12 nov 2018 | Actualizado: 18:50

Nieto destaca la seguridad que aporta el programa ‘Rayo 061’ en las Urgencias

La iniciativa ha mejorado, entre otras cuestiones, la comunicación entre profesionales

Viernes, 09 de enero de 2015, a las 13:32
Redacción. Logroño
El consejero de Salud y Servicios Sociales, José Ignacio Nieto, ha destacado la seguridad y eficacia que aporta el programa ‘Rayo 061'’ a las Urgencias durante el balance de esta iniciativa que cumple su primer año.

José Ignacio Nieto, consejero de Salud.

Y es que, según la Consejería, este programa ha mejorado la comunicación entre los profesionales que atienden la Urgencia en el lugar donde se origina y los que reciben al paciente a su llegada al hospital.

De esta manera, los equipos de las tres unidades de soporte vital avanzado del 061 en La Rioja consultan, mediante un dispositivo, en el mismo lugar donde se produce la emergencia, la historia clínica del paciente, por lo que el servicio de Urgencias o la Unidad de Medicina Intensiva (UMI) del Hospital San Pedro o los otros centros hospitalarios, receptores del paciente, visualizan en tiempo real el estado del paciente.

De este modo, 'Rayo 061’, que ya está plenamente implantado y es usado por los profesionales del 061 de La Rioja, ha mostrado en este primer año su valor añadido para programas específicos que requieren una actuación inmediata y urgente como son el Código Ictus o la Angioplastia Primaria.

En general, la actividad y los efectivos del servicio de Urgencia Extrahospitalaria han ido creciendo y consolidándose en La Rioja. De hecho, en el primer año de funcionamiento (año 2000) intervinieron en 40.000 ocasiones mientras que, en la actualidad, lo hicieron en torno a las 71.000 intervenciones anuales, casi 18.000 en los meses de verano.

Así, de las 3.000 asistencias realizadas por las Unidades Móviles, las fibrilaciones auriculares representan el 4,9 por ciento del total; el dolor torácico no específico, también un 4,9 por ciento; la enfermedad cerebrovascular aguda mal definida (4,7 por ciento); el paro cardíaco, un 3,8 por ciento; la angina de pecho (3,3 por ciento); la insuficiencia respiratoria aguda (3,1 por ciento); el dolor precordial (2,6 por ciento); el infarto agudo de miocardio (2,4 por ciento); y la insuficiencia cardiaca izquierda (2,3 por ciento).