La mitad de la actividad biotecnológica tiene aplicaciones en salud
La administración pública financia la mayor parte de actividades de I+D de esta naturaleza
Javier Barbado. Madrid
El área de la salud humana acapara un 53 por ciento del total de aplicaciones últimas de los productos biotecnológicos, en tanto que un 34.3 por ciento se corresponde con la alimentación y un 21,8 por ciento con la salud animal y la acuicultura, ámbitos que, de forma indirecta, también afectan a a calidad de vida de las personas desde el punto de vista médico.
Por otra parte, del gasto interno en investiigación y desarrollo (I+D) en biotecnología, un 19,3 por ciento lo absorbe la farmacia y un 9,4 por ciento las actividades sanitarias y de servicios sociales, todo lo cual aporta una idea de la importancia de este campo en el sector de la salud.
Así lo pone de manifiesto un informe del Instituto Nacional de Estadística (INE) con datos del año 2014 que también revela un crecimiento del 1,5 por ciento del gasto en actividades de I+D interna en biotecnología, lo que equivale a 1.450 millones de euros (un 11,3 por ciento del gasto interno total en actividades de I+D del gobierno español).
En cuanto a los subsectores que más han apostado por la biotecnología (incluidas sus aplicaciones sanitarias) se trata, por este orden, de la propia administración pública (38,2 por ciento), empresas particulares (36,8 por ciento) y enseñanza superior (24,6 por ciento).
Por comunidades autónomas, los Ejecutivos autonómicos que más invirtieron en productos biotecnológicos en ese año fueron los de Cataluña (28,7 por ciento del total), Comunidad de Madrid (26,4 por ciento) y Andalucía (11,6 por ciento).
Entre los que menos importancia atribuyeron a la biotecnología y sus posibilidades en el campo de la salud, se encuentran los de Extremadura, La Rioja, Cantabria y Castilla-La Mancha, que no llegaron al punto porcentual siquiera del total, así como los de Aragón, Asturias, Baleares y Canarias, que apenas lo rebasaron.
De acuerdo con el estudio de INE, la compra en el área biotecnológica supuso, en 2014, 163 millones de euros de los que el 24,3 por ciento se realizó fuera del país; y fueron las empresas particulares las que más dinero emplearon en I+D externa en el campo de la biotecnología.