Exteriores del Congreso.

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Medicina

La profesión sanitaria añora la sintonía política de la época del Covid-19 ante el 29N: "Hemos vuelto a la vieja anormalidad"

Los redactores del capítulo sanitario del Dictamen de la Comisión de Reconstrucción Social y Económica resaltan la necesidad de regresar a la sintonía política tras este texto en pro del avance de la sanidad, que se intuye difícil en las próximas semanas, tras el anuncio del adelanto electoral.

Y además: La crispación política rompe el espíritu del dictamen de Reconstrucción y aleja un nuevo pacto de Estado en Sanidad

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La pandemia de Covid-19 arrasó España. Solo en 2020, cerca de 75.000 personas fallecieron a causa de este virus, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). El Sistema Nacional de Salud (SNS) padecía de saturación, mientras las plantillas sanitarias luchaban día a día contra la patología. Sin embargo, la gravedad de la situación permitió alcanzar una meta no siempre cercana en el país: la concordia. Los grupos parlamentarios del PSOE, PP, Unidad Podemos y Ciudadanos dejaron atrás sus diferencias para votar a favor del Dictamen de la Comisión de Reconstrucción Social y Económica, la hoja de ruta para el relanzamiento del país tras la crisis generada por el Covid-19. Este documento contaba con un capítulo de Sanidad y Salud Pública, dividido en 87 medidas para fomentar la coordinación entre el Ministerio de Sanidad y las comunidades autónomas, la contratación de personal, la financiación de Atención Primaria y el refuerzo de los efectivos e infraestructuras de Salud Pública. Seis años después, aquella sintonía se ha convertido en una quimera.

La confrontación forma parte del día a día en las Cámaras del Parlamento, la cual se incrementará en las próximas semanas, tras el anuncio de unas nuevas elecciones, previstas para el domingo 29 de noviembre. Una diferencia de posturas que también quedó patente en el plató de Redacción Médica, donde se organizó una mesa de diálogo para tratar este documento nacido del acuerdo entre los distintos partidos. Una vez más, las diferencias hicieron acto de presencia, lejos de la concordancia en la que se sustentaba el documento. Tanto a nivel político como en el plano profesional.

El anterior presidente de la Organización Médica Colegial (OMC), Serafín Romero; el presidente del Consejo General de Enfermería (CGE), Florentino Pérez Raya; el presidente del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (CGCOF), Jesús Aguilar; el fundador de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), Rafael Matesanz; el entonces director de Farmaindustria, Humberto Arnés; el otrora ministro de Sanidad, Salvador Illa, o la actual candidata a la dirección de la Organización Mundial de la Salud (OMS) fueron algunas de las personalidades del ámbito sanitario que participaron en la elaboración del articulado del capítulo. "Aquel documento iba a suponer la construcción de la nueva normalidad", ha indicado Tomás Cobo, quien colaboró en su redacción en calidad de vicepresidente de la OMC, antes de ascender a la presidencia de este organismo. "Ahora, hemos vuelto a la vieja anormalidad", ha lamentado.

Si bien es cierto que algunas propuestas, como el incremento de las plazas de Formación Sanitaria Especializada (FSE) o la aprobación de nuevas especialidades, se han materializado, parte de ellas no ha contado con el desarrollo suficiente, según los profesionales sanitarios. "Podemos decir que vivimos una crisis de implementación", ha recalcado Cobo. Desde su punto de vista, el papel ha vencido a la acción.

Una 'vicisitud' que no encontrará solución en breve. La convocatoria de comicios generales se traduce en el parón de la labor legislativa, por lo que se espera la congelación de todas las iniciativas planteadas para el campo de la salud. Desde la tramitación del Estatuto Marco o la Ley del Medicamento hasta el abordaje del Real Decreto que regula las condiciones laborales de los residentes de Formación Sanitaria Especializada (FSE) o la actualización de los requisitos para la aprobación y continuidad de centros que imparten ciclos de Formación Profesional (FP) de temática sanitaria.

Avances limitados

Romero suspira al recordar el Dictamen de la Comisión de Reconstrucción Social y Económica. "Nosotros abogábamos por una reforma intensa del propio SNS, que necesita modificaciones estructurales importantes", ha afirmado. Sin embargo, esta arquitectura estratégica, que favorecía los sistemas de información y evaluación, la política científica, la innovación o la autorización y revisión de los medicamentos, no ha llegado a implantarse de manera completa.

El predecesor de Cobo en la OMC ha señalado que tampoco se ha avanzado lo suficiente en la planificación de recursos humanos en el ámbito sanitario. Mismo escenario para el fortalecimiento del gobierno clínico de los hospitales ante determinados supuestos. "Los profesionales han demostrado que están preparados para generar cambios importantes cuando el sistema no es capaz de dar respuesta", ha especificado. Asimismo, el facultativo ya retirado ha resaltado que las soluciones planteadas a partir del capítulo para el alivio de Atención Primaria o el refuerzo de Salud Pública no han sido suficientes. En relación con esta última, ambos integrantes del ámbito colegial han sostenido que la Agencia Nacional de Salud Pública, pese a su reciente aprobación, llega con cierto retraso, especialmente al tratarse del organismo diseñado para la radiografía y actuación ante futuras pandemias.

División política

Romero rememora el grado de unidad de la época del Covid-19. Un espíritu que se quedó a principios de década. "Al no haber un enemigo común tan marcado como un virus, el interés político vuelve a prevalecer", ha aseverado. Por ello, el otrora presidente de la OMC ha incidido en la necesidad de redefinir el papel del Ministerio de Sanidad y las Consejerías de Salud autonómicas, con el objetivo de evitar “la guerra propia” sobre el interés global en salud. Además, apuesta por un mejor encaje entre los sistemas público y privado

"Podemos decir que vivimos una crisis de implementación"

"La verdad es que tuvimos una oportunidad de oro", ha comentado Romero. No significa que la recuperación del documento aprobado sea imposible. Sendos representantes han insistido en que buena parte de los puntos concuerdan con la realidad de 2026, salvo algunos matices. Por ejemplo, la incorporación de la Inteligencia Artificial al ejercicio sanitario. "Los sectores asistencial, académico y científico debemos seguir con una colaboración activa", ha sentenciado Cobo. A esta armonía esperan que se añadan los grupos políticos. Como sucedió hace más de un lustro, cuando el mundo combatía contra un enemigo más allá de las diferencias ideológicas.