El médico cambia “radicalmente” su percepción de la vida cuando se interrelaciona con el trasplantado
El coordinador de Separ Pacientes llama a los especialistas a involucrarse más en el factor humano de su actividad diaria
Javier Leo / Imagen: Pablo Eguizábal. Barcelona
La Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ) dedica este año 2013 a los trasplantes, y como parte de su campaña de actividades de concienciación ha presentado durante la tercera jornada de su 46 Congreso Nacional en Barcelona los resultados de la iniciativa ‘7 vídas, 7 lecciones, 7 momentos, 7 aprendizajes’. Los responsables de los siete equipos de trasplante pulmonar que hay en España, han elegido a uno de sus pacientes para que cada uno comparta sus experiencias y vivencias con todos los agentes implicados en el trasplante.
El coordinador de Separ Pacientes, Salvador Díaz Lobato, define la experiencia, realizada con la colaboración de Vitalaire, como una oportunidad para “aprender un poco más sobre qué hay más allá de lo que es el trasplante, lo que hay en la persona que está en este proceso”. Para ello, explica Díaz Lobato, “les pedimos un pequeño dossier sobre cómo habían vivido el proceso del trasplante. Cuando los he leído me he emocionado. Cada frase de lo que dicen transmite una experiencia y una sabiduría que conforman toda una lección de vida”.
“Como médicos no estamos acostumbrados a trabajar en ese nivel. Trabajamos en el diagnóstico, el tratamiento, en las pruebas, pero nos olvidamos habitualmente de lo que es la persona, la familia, los niños pequeños con padres que necesitan un trasplante. Cuando hablas y te interrelacionas con este tipo de pacientes, aprendes qué es lo importante para ellos, cuál es su objetivo, y eso cambia radicalmente tu percepción de la vida”.
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Según el coordinador de Separ Pacientes, la persona en un proceso de trasplante “lo que desea es no sentirse solo, que alguien le lleve de la mano, un confidente en quien confiar; alguien que le explique lo que está pasando cuando están en una lista de espera, cuando les llaman para decirles que tienen un donante o cuando ya está trasplantados y se enfrentan a todo el calvario inicial de infecciones y complicaciones que pueden aparecer a consecuencia del trasplante”. “No podemos dejar que se encuentre solo y limitarnos a verle cada tres meses. Hay que estar con él día a día, darles información y hacerles saber que tienen alguien a su lado. Eso es lo más importante”, subraya Díaz Lobato.
Emociones enfrentadas
Los pacientes también han querido dejar testigo sobre cómo vivieron sus propios trasplantes. Desde el miedo hasta la esperanza, el recorrido emocional de los trasplantados desde el momento en que son conscientes de su enfermedad hasta que retoman su vida después de superar el proceso de recuperación, ha sido el eje de la charla enmarcada en la tercera jornada del Congreso Nacional de Separ. Además de celebrar el éxito de sus intervenciones, los siete pacientes participantes en la iniciativa han coincidido en el importante apoyo recibido tanto de sus familias como de los médicos que les trataron, los principales apoyos en un proceso que, sin duda, les ha cambiado la vida a todos ellos.