Redacción Médica
17 de julio de 2018 | Actualizado: Lunes a las 20:10
Viernes, 14 de diciembre de 2012, a las 01:13

BALANCE DE SUS PRIMEROS DOCE MESES COMO MINISTRA
LA OPOSICIÓN POLÍTICA Y LOS PROFESIONALES LE ACUSAN DE FALTA DE DIÁLOGO
Un año de Ana ‘MatosTijeras’
Ha protagonizado una reforma encaminada a recortar 7.000 millones anuales, como le pidió Rajoy

Redacción / Imagen: Sanitaria 2000. Madrid
Ana Mato cumple este mes de diciembre un año al frente del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. En este tiempo, la valoración que la ciudadanía tiene de su gestión ha caído por debajo del 3, sobre una puntuación de 10, y la sanidad se ha consolidado como la cuarta preocupación en la calle, solo por detrás del paro, la economía y los políticos. Todo esto es consecuencia directa de los 7.000 millones de euros que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, le pidió en abril que recortase del Sistema Nacional de Salud para ayudar a conseguir el objetivo de déficit marcado por Europa.

Foto de familia del primer Consejo Interterritorial liderado por Ana Mato, el pasado 29 de febrero.

La respuesta inmediata de Mato y de su equipo para alcanzar este ahorro de 7.000 millones fue el real decreto 16/2012, expuesto ese mismo mes a las autonomías en un Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud que terminó con los consejeros del PP respaldando a Mato, y con las críticas y advertencias de Andalucía y País Vasco, del PSOE. El 16/2012 ha sido la gran reforma de Mato en el SNS. Con él se introducía el concepto de asegurado y el copago farmacéutico por renta. También la industria innovadora pagaba los platos rotos una vez más, y desde el ministerio declaraban su apuesta decidida por el genérico, incluso a igualdad de precios. Meses después, justo antes de verano, la industria y el bolsillo del ciudadano volverían a resentirse con la desfinanciación de 426 medicamentos. Con estas medidas en farmacia Mato creía sumar un ahorro anual de 2.200 millones de euros.

Comparecencia de Mato ante la Comisión de Sanidad y Servicios Sociales del Congreso. La ministra aparece acompañada por el presidente de la Comisión, Mario Mingo; el vicepresidente primero, Antonio Román; el secretario primero, José María Alonso (izq); y el letrado Luis de la Peña.

Los tres consejeros ‘que más guerra han dado’ a Mato: Rafael Bengoa, en funciones en la actualidad del País Vasco; María Jesús Montero de Andalucía,  y Boi Ruiz de Cataluña.

Pero las reformas no se paraban ahí para lograr alcanzar los 7.000 millones dictados por Rajoy, y Mato se enfrascó en la reforma de la cartera básica (que aún no ha visto definitivamente la luz) y de la complementaria, donde también habrá copago para parte del catálogo ortoprotésico y de los productos dietéticos. Con los dos últimos espera 'rascar' 100 millones anuales. Y esta misma semana se ha sabido también que en el transporte no urgente también habrá aportación del paciente dependiendo de su renta y de su condición de enfermo crónico o agudo.

Una reforma a espaldas del consenso

Esta profunda reforma se ha llevado a cabo fuera de un Pacto de Estado por la Sanidad, que aunque Mato ha querido transmitir que se había conseguido al poner de acuerdo a una mayoría de autonomías en el Interterritorial (las gobernadas por el PP), lo cierto es que el verdadero acuerdo, el de las fuerzas políticas, a día de hoy parece más lejos que nunca.

Buena prueba de ello es que la oposición parlamentaria está protagonizando un boicot histórico en la Comisión de Sanidad y Servicios Sociales del Congreso de los Diputados en protesta por la ausencia de Mato (su única comparecencia fue el 1 de febrero) para explicar los detalles del nuevo modelo sanitario. Además, el ala progresista ha abandonado la Subcomisión por el Pacto de la Sanidad, foro que parecía el último tren para el diálogo en estos meses de fuerte enfrentamiento en las cámaras parlamentarias.

El primer contacto entre la ministra y las organizaciones sindicales se produjo el 12 de marzo, en el marco del Comité Consultivo del Sistema Nacional de Salud, liderado por Pilar Farjas, secretaria general de Sanidad y Consumo.

Y si el diálogo político ha sido limitado, los profesionales se quejan en muchos casos de haber recibido el mismo trato distante. La interlocución no ha sido tan directa como hubiesen deseado por ejemplo las organizaciones sindicales. Con la Mesa Sectorial puesta en marcha ‘in extremis’ por la exministra Leire Pajín, los sindicatos han denunciado repetidamente no sentirse parte de las decisiones ministeriales, ya que solo han sido convocados a foros de diálogo como el Foro Marco, el Comité Consultivo del Sistema Nacional de Salud o el Ámbito de Negociación. La necesidad de establecer de una vez por todas el registro estatal de profesionales es una de las demandas esenciales planteadas por estas organizaciones, que han buscado una mayor presión mediática integrándose en la Plataforma Sindical de Empleados Públicos.
 

