Redacción Médica
20 de julio de 2018 | Actualizado: Jueves a las 19:00

La OMC pide un marco legal para el buen gobierno del SNS

Los médicos se comprometen a ahorrar si se respeta el empleo joven

Lunes, 10 de diciembre de 2012, a las 15:59

Redacción. Madrid
La Organización Médica Colegial (OMC) ha presentado este lunes al presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijoo, un documento de propuestas de reforma sanitaria para una acción inmediata que garanticen la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud (SNS), titulado 'Profesión Médica y Reforma Sanitaria'.

Juan José Rodríguez Sendín, presidente de la OMC; Alberto Núñez Feijóo, presidente de la Xunta de Galicia; y Rocío Mosquera, consejera de Sanidad de Galicia.

El documento de la OMC considera que “la respuesta sostenible y eficiente a la crisis financiera en la sanidad, exige cambios estructurales y de estrategias”, pero expone que “los recortes lineales bloquean estos cambios e imponen reducciones que no sólo afectan a lo prescindible si lo hubiera, sino que también a lo  imprescindible para mantener la calidad de los servicios sanitarios”.Considera que “la única forma de hacer economías selectivas que promuevan la sostenibilidad interna del Sistema Nacional de Salud es revitalizando la alianza con los profesionales y utilizando instrumentos de gestión y gobierno clínico”. No obstante, la  Organización Médica Colegial afirma en el documento que su posición es inequívoca: “toca hablar y buscar soluciones reales” y “comprometerse en su puesta en práctica”.

Entre las propuestas que realiza (cinco), está la promoción del buen gobierno del SNS a través de medidas legales y técnicas que aborden los problemas estructurales, entre ellas, un marco legal actualizado, una estructura agencial con bajo nivel de politización y alto nivel de trasparencia, y una institución profesional independiente que contribuya a evitar intervenciones asistenciales que no aporten valor al paciente y soporte la actividad de los profesionales con información objetiva, actualizada y debidamente contrastada.

También aborda la necesidad de un acuerdo político para la reforma del SNS que garantice su solvencia y que promueva un mayor protagonismo profesional en los niveles estratégicos de decisión para impedir que se instrumentalice la gestión por intereses partidistas, así como una financiación estable y equilibrada para los distintos servicios de salud de las comunidades autónomas que determine y delimite el gasto sanitario público y lo protegiera con una estimación “per cápita”, ajustado por necesidad y recalculado periódicamente para cambios demográficos.

Finalmente, propone una reflexión conjunta con las autoridades sanitaria y el compromiso de “promover activamente el ahorro en el gasto sanitario” a cambio de no reducir en el empleo joven de médicos para lo cual se precisaría “avanzar en la agenda del Buen Gobierno, la autonomía responsable de la gestión y la restauración de la confianza entre las partes que ha quedado muy erosionada con la compulsión de acciones unilaterales de recorte”.