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Primer consenso acordado por Sanidad y agentes sociales para tratar el VIH en mujeres

Más de 16,7 millones de afectados son mujeres, un 49% del total

Lunes, 09 de septiembre de 2013, a las 13:42

Redacción. Madrid
Expertos de Gesida, el Grupo de Estudios de SIDA de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC), y de la Secretaría del Plan Nacional sobre el Sida (SPNS), dependiente del Ministerio de Sanidad, han elaborado el primer consenso científico publicado en Europa para un abordaje asistencial y sanitario diferenciado de las mujeres infectadas por VIH.

El presidente de Gesida, Juan Berenguer, ha señalado que su constitución era "urgente", ya que resulta necesario "brindar a la mujer una atención adecuada que evite sesgos de género y tome en consideración los aspectos biológicos, psicológicos y sociales específicos".

Elena Andradas, secretaria del Plan Nacional sobre Sida.

El documento, dirigido a los profesionales sanitarios que intervienen en la atención de estas pacientes, ha contado con la participación de especialistas de medicina interna con experiencia en el ámbito del VIH, especialistas en ginecología y obstetricia, pediatras y psicólogas.

Para ello establece una serie de recomendaciones que abarcan los diferentes aspectos de la atención de la mujer con VIH: desde las mejores prácticas relacionadas con el tratamiento antirretroviral en mujeres hasta las relacionadas con su salud emocional y sexual, pasando por el abordaje específico de la enfermedad en etapas como la adolescencia, el climaterio o el embarazo.

Desde Gesida se subraya la importancia de este consenso a tenor de los datos disponibles sobre la evolución de la enfermedad y su incidencia en las mujeres, particularmente las que se encuentran en una situación de mayor vulnerabilidad. Asimismo, lamentan haber tenido que limitar algunas recomendaciones por la falta de investigación específica hasta el momento en campos como las diferencias de toxicidad, seguridad y eficacia de los antirretrovirales entre hombres y mujeres.

Datos del SIDA y de la Mujer

Según datos de ONUSIDA en su Informe de 2012, el 49% del total de los infectados por VIH en el mundo son mujeres (más de 16,7 millones de mujeres), siendo la incidencia significativamente mayor en las mujeres que se encuentran en una situación de vulnerabilidad; mientras en Europa,  según datos de los European Center for Disease Prevention and Control (ECDC), en el año 2011 se diagnosticaron un total de 28.038 casos en 29 países de la Unión Económica Europea, de los que el 25% correspondieron a mujeres.

En España, según datos de la Secretaría del Plan Nacional del Sida, desde el inicio de la epidemia se han notificado un total de 82.009 casos de sida. Durante el año 2011 se notificaron 844 casos de sida, de los que un 21,4% eran mujeres manteniéndose estable esta proporción en los últimos años. La principal práctica de riesgo para la adquisición de la infección en las mujeres son las relaciones heterosexuales (65,2%), seguida del uso de drogas por vía parenteral (21%).

En relación con los nuevos diagnósticos, y según datos facilitados por 17 CCAA que suponen un 71% del total de la población nacional, en el año 2011 se notificaron 2.763 nuevos casos de VIH, de los que el 16,6% fueron mujeres, con una mediana de edad de 35 años, siendo la transmisión heterosexual la principal categoría de transmisión: 83,2% frente al 20,1% en los hombres, donde la principal categoría de transmisión son las relaciones homosexuales: 64,3%.

La población inmigrante supone un total del 37,2% de los nuevos diagnósticos de VIH, porcentaje sensiblemente superior en las mujeres que representan más del 50% de los nuevos diagnósticos en mujeres. Entre las extranjeras, las mujeres que proceden de África subsahariana (46,6%) y Sudamérica (37,8%) son las más numerosas.

Sin embargo, "las mujeres no han estado suficientemente representadas en los ensayos clínicos y en la actualidad apenas constituyen entre un 12 y un 23% de la población estudiada", señalan, al tiempo que afirman que "estos datos ponen de manifiesto la necesidad de monitorización de los antirretrovirales para manejar los efectos adversos y sugieren que se debe determinar si existe algún régimen terapéutico más adecuado y si se puede recomendar una dosificación óptima para las mujeres".