Las barreras entre Primaria y Hospitalaria alejan al médico del crónico
El sistema está obligado a reorganizarse para adaptarse al nuevo perfil del paciente crónico
Cristina Alcalá / Lorena Martínez / Imagen: Miguel Fernández de Vega. Toledo
Ante una población cada vez más envejecida y un predominio de las enfermedades crónicas, el sistema sanitario español, y todos los elementos que lo componen, está obligado a reorganizarse para que se pueda adaptar al nuevo perfil y las nuevas necesidades de este paciente. Esta ha sido la principal idea que han transmitido los ponentes en el acto inaugural del III Congreso Nacional de Semergen de Pacientes Crónicos, que se celebra este jueves y este viernes en Toledo.
Llisterri explica la importancia de cronicidad y formación.
Micó pide a la Administración que cuente con AP.
Para conseguirlo, es necesario acabar con las barreras que existen entre los dos niveles asistenciales, Atención Primaria y Hospitalaria, y tender hacia un sistema mucho más plano, tal y como ha detallado Luis Carretero, gerente del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam). Para Carretero, Primaria tiene que coger protagonismo en el abordaje de la cronicidad, apoyándose en la atención hospitalaria y en los servicios sociales.
Un idea que se comparte también a nivel nacional. Paloma Casado, subdirectora general de Calidad y Cohesión del Ministerio de Sanidad, ha remarcado la necesidad de “reorganizar el SNS en torno a la cronicidad”. Un reto que no solo tienen que asumir los profesionales, sino que debe ser liderado por las comunidades autónomas y por el ministerio al que pertenece. Asimismo, ha recordado la estrategia de cronicidad que Sanidad puso en marcha en el año 2012, “donde la Atención Primaria” tiene un papel esencial.
Casado reslalta la estrategia de cronicidad de Sanidad.
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Carretero habla del cambio del sistema sanitario. |
Desde Semergen no han querido olvidar el importante papel que debe asumir el paciente crónico, que debe dejar de ser un sujeto pasivo a uno activo, donde no solo esté en el centro del sistema, sino que la Administración sanitaria cuente con él a la hora de plantear las estrategias de su patología. Desde la sociedad científica están trabajando, junto al Ministerio de Sanidad, en un plan para pacientes crónicos, con propuestas concretas para hacerle “experto”, tal y como ha resaltado José Luis Llisterri, presidente nacional de Semergen. Además, ha resaltado la importancia de unir cronicidad con formación, por lo que la vinculación académica debe ser la clave para su tratamiento.
Por su parte, Rafael Micó, presidente del comité organizador del congreso, ha remarcado el compromiso de esta sociedad científica con el paciente con el objetivo de “seguir avanzando para garantizar que el crónico siga bien tratado”. Para ello, “AP tiene que gestionar la salud del paciente y liderar la coordinación del sistema”.
Castillo pide que el paciente pase a ser protagonista.
Cambia el modelo especialista-paciente
“La persona es protagonista de su propia existencia y la enfermedad es solo una circunstancia. Para ello, es necesario cambiar el modelo de especialista-paciente, al de acompañamiento del profesional”. En base a esta ha girado la conferencia del presidente de la Federación Española de Fibrosis Quística, Tomás Castillo, donde ha defendido la “necesidad de superar el concepto de paciente como objeto pasivo de la intervención del sanitario, para encontrar a la persona”, contando con el apoyo indiscutible de la autoridad científica del especialista.
Para ello, es imprescindible que los servicios de salud estén “realmente orientados al cliente”, según Castillo, siguiendo el sistema de gestión basado en la calidad, lo que supone hacer partícipes a las personas usuarios de la mejora en base a criterios de eficiencia y eficacia.
Sin embargo, la cronicidad también cuenta con una incidencia social y política, tal y como ha destacado el presidente de esta federación de pacientes. “Tenemos que lograr propuestas que permitan avances significativos en el ejercicio de su salud, como los medicamentos y los tratamientos de última generación que curan dolencias”. Por ello, “los criterios económicos no deben estar por encima de los criterios de salud”, ha remarcado.
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