19 nov 2018 | Actualizado: 19:00

Los farmacéuticos reclaman una reordenación del sector para asegurar la viabilidad de las oficinas

El 98,5 por ciento de los castellano-manchegos cuentan con una farmacia en su localidad

Martes, 11 de enero de 2011, a las 18:23

Redacción. Ciudad Real
El 98,5 por ciento de la población de Castilla-La Mancha cuenta con una oficina de Farmacia en su municipio. Este logro, tan importante para el ciudadano, se convierte en un dolor de cabeza para los farmacéuticos, que en una región extensa y con la población dispersa como Castilla-La Mancha de dar servicio a una media de 1.672 habitantes por oficina, lo que la sitúa en la parte de abajo del ranking nacional.

Una de cada cuatro farmacias de la región está en municipios con menos de 1.000 habitantes.

Además, según señala el presidente del Consejo Regional de Farmacéuticos, Tomás Martínez de Anca, una oficina de Farmacia en un municipio por debajo de 500 habitantes “no es rentable”, tal y como se desprende de un estudio realizado por la consultora Antares para el Consejo en el que se analiza la situación económica del sector y las guardias en el medio rural y que ha sido presentado al consejero de Salud y Bienestar Social, Fernando Lamata, con el ánimo de “plantear iniciativas de mejora” y llevar a cabo una reordenación del mapa farmacéutico “más racional”.

La rentabilidad de la oficina, que corre ciertos riesgos en algunos casos, está realmente comprometida para las 137 que se sitúan en municipios que cuentan con menos de 500 habitantes, un 11 por ciento del total de las oficinas de Farmacia que hay en la región. Pero, además, 156 se encuentran en municipios con poblaciones que oscilan entre 500 y 1.000 habitantes, en los que se observa un descenso poblacional progresivo, lo que pone en situación complicada la viabilidad de las oficinas en un futuro no muy lejano.

La situación, que es especialmente preocupante en Cuenca, donde el 54 por ciento de las oficinas se hallan en municipios por debajo de los 1.000 habitantes, es decir, 97 de las 181 farmacias totales. Esto, según el presidente del Consejo, Tomás Martínez de Anca, “dificulta la rentabilidad de las boticas, mucho más tras las medidas adoptadas por el Gobierno” de Zapatero con respecto al sector.

En el resto de provincias, la situación tampoco es especialmente halagüeña, si bien quizá no sea tan preocupante como en Cuenca a corto plazo. “Obviamente, la rentabilidad de estas farmacias es imposible, nula, y es probable que desaparezcan en los próximos años si no se las ayuda”, señala Martínez de Anca, que reclama que se modifique la legislación para que no haya oficinas de farmacia en municipios por debajo de los 500 habitantes si se quiere garantizar la supervivencia de las farmacias, lo que conllevaría que se ofreciera el servicio farmacéutico a municipios menores mediante “botiquines atendidos por la farmacia más próxima”.