Primera toma de contacto entre la ministra y el Consejo de la Profesión Médica, liderado por el presidente la OMC, Juan José Rodríguez Sendín; el presidente de Facme, José Manuel Bajo Arenas; y el secretario general de CESM, Francisco Miralles. Al encuentro también asistió el director general de Ordenación Profesional, Javier Castrodeza.

Si parte de la ‘voz del médico’ -Organización Médica Colegial (OMC), Facme y CESM- ha logrado un acercamiento notable con la ministra a través de la Plataforma de Acción Médica y el Consejo de la Profesión Médica, las sociedades científicas de forma individual han lamentado su nula participación en la reforma sanitaria. Su papel ha tardado en llegar hasta el segundo semestre del año, como asesores en la reorganización de los servicios hospitalarios de Cardiología y Cirugía Cardiaca, Oncología, Neurocirugía y trasplantes, medida que previsiblemente entrará en el orden del día del Consejo Interterritorial del 20 de diciembre y que el ministerio también impulsa buscando la eficiencia y el ahorro.
 

Con Elvira Sanz, presidenta de Farmaindustria.

Trabajo técnico para cuestiones pendientes

En cuanto a la formación, el ministerio se ha distinguido fundamentalmente por el nuevo impulso que la Dirección General de Ordenación Profesional ha dado al proyecto de troncalidad, que toma nuevos aires sumando dos especialidades (Psiquiatría Infanto-Juvenil y Genética), un nuevo tronco (Salud Mental) y áreas de capacitación específica redefinidas. Para los MIR también hay propuesta de cambios (nota de corte y reducción del cupo de plazas para extracomunitarios), que no han contado, tal y como han denunciado, con su opinión. La necesidad de abordar los recursos humanos del SNS es precisamente uno de los cometidos iniciales del Consejo Asesor de Sanidad, constituido formalmente el pasado 1 de octubre con Joan Rodés en la presidencia, y que aconsejerá a la ministra en la atención sociosanitaria o la e-salud, entre otras cuestiones.

Curiosamente, el Consejo acaparó titulares antes incluso de iniciar sus reuniones a raíz de la polémica surgida en el Senado por las dudas de Mato ante la administración de la píldora poscoital sin receta médica, punto que por ahora no han abordado estos expertos. Lo cierto es que el Consejo Asesor durmió el sueño de los justos durante los años de Gobierno socialista, y Mato le ha dado un impulso que por ahora parece bastante productivo.

La dependencia, también sufre recortes

Si la vertiente sanitaria de Mato se ha visto caracterizada por los recortes, también en su 'alter ego' de responsable de servicios sociales ha tenido que meter la tijjera. En la reforma de la Ley de Dependencia acometida por la ministra, la moratoria para incorporar a dependientes moderados (hasta 2015), la eliminación del nivel acordado (PGE de 2013), la ‘baja’ de 85.000 cuidadores profesionales y la simplificación del baremo en tres grados dejan un reguero de miles de quejas, y más de 1.590 millones de euros de ahorro previstos derivados de las medidas de ajuste aprobadas por el real decreto 20/2012. El sector empresarial está satisfecho con la apuesta por la profesionalización de los servicios, si bien muestra dudas respecto a la idoneidad del recorte en las prestaciones económicas de la ley.

La tijera también entra en su propia 'casa'

Como es lógico, Ana Mato ha visto igualmente reducida la partida presupuestaria ministerial, siendo su departamento uno de los más afectados por la 'tijera' metida desde La Moncloa. Para 2013, el presupuesto del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad se reducirá entre un 13 y un 15 por ciento. Este recorte se sumará al ya aplicado en 2012 y que supuso también la reducción de un 13,7 por ciento. Esta nueva resta presupuestaria situará la disponibilidad del ministerio que dirige Ana Mato en el entorno de los 2.000 millones de euros, y el recorte podría rondar finalmente los 350 millones de euros sobre el presupuesto de 2012, que ya experimentó un recorte de otros 365 millones.

Imagen de la inauguración de la III Convención de la Profesión Médica, en la que la ausencia de la ministra Ana Mato fue especialmente significativa. Agustín Rivero, director general de Cartera Básica de Servicios del SNS y Farmacia del Ministerio, fue el encargado de acudir a la cita. Aparece junto al presidente y el secretario general de la OMC, Juan José Rodríguez Sendín y Serafín Romero.

Imagen de la primera reunión del Consejo Asesor de Sanidad, presidida por la ministra el pasado 1 de octubre.

Redacción Médica ha querido contar con las opiniones de protagonistas de la sanidad nacional sobre estos doce primeros meses de Ana Mato en el Paseo del Prado. Se trata del presidente de la OMC, Juan José Rodríguez Sendín; el secretario general de la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM), Francisco Miralles; el presidente de Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (Semfyc), Josep Basora; y el presidente del Foro Español de Pacientes, Albert Jovell.

La OMC agradece el diálogo, pero echa en falta la materialización de medidas en RRHH

Rodríguez Sendín.

La “buena disposición al diálogo y su propósito de realizar cambios”, son las características más positivas que subraya el presidente de la OMC a la hora de valorar esta primera legislatura de Ana Mato al frente de la sanidad. Además, alaba la “apuesta decidida” por el Consejo Asesor y la interlocución con el médico a través del Consejo de la Profesión Médica.

Admitiendo el “momento especialmente complicado”, Juan José Rodríguez Sendín, presidente de la OMC, echa en falta la materialización de “cambios iniciados en la política de recursos humanos”, mencionando la troncalidad y las áreas de capacitación y el registro de profesionales. En su opinión, también es “prioritario” la creación de “una agencia estatal que nos permita repasar y ajustar procedimientos, tanto en el campo diagnóstico, como en el de tratamientos".

Francisco Miralles.

Demasiadas preguntas sin respuesta para CESM

El sindicato médico loa “la considerable reducción del gasto farmacéutico” como logro fundamental en estos últimos doces mese, además de la creación del Consejo de la Profesión Médica, “a expensas de una concreción que hasta ahora no se materializado”. Pese a esa primera toma de contacto con el Consejo, el secretario general de CESM, Francisco Miralles percibe “un muro de silencio” al demandar “interlocución directa con las autoridades sanitarias que redunde en beneficio de la profesión y del Sistema Nacional de Salud”. Tal y como manifiesta Miralles, la ministra tampoco ha dado buena muestra de liderazgo en el Consejo Interterritorial, “que sigue incumpliendo su cometido de gobernar el SNS y garantizar su sostenibilidad”. También acusa el silencio ministerial en la reducción salarial del médico, los despidos, el aumento de jornada laboral o el “maltrato a los MIR”, y resalta que le gustaría conocer la opinión de Mato sobre la “gestión privada” en la Comunidad de Madrid.
 

Josep Basora.

La Estrategia de la Cronicidad, punto de inflexión para Semfyc

Equilibrada es la palabra para definir la valoración que realiza Josep Basora, presidente de Semfyc, de la relación de la ministra con la Atención Primaria. Define claramente la parte positiva de sus decisiones en el impulso a la Estrategia para el Abordaje de la Cronicidad y al proyecto de troncalidad, además de las pruebas de la ECOE para la Medicina de Familia y “el mantenimiento” de la Ley Antitabaco tal y como se había planteado. Las flaquezas de la ministra de Sanidad se han reflejado, en opinión de Basora, en la “precipitación” del redactado del RD 16/2012, en especial en lo concerniente a la exclusión del inmigrante irregular, ya que “no atenderles desde el inicio puede ocasionar problemas de salud pública y un mayor gasto final”. La aplicación del copago farmacéutico según renta tampoco es del agrado de Semfyc al provocar “situaciones de vulnerabilidad”. Basora tilda estas últimas medidas de “cortoplacistas”, y pone su esperanza en la promesa de una Agencia Independiente para el SNS similar al NICE británico.
 

Albert Jovell.

El Foro de Pacientes propone una política sanitaria “alternativa”

La relación inexistente entre la ministra y el Foro Español de Pacientes marca el balance que realiza su presidente, Albert Jovell, quien acusa a Mato de "abandonar las principales competencias, la del discurso sanitario y la de responsabilidad social" en un contexto "de recortes, copagos, remendados decretos ley y huelgas de profesionales". Su crítica va más allá y asegura que las recientes decisiones ministeriales "han contribuido a añadir más vulnerabilidad a los vulnerables y han mostrado una carencia absoluta de sensibilidad hacia lo que significa ser paciente". Jovell denuncia lo que define como "nuevo despotismo sanitario, que ignora a profesionales y pacientes, y que sitúa personas poco formadas en posiciones de poder", al que además advierte de que "amortiza pronto sus réditos electorales". Ante este "escenario decepcionante", el Foro Español de Pacientes abogaría por "empezar a pensar en una política sanitaria alternativa, más cercana a los compromisos que siempre han tenido profesionales y pacientes en la defensa de un sistema sanitario público de acceso universal y de calidad".