Redacción Médica
20 de julio de 2018 | Actualizado: Viernes a las 09:15

“La SEN ya no es presidencialista, es una sociedad técnica”

Algunas de sus prioridades serán mejorar la transparencia y la comunicación

Miércoles, 25 de diciembre de 2013, a las 18:00
Sandra Melgarejo. Madrid
El próximo 7 de enero de 2014, Alfredo Rodríguez-Antigüedad tomará posesión del cargo de presidente de la Sociedad Española de Neurología (SEN), una organización que conoce muy bien y en la que intentará aportar “algo diferente” que le permita continuar potenciando la especialidad. Para ello, cuenta con un equipo “muy comprometido y altamente cualificado”, y con un legado muy positivo, a pesar de las dificultades económicas de los últimos años. Sus prioridades son promover la investigación a todos los niveles, seguir ofreciendo la mejor atención a los pacientes, actuar como interlocutor con la Administración y mejorar la transparencia y la comunicación en el seno de la sociedad científica.

Alfredo Rodríguez-Antigüedad.

¿Qué le ha motivado a presentar una candidatura a la presidencia de la SEN?

Estas cosas ocurren casi por casualidad. He sido vicepresidente durante cuatro años, responsable del Área Científica y, previamente, había sido coordinador del Grupo de Estudio de Enfermedades Desmielinizantes. Al final, se trata de seguir el curso natural de las cosas. Así que me presenté para continuar lo que se está haciendo bien y porque pienso que también puedo aportar algo diferente.

¿A qué se refiere con “algo diferente”?

Estamos en una época muy complicada, con una crisis económica importante que afecta a la SEN y al modelo sociosanitario en general. También se están produciendo otros cambios negativos para la especialidad, como la troncalidad, pero, a la vez, está aumentando la importancia de la investigación en neurociencias. En este escenario, la crisis económica ha sido una especie de catarsis para que todo lo que estaba cambiando cambie más rápido. Lo que tenemos que hacer es adelantarnos a los cambios y adaptarnos lo mejor posible, y sin perder de vista lo que tiene que ser la SEN: una sociedad científica de todos y que defiende a la Neurología en todos los ámbitos.

Entonces, ¿cuáles van a ser sus prioridades en cada ámbito?

En el científico, hay que promover la investigación en todas las áreas; la Neurología debe ser protagonista tanto en la investigación clínica como en la básica y en la traslacional. En el ámbito de la asistencia sanitaria, hay que seguir ofreciendo la mejor atención a todos los pacientes y los neurólogos de la sociedad tienen que participar en la prevención de las enfermedades neurológicas a través de iniciativas de ámbito social, como la Semana del Cerebro. Y en el ámbito institucional, la SEN tiene que actuar como interlocutor con la Administración para todo aquello que afecta a la especialidad.

¿Y con respecto al funcionamiento interno de la SEN?

Seguiremos abriendo la sociedad científica a todos los socios. La idea es intentar mejorar aún más la transparencia y la comunicación, así como potenciar la participación de todos los socios en la elaboración de la Reunión Anual o en el desarrollo de otras actividades de la SEN.

¿En qué condiciones recoge el testigo?

A pesar del contexto económico, la SEN ahora está bien. Se ha hecho un gran esfuerzo en la gestión y, en comparación con otras sociedades científicas, nos defendemos con una cierta dignidad, aunque no nos sobra. Desde el punto de vista de la promoción de la Neurología, los presidentes que me han precedido han dado un gran cambio a la sociedad: la SEN ha dejado de ser una sociedad presidencialista y se ha convertido en una sociedad más técnica. La Neurología sigue creciendo, los MIR eligen nuestra especialidad de las primeras y la sociedad en general cada vez conoce más las enfermedades neurológicas: ictus, esclerosis múltiple, párkinson… Ya no somos unos seres extraños.

¿Cómo es el equipo que le acompañará en la nueva Junta Directiva?

Son personas muy comprometidas con la SEN y altamente cualificadas, que representan los diferentes perfiles geográficos y de áreas del conocimiento que hay en la Neurología española. Queremos hacer muchas cosas, pero sin que se nos note. Para mí, el éxito sería que la SEN y la Neurología progresaran sin que se notara el trabajo de la Junta Directiva. Es decir, que el trabajo no se refleje en las personas sino en que la Neurología está más potenciada en España; la SEN, más viva que antes; y los enfermos neurológicos, mejor atendidos. Así que, si dentro de dos años no se nos conoce, sería maravilloso porque significaría que lo hemos hecho bien.