Redacción Médica
21 de septiembre de 2018 | Actualizado: Jueves a las 22:05

Las células madre se diferencian en tejido gástrico en el laboratorio

El logro sirve para estudiar la patogénesis de las enfermedades del estómago

Jueves, 30 de octubre de 2014, a las 13:40
Redacción. Madrid
Científicos del Centro Médico del Hospital Infantil de Cincinnati (Estados Unidos) han logrado crear mini estómagos humanos a partir de células madre que podrían ayudar, en un futuro, a estudiar cómo se desarrollan las enfermedades gastrointestinales y producir fármacos.

En concreto, los investigadores han logrado reproducir tejido gástrico humano con células madre pluripotentes, capaces de transformarse en cualquier tipo de tejido. De esta forma, las imágenes de los nuevos mini-órganos, publicadas, junto con el resto del trabajo, en la revista Nature y recogidas por la plataforma SINC, muestran cómo las células madre simulan una versión en miniatura del tejido de un estómago humano.

La evolución embrionaria, clave para el logro

Ésta es la primera vez que se crea tejido gástrico humano a nivel molecular, y, según han explicado los expertos, la “clave” para hacer crecer los organoides fue conocer, paso a paso, el proceso de formación de un estómago durante el desarrollo del embrión. Simulando este proceso en una placa de Petri, los científicos obligaron a las células madre a convertirse en las de un estómago. En un mes se había formado el tejido, que tenía un tamaño de tres milímetros de diámetro.

Asimismo, para empezar a experimentar con los mini estómagos de laboratorio, los investigadores, en colaboración con la Escuela de Medicina de la Universidad de Cincinnati, infectaron estos tejidos artificiales con la bacteria Helycobacter pylori, asociada a la úlcera péptica y al cáncer de estómago.

Impresionados por el microorganismo

Ahora bien, los investigadores se quedaron impresionados por la rapidez con que la bacteria Helycobacter pylori recubrió los tejidos epiteliales, que poseen una o varias capas de células unidas entre sí, del estómago infectado.

Y es que, tras 24 horas, la bacteria había activado los cambios bioquímicos del órgano, y el tejido imitaba a la perfección las primeras etapas de la enfermedad gástrica causada por la bacteria, incluida la activación de un gen del cáncer de llamado c-Met y la rápida propagación de la infección en los tejidos epiteliales.

Por último, los investigadores tuvieron que combinar los trabajos ya publicados con los estudios de su propio laboratorio para responder a una serie de preguntas básicas sobre el desarrollo y formación del estómago.