Redacción Médica
22 de septiembre de 2018 | Actualizado: Viernes a las 19:50
Viernes, 24 de junio de 2011, a las 10:20

DEBATES DE REDACCIÓN
LA COOPERACIÓN DE LOS DISTINTOS AGENTES AGILIZA LOS PROCESOS EN INVESTIGACIÓN
La innovación, más ágil en la privada por sus sinergias
Los expertos reclaman un foro desde el cual dar a conocer las ventajas de su sector

Redacción / Imagen: Diego S. Villasante y Miguel Ángel Escobar
Expertos de distintos ámbitos de la sanidad privada han abogado en un debate celebrado en la sede de Sanitaria 2000 por unir esfuerzos con el objetivo de seguir avanzando en la innovación farmacéutica, tecnológica, asistencial y de gestión, en un ámbito, el de la investigación, que está muy regulado y cuyos beneficios solo se producen a largo plazo. Según los debatientes, la privada podría crear sistemas pioneros, como los multiprofesionales, para situar al paciente en el centro del sistema, y constituirse en modelo a seguir por la sanidad pública, cuyas estructuras se caracterizan por su rigidez. Es necesario transmitir estas ventajas de la privada y en este sentido, el Instituto para el Desarrollo e Integración de la Sanidad (IDIS) se proclama como el canal idóneo.

Jesús Peláez, director de Docencia e I+D+i del Grupo Hospital de Madrid; Antonio Fernández Abós, director médico corporativo del Grupo Hospitalario Quirón; Javier Colás, director general de Medtronic Ibérica; Arturo Soto, director de Desarrollo Clínico de Pharmamar (del Grupo Zeltia); Iñaki Ferrando, director de Comunicación Médica de Sanitas; y Juan Antonio Beceiro, director de Marketing de GE Healthcare.


Arturo Soto, director de Desarrollo Clínico de Pharmamar (del Grupo Zeltia): Desarrollar fármacos es una labor muy cara y muy dilatada en el tiempo. Se calcula que desde que se descubre una molécula con potencial terapéutico hasta que está disponible para el paciente transcurren 15 años y el coste es de mil millones de dólares. Y el tiempo desde que se comienza un ensayo clínico hasta que se incluye al primer paciente es de cinco o seis meses. Además el retorno, es decir, los primeros ingresos, van a ser muy posteriores. Dadas estas dificultades, lo que buscamos desde la industria farmacéutica es mejorar los procesos de manera que reduzcamos el tiempo de desarrollo y el coste, dentro de un entorno que está muy regulado. Aquí es donde se puede sacar más partido de la investigación en centros privados, en la agilización de los procesos. Es mucho más fácil la interdisciplinaridad dentro del mundo privado porque suele haber más interconexión. En cuanto a los costes, no es el caballo de batalla fundamental porque es similar en la pública y en la privada.

Iñaki Ferrando, director de Comunicación Médica de Sanitas: Nosotros como aseguradora, y al tener una parte de actividad asistencial con los nuevos hospitales y residencias, tenemos una visión bastante amplia y creemos que se puede innovar muchísimo. No contamos con la estructura de investigación básica del mundo farmacológico pero sí podemos innovar en lo que llamamos atributos periféricos de las consultas asistenciales. Es decir, en la aceleración de los plazos de asistencia, las listas de espera, la incorporación de las nuevas tecnologías, y más. En este sentido, la primera tarjeta sanitaria en España la lanzó Sanitas en 1990 y también la primera web sanitaria de una aseguradora. También contamos con un servicio que oferta ayuda sobre las enfermedades crónicas, una sección que se llama “Sanitas Responde” que permite el seguimiento de estos pacientes. Son áreas no relacionadas con la investigación fármaco-técnica, pero que son muy importantes para que los pacientes se sientan satisfechos.

Jesús Peláez y Juan Antonio Beceiro.

Iñaki Ferrando y Arturo Soto.


Juan Antonio Beceiro, director de Marketing de GE Healthcare: Las grandes empresas farmacéuticas y tecnológicas buscan poder tener un socio de calidad en un entorno donde los procesos de la I+D+i son caros y lentos, pero se pueden externalizar, compartiendo el conocimiento. En una empresa como General Electric, el 80 por ciento de la innovación viene del mundo exterior a pesar de tener centros de innovación y de desarrollo propios. Con lo cual, el entorno colaborativo cada vez es más importante. En este sentido, ¿por qué no contar con las estructuras privadas? Estas, además, tienen y retienen talento, infraestructuras y convenios con universidades. La sanidad privada tiene la facilidad de hacer más rápido algunos procesos de I+D+i y centrarse en áreas de excelencia, y cada vez más está invirtiendo en investigación, no solo como una fuente de ingresos posible sino como un actor más. Es importante la innovación en la gestión, no sólo tecnológica y farmacéutica, para encontrar nuevos modelos más eficientes, y la sanidad privada en este sentido es experta en gestión, es capaz de mejorar los resultados hasta un 30 por ciento más que el sector público. Se debería aprovechar ese know-how en áreas como la telemedicina o el business management e innovar conjuntamente.

Antonio Fernández Abós y Javier Colás.

Jesús Peláez, director de Docencia e I+D+i del Grupo Hospital de Madrid: Todos los que estamos aquí tenemos la oportunidad de revolucionar la investigación y la innovación en el sector sanitario privado. Aunque, a parte de la industria, aseguradoras y hospitales, la universidad también tiene mucho que decir y es necesaria porque, que el sector privado quiere investigar ya lo hemos demostrado. El reto es aportar algo más, orientar la investigación básica hacia el paciente. Hay centros que investigan en el laboratorio pero esto no es útil para el paciente. Para eso estamos los hospitales y las aseguradoras, es nuestra responsabilidad orientar esa investigación hacia los usuarios.

Antonio Fernández Abós, director médico corporativo del Grupo Hospitalario Quirón: En cuanto a los ensayos clínicos, conseguiremos más agilidad si mejoramos la colaboración, acortaríamos los plazos y disminuiría el coste para los laboratorios. Las empresas privadas llevamos haciendo innovación desde que nacemos porque sin eso estamos muertos. Nos quieren educar en el concepto de innovar pero tendría que ser al revés, nosotros deberíamos dar clase a muchos entornos y sobre todo compartir experiencias. Es el momento de invertir en la colaboración privada-privada porque tenernos sinergias claras con competidores, con proveedores y con industria fármaco-tecnológica. El IDIS es un ejemplo de innovación en el sector privado y puede arrojar luz en cuanto a constituirse como lobby.

Javier Colás, director general de Medtronic Ibérica: Hace 10 años la sanidad privada estaba enfocada a atender ciertos procesos con poca intervención tecnológica y sin embargo en los últimos años ha pasado a estar en la punta de lanza de la utilización de nuevas tecnologías. Esto solo se consigue invirtiendo en I+D y en innovación. Nuestra colaboración con la sanidad privada va a ser fundamental, entre otras cosas porque cuando hablamos de mejora de procesos, la sanidad privada tiene capacidad de flexibilidad, de generar e innovar, de la que desgraciadamente no disponemos en la sanidad pública. Hay que mejorar mucho en cuanto a los tiempos de acceso a la innovación. En tecnología sanitaria, cualquier innovación que produce mejoras claras en la atención al paciente tarda más de 10 años en llegar al 50 por ciento de los pacientes que lo necesitan. La transmisión de la innovación al tejido industrial es una de las asignaturas pendientes de proveedores e industria. Además, nos faltan foros donde compartir la visión de todos los agentes implicados, en este sentido, el IDIS es un ejemplo de innovación. Durante muchos años hemos estado de espaldas unos a otros analizando cada uno por separado la situación y sin establecer la cooperación que el sistema necesita.

Ronda de conclusiones

Los expertos destacan la necesidad de colaborar.

Javier Colás: Aún queda mucho por hacer. Debemos tener una visión conjunta y compartida de la situación y cooperar. Es fundamental que sigamos inviertiendo en innovación, que es la clave de la sostenibilidad, la clave de la mejora de la productividad y de la mejora de la calidad.

Antonio Fernández Abós: Estamos capacitados para hacer todo, educación, innovación, asistencia, y además de alta calidad. Atendemos patologías complejas, nos gastamos el dinero en mejores instalaciones, equipamiento y personal, y firmamos acuerdos con universidades; pero tienen que facilitarnos el que sigamos creciendo. Que no nos pongan impedimentos porque creamos riqueza y podemos crear más.

Jesús Peláez: La investigación debemos centrarla en el paciente y que sea útil, con modelos de medicina individualizada como los traslacionales. En el capítulo de desarrollo, tendremos que ayudar en el desarrollo de nuevos fármacos y nuevas tecnologías porque somos una plataforma de validación clínica como estamos demostrando ya. También desarrollo en la gestión que acorte los tiempos para lanzar nuevos productos y validarlos. Y finalmente, la innovación en la gestión asistencial porque quizás va a suponer un cambio en la modalidad de la asistencia sanitaria.

Juan Antonio Beceiro: La sanidad privada está claro que tiene capacidad para dar calidad y rapidez en investigación aplicada, traslacional, de lo que se beneficia el paciente más rápidamente. Es un campo de pruebas donde poder expandir los modelos eficientes de asistencia porque son expertos en gestión, tienen estructuras más adaptables y cultura orientada a resultados. Yo creo que la privada puede aspirar a mucho más que a desarrollar una fase 1 de un ensayo clínico, ya que tiene todo lo que hay que tener para hacer una innovación radical.

Iñaki Ferrando: Quiero destacar la falta de educación sanitaria y que todos somos responsables de ello. Por otro lado, hay que realizar investigación porque es el instrumento fundamental para evolucionar en fórmulas de supervivencia.

Arturo Soto: Más del 40 por ciento de la producción científica mundial surge de los Estados Unidos, es la punta de lanza de la investigación y es un sistema privado. Nosotros tenemos todavía todo por hacer y desde la industria necesitamos buenos centros, buenos investigadores y tener pacientes, por lo que en la colaboración mutua está la clave.

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