Alicia, enfermera.

Alicia, enfermera.

Enfermería

De una plaza fija como enfermera a poner rumbo a Australia: "Estamos mejor valoradas"

Alicia siempre soñó con vivir en el extranjero. Aunque su intención inicial era ejercer en Estados Unidos por "las mejores condiciones laborales", tuvo que cambiar de planes y poner el foco en el sistema sanitario australiano

Y además: Guillermo, el enfermero que dejó Granada para trabajar en Noruega: "Estamos mejor valorados fuera de España"

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Alicia acaba de conseguir una plaza fija como enfermera en el hospital de su ciudad. Pero la noticia ha sido algo agridulce. Su verdadero sueño implica hacer las maletas y trabajar como enfermera fuera de España. "De toda la vida he querido irme a vivir en el extranjero", señala a Redacción Médica. Tras un viaje a Nueva York, Alicia puso el foco en el sistema sanitario estadounidense. Homologó su título gracias a una agencia, se sacó el examen de inglés y estuvo ocho meses preparando el examen para poder ejercer. "Es bastante más complicado de lo que estamos acostumbrados aquí", detalla. Pero, apenas unas semanas antes de comenzar a preparar las entrevistas con diversos hospitales, recibió una noticia que le sentó como un jarro de agua fría. "Tenía que esperar tres años a que me dieran el visado", recuerda.

Alicia llevaba ya dos años intentando cumplir el sueño que tenía desde pequeña. "Acabó convirtiéndose en un proceso interminable", añade. Por ello, decidió que seguir esperando no entraba dentro de sus planes. "Me puse a buscar otra alternativa y apareció Australia. Tiene un sistema sanitario y unas condiciones laborales parecidas a las de Estados Unidos", explica. Cuenta que, para ella, comenzar de nuevo los trámites no fue ningún problema. Incluso asegura que ha sido "más fácil" que en el caso estadounidense. Ahora está a la espera de que se abran los visados y preparada para marcharse, de un momento a otro, a cumplir el sueño de su vida.

El sueño de trabajar como enfermera en Estados Unidos

Desde que tiene uso de razón, Alicia ha tenido claro que quería vivir fuera de España. "En la ESO me fui una época a vivir a Irlanda y después estuve de au pair en Italia. Siempre he sido de moverme mucho", relata. Pero, cuando llegó a la carrera, se quedó a las puertas de poder hacer un Erasmus y ahí comenzó su inquietud. "Empecé a investigar. Encima, enfermeras hacen falta en cualquier parte del mundo", asegura. Cuenta que "las opciones típicas", como Noruega, Suiza o Alemania, no le llamaban la atención. "Pero Estados Unidos sí, y especialmente por sus condiciones laborales", añade. Nada más terminar la carrera, comenzó con los trámites con el apoyo de una agencia, tras haberlo intentado por su cuenta.

"Hay muy pocas agencias y lo malo es que te piden muchísimo dinero", advierte la enfermera, quien añade como la mayoría venden el proceso "como algo muy fácil". En este sentido, Alicia se lamenta de no haber recibido "ninguna explicación", algo que, según la enfermera, contribuyó a que los trámites se alargaran tanto. Hace falta tener la homologación del título, que consiguió en tres meses, acreditar cierto nivel de inglés y obtener el visado. Pero este último requisito terminó de 'matar' la ilusión de ejercer en el país norteamericano. Según explica la sanitaria, recibió la noticia de que tenía que esperar tres años para conseguirlo y que, además, "tenía que conseguir un sponsor".

Entre las condiciones laborales que más llamaban la atención a la enfermera, destaca especialmente el salario. "La primera es el sueldo, se triplica en comparación con el de España", subraya. También habla de una visión de la Enfermería mucho más valorada y que se materializa "en una mayor responsabilidad". "En España he llegado a llevar a 12 o 13 pacientes en planta quirúrgica, que, si se te complica uno, ya no puedes ver al resto", añade. En Estados Unidos, Alicia asegura que se suelen llevar entre cuatro y seis pacientes.

"La primera es el sueldo, se triplica en comparación con el de España. Las ratios son también de entre cuatro y seis pacientes"

¿Qué condiciones laborales tiene un enfermero en Australia?

Pero, pese a la mayor calidad de vida como sanitaria allí, Alicia estaba abrumada por tener que esperar tanto. "No sabía cómo abordarlo", reconoce. Por ello, decidió buscar otras alternativas. "Mi idea era terminar la carrera e irme, pero el tiempo pasaba y yo seguía aquí", reconoce. Australia apareció en ese momento como una alternativa viable y con unas condiciones "parecidas" a las estadounidenses.

En el caso australiano, la enfermera señala que "se valora bastante la formación", los ratios son también de cuatro a seis pacientes y, aunque no se cobra como en Estados Unidos, "el nivel de vida compensa muy bien con la calidad de vida".

Tampoco ha supuesto ningún problema comenzar de nuevo todo el proceso, que ahora asegura que "es mucho más fácil". Lo que sí cuesta, según reconoce, es registrarse en el sistema sanitario australiano. "Fui al notario a validar mi título cuatro veces porque no les parecía bien dónde estaba colocado el sello", recuerda. Aunque "lo bueno", apunta Alicia, es que no es necesario hacer ningún examen para poder ejercer como enfermera.

Una plaza fija de enfermera mientras espera el visado australiano

Y, en medio de todo el proceso, Alicia también consiguió una plaza fija en el área quirúrgica del hospital de su ciudad. "Fue algo inesperado", comenta la enfermera, que, ante la incertidumbre, decidió "probar" con las oposiciones. Ahora asegura que, en caso de conseguir su sueño de irse a Australia, tendrá que replantearse si pedir una excedencia o volver a su ciudad natal. Su vida, al igual que la de su marido, siempre ha estado condicionada por la posibilidad de irse al extranjero. Mientras tanto, sigue compaginando "como puede" la jornada completa con un máster en Enfermería Dermoestética, y a la espera del visado australiano. "Espero que tampoco se alargue mucho", añade.

Estando tan cerca de cumplir su sueño, tampoco quiere pensar demasiado en dónde se ve dentro de unos años. "Tengo un problema y es que me gusta todo: me encanta la Enfermería de planta, la dermoestética, la UCI, la atención primaria...", explica. Aunque sí que le gustaría acabar ejerciendo en una clínica de dermoestética en Australia. Asimismo, afirma que es uno de los pocos campos que "permiten escalar bastante en los sueldos".