Redacción Médica
19 de julio de 2018 | Actualizado: Jueves a las 19:00

La actividad innovadora de las empresas españolas decrece un 6,3 por ciento en 2009

La demanda nacional no actúa suficientemente como elemento tractor de la innovación

Jueves, 02 de junio de 2011, a las 01:01

Enrique Pita/Imagen: Miguel Ángel Escobar. Madrid
El rey Juan Carlos presidió ayer la presentación del Informe 2011 sobre Tecnología e Innovación en España elaborado por la Fundación Cotec. Según los datos, que hacen referencia al año 2009, la actividad empresarial de innovación ha experimentado la primera reducción de su historia, registrando un 6,3 por ciento menos que en 2008. Sin embargo, la caída global del gasto en I+D ha sido menor, toda vez que el efectuado por las administraciones públicas en esta materia ha aumentado. Así, el descenso se sitúa, en números generales, en el 0,81 por ciento respecto a 2008 en gastos corrientes, en lo que supone un 1,38 por ciento del Producto Interior Bruto (tres centésimas más que en 2008 debido a la mayor contracción del PIB español en 2009).

A pesar de estos datos que podrían hacer pensar en un presente en recesión, el director general de la Fundación, Juan Mulet, ha señalado que el sector es robusto y sólido. Sin embargo, lo quizá más preocupante es que, a pesar de su relativa fortaleza, aún es pequeño y poco significativo para erigirse como motor de un nuevo modelo económico, más aún cuando los agentes económicos (el entorno) que lo rodean no hacen una apuesta definitiva por la innovación.

De izquierda a derecha, el director general de la Fundación Cotec, Juan Mulet; el secretario de Estado de Telecomunicaciones y para la Sociedad de la Información, Juan Junquera; la ministra de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia; el rey Juan Carlos; el presidente de Cotec, José Ángel Sánchez Asiaín; y los vicepresidentes de Cotec, Fernando Francés y Francisco Vallejo.

Así, Mulet señaló que para llevar al sector a una situación adecuada sería necesario que al menos 40.000 empresas se dedicaran a la innovación. “El gasto en I+D es menor de lo que sería razonable, y el número de empresas que hacen I+D no es suficiente. Con estas premisas, la innovación no puede ser motor de un cambio de modelo productivo”. Aún así, iniciativas como el programa Cenit del Ministerio de Ciencia e Innovación para fomentar la colaboración entre empresas se han mostrado altamente positivos para la evolución del sector y han permitido registrar varios centenares de solicitudes de patentes.

Según los datos registrados por la Fundación, a lo largo de los últimos diez años el sistema de innovación español ha venido creciendo de manera importante, pero aún así no es suficiente, más aún con las dificultades añadidas por la crisis económica. “Las grandes empresas tienden a crecer, pero poco, y sin embargo las pequeñas y medianas empresas crecieron mucho”, una tendencia que debería mantenerse en el futuro, sobre todo buscando ser “más eficientes”.

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