Víctor Pedrera, secretario general de CESM.
Los médicos demandan mejores condiciones económicas para atajar la crisis en Ceuta
El próximo comité de CESM se realizará en la ciudad autónoma para conocer 'in situ' la situación de los profesionales
La CESM ha denunciado la situación de "emergencia" que se vive en Ceuta. Víctor Pedrera, su secretario general, no solo se centró en la situación "extraordinaria" después de los hechos del 30 y 31 de julio, sino que la queja de la CESM se extiende a la situación de los profesionales en la ciudad autónoma, quienes ya vivían una "situación penosa" antes de la entrada de migrantes. "Nos piden ayuda a grito 'pelao'", ha denunciado Pedrera.
El secretario general aseguró que, como en la situación del Estatuto Marco, han recibido silencio administrativo ante las quejas por las condiciones laborales de los profesionales y la propuesta de mejorar el sueldo por las horas extras. "Desde el ministerio aseguran que los profesionales en Ceuta ganan mucho, solo faltaba", ha afirmado. Desde la perspectiva de la Confederación, solo un gasto mayor por parte de INGESA puede reconducir una situación "urgente" en la que se realizan muchas horas extra por la falta de personal. Finalmente, el próximo comité de CESM se celebrará en Ceuta para conocer in situ el estado de los profesionales.
Un instante en la rueda de prensa de CESM.
Incluso antes de la llegada de migrantes, los sindicatos han denunciado que no se aplican ni retribuyen de forma efectiva los incentivos previstos para fidelizar o atraer facultativos en lo que es considerada una "zona de difícil cobertura". Tanto así, que en un tono más distendido, Pedrera aseguró que ahora es un enclave de "casi imposible cobertura". Uno de sus argumentos ha sido el aumento repentino de la población. Pese a que en el censo figuran más de 80.000 ciudadanos, las estimaciones actuales tras la entrada y salida de inmigrantes se sitúan por encima de los 100.000.
La postura del Ministerio es que los profesionales ya perciben unos de los salarios más altos del país. Según el INGESA, la situación general estaba ya controlada antes de los hechos de finales de julio y que, pese a estos, no hay riesgo de colapso sanitario.