forzada). Es la cantidad total de aire que puede movilizar el pulmón. En concreto es todo el aire que, teniendo completamente llenos los pulmones, puede ser expulsado hasta quedarse los pulmones vacios de aire.
Se considera que estos valores son normales si son mayores del 80% de los valores teóricos que tendría una persona normal de su misma edad y sexo.
Aunque esta información ha sido redactada por un especialista médico, su edición ha sido llevada a cabo por periodistas, por lo que es un contenido meramente orientativo y sin valor de indicación terapéutica ni diagnóstica. Recomendamos al lector/a que cualquier duda relacionada con la salud la consulte directamente con el profesional del ámbito sanitario correspondiente